Calles deterioradas, derrame de aguas servidas, transporte casi inexistente, servicios de agua y luz deficientes, acumulación de desechos sólidos e inseguridad son algunos de los graves problemas que padece la octogenaria parroquia Sucre, que según sus vecinos cumple años sin recibir atención gubernamental.

Caracas. El 82 aniversario de la parroquia Sucre debería ser motivo de festejo y alegría para sus habitantes, pero no es así. Son más las debilidades que las fortalezas. Los vecinos pasan trabajo para bañarse, mantener limpias sus casas y cocinar por falta de agua; duran hasta una hora en espera de transporte para trasladarse al centro de Caracas, Antímano, La Vega o El Junquito y; además, deben soportar olores nauseabundos porque el aseo urbano no cumple el horario de recolección.

Carolina Vaca, vecina de La Silsa, afirma que esta parroquia, donde habita desde hace 20 años, necesita de atención gubernamental. Por todos lados hay basura acumulada y el transporte es fatal, tardo hasta una hora esperando una camioneta para ir a mi trabajo en Antímano, el Metrobus de La Paz a veces no se para porque ya viene lleno.

En la subida hacia El Junquito, a la altura de Boquerón, desde hace dos semanas hay un bote de aguas servidas y acumulación de desechos que han sido reportados a la Alcaldía de Libertador por los vecinos y transportistas, pero no han recibido la solución al problema que en las horas pico genera colas e incomodidades a los vecinos, quienes deben caminar sobre las aguas putrefactas.

A Julio César Reyes, integrante de la Fundación Catia Posible, también le preocupa la mugre en cualquier rincón de la parroquia.A diario nos tropezamos con grandes vertederos de basura, por eso, hicimos el 4 de diciembre el foro ‘Caos de basura en Caracas’ en el Centro Comunal Catia, con especialistas sobre este problema colectivo, para que juntos podamos construir soluciones, una de ellas es seguir exigiendo a las autoridades que cumplan su trabajo.

Unidos por la reconstrucción

En el marco del aniversario 82 de la parroquia Sucre, vecinos y miembros de la Fundación Catia Posible, que trabaja por la reconstrucción de la zona, colocaron en la plaza Sucre de Catia una ofrenda floral ante el busto de Antonio José de Sucre.

«Es una parroquia que acumula cientos de promesas incumplidas; abandono, deterioro de su infraestructura; a la que han manipulado, esperanzado, para no cumplirlas«, dijo Julio César Reyes.

Mariángela González, presidenta de la Fundación Catia Posible, dijo que los catienses han demostrado que tienen resistencia, que son capaces de vivir mejor y de unirse para lograr que la parroquia sea de ciudadanos de primera y que entre todos puedan construir la sociedad que aspiran.

A lo largo de todo el año esta ONG ha dictado cursos y talleres formativos a  los vecinos en distintas áreas y el pasado 27 de octubre realizó el  Encuentro de Líderes Sociales de Catia, con la finalidad de engranar todo ese trabajo social y comunitario disperso para dar mayores resultados y fortalecimiento al tejido social.

En el marco de la conmemoración del aniversario,  el pastor de la parroquia Sucre, Richard Montilla, ofreció unas palabras de aliento para continuar en la lucha por  los derechos y sueños de los catienses. Dijo que esa localidad ha recibido y dado hospitalidad a muchos inmigrantes europeos y latinoamericanos, oró por todos y bendijo cada rincón de la parroquia.

Fotos: Vecinos de Catia


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