El IVSS solo entrega dos medicinas de manera irregular: Tamoxifeno y Femara; mientras que Anastrazol y Exemestano no volvieron a traerlos. Hoy en día, las pacientes se enfrentan a un desabastecimiento que supera 80 %, tienen que pagar consultas y exámenes. En el mes rosa no hubo campañas de prevención ni sobre sensibilización de esta patología, el mandatario Nicolás Maduro solo envió un mensaje de «solidaridad» vía Twitter.

Caracas. Por cáncer de mama no deberían morir las mujeres, pero Venezuela está lejos de cumplir ese precepto. El mes rosa, una fecha que se celebra en todo el mundo para sensibilizar sobre esta patología, y que debería contribuir a aumentar la atención y el apoyo para la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos; terminó con el mismo balance negativo: al día fallecen cerca de siete mujeres y 15 tiene diagnósticos tardíos. El cáncer de mama no detuvo su ataque. Además, producto de la cuarentena, no ha habido importación de medicamentos.

«La situación no ha cambiado. Las mujeres que requieren exámenes o tratamientos deben recurrir a las organizaciones no gubernamentales o asumir sus costos usando sus propios recursos», dijo Nancy Cardozo, directiva de Senosayuda.

Aunque este mes hubo una muy buena noticia para las venezolanas: las medidas cautelares dictadas por la CDIH en beneficio de 12 pacientes —de las cuales fallecieron dos ates de conocerse estas garantías—, no hay que dejar de mostrar la crítica realidad que padecen los pacientes oncológicos.

“A las guerreras que enfrentan la batalla contra el cáncer de mama, en este día de reflexión y conciencia les reitero mi compromiso firme por brindarles atención y protección. Ustedes son ejemplo de constancia y perseverancia ante las adversidades. ¡Las abrazo en la distancia!”.

Eso escribió el mandatario Nicolás Maduro el 19 de octubre, Día mundial de la lucha contra el Cáncer de Mama. Y lo hizo a través de su cuenta en Twitter, completamente distante de la real situación que padecen las mujeres que han tenido que mostrar sus senos carcomidos ante la opinión pública y pedir auxilio a la comunidad internacional.

Cómo cerró el mes rosa en Venezuela:

  • De acuerdo con el último estudio sobre el pronóstico de incidencia y mortalidad del cáncer en Venezuela, publicado por la Sociedad Anticancerosa Venezolana, en 2019 hubo 7093 nuevos casos y 2819 decesos por cáncer de mama. Eso fue un aumento significativo en las cifras que se ha venido observando desde 2015.
  • Senosayuda: Hay alrededor de 19 diagnósticos diariamente y 15 son tardíos. Este tipo de cáncer es la principal causa de muerte en las mujeres. El diagnóstico temprano representa entre 60 % y 80 % de conservación de las mamas. Esto conlleva una sobrevida con calidad, siempre y cuando tengan la frecuencia y disponibilidad de tratamientos.
  • Aconvida dijo que a diario de tres a cuatro mujeres se reportan a la fundación con cuadros de cáncer metastásico debido a la falta de tratamientos y por la imposibilidad de hacerse controles y estudios de laboratorio y de radiología.
  • En Venezuela es difícil conseguir tratamiento, pero por la pandemia las afectadas no pueden ni siquiera ir a Colombia. El Estado no atiende la emergencia. En casi ocho meses de confinamiento no ha promovido servicios esenciales de diagnóstico, cuidado y rehabilitación. Desde 2014 los pacientes se enfrentan a un creciente desabastecimiento. Actualmente, la escasez de medicamentos oncológicos supera 80 %.
  • Los servicios de radioterapia pública en más de 50 % tienen problemas para administrar tratamientos radiantes.
  • Según Funcamama, otra ONG que, como Senosayuda y Aconvida, socorre a las mujeres con cáncer de mama; de 25 unidades de radioterapia solo están funcionando dos, aun cuando el cáncer de mama no detuvo su incidencia.
  • En estos momentos no hay posibilidad de realizar exámenes de rutina. 5668 mujeres, de acuerdo con la CIDH, no tienen acceso a las quimioterapias ni a otros tratamientos.
  • En su informe, en el que otorga las medidas cautelares, la CIDH dijo que la deficiencia generalizada de los servicios públicos en Venezuela demuestra que el cáncer no detuvo su impacto y más bien ha generado un aumento de 14,8 % en los índices de mortalidad de las pacientes con cáncer de mama.
  • Se requiere un promedio de 9000 dólares para hacer frente a un padecimiento como este. Con ese capital se podría iniciar el diagnóstico, y realizar los exámenes y cirugía.
  • Naciones Unidas en su informe Provocando 2019 indicaba que la mortalidad por cáncer de mama en 2020 sería de 3199 mujeres, proyecciones estimadas antes de la pandemia. Con la COVID-19 el impacto en las mujeres es de amplio espectro, pues las que estaban en tratamiento no lo han podido continuar por las medidas de aislamiento, por no poderse movilizar, por la falta de combustible y de atención en los centros públicos.
  • La Sociedad Anticancerosa de Venezuela consideró que el grupo etario con mayor número de esos fallecimientos se encuentra entre los 55 y 64 años, es decir, que cada mujer fallecida pierde un promedio de 19 años de vida.
  • Una investigación realizada por el Banco Interamericano de Desarrollo, a finales de 2018, establecía que en Venezuela las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama perdían 19 años de expectativa de vida por falta efectiva y oportuna de tratamiento.
  • Según la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, a causa del cáncer de mama y cuello uterino se perdieron casi 100.000 años de vida, para el año 2019.
  • Las tomografías de tórax, abdomen y pelvis cuestan 160 dólares cada una, cuando las mujeres cuentan con el apoyo y el subsidio de una fundación. En las clínicas la sesión más económica de radioterapia está entre 2000 y 3000 dólares, son 25 y 30 radioterapia por paciente. Por eso muchas están sin cumplir esos esquemas de tratamiento.
  • La Encuesta Nacional de Hospitales (ENH 2019) señala que los servicios de apoyo más importantes y básicos de un hospital, como laboratorios, Rayos X y ecografía, presentan inoperatividad, en promedio, de 50 %. Los datos relativos a tomografías revelan una inoperatividad muy alta, superior a 70 %. En promedio, 27 % de los tomógrafos de los centros públicos servían en 2019.
  • El IVSS solo entrega de vez en cuando dos medicinas: Tamoxifeno y Femara; mientras que Anastrazol y Exemestano más nunca los trajeron.

A pesar de este balance, las organizaciones con incidencia en salud trabajan en campañas de recolección de fondos para ayudar a costear exámenes y tratamientos. Solo Funcamama en estos 10 meses ha beneficiado a 798 mujeres. Aconvida a otras 200 y Senosayuda en 2020 a 74.000 personas, pues su alcance no solo son las mujeres o el cáncer de mama.

Alcance de Funcamama durante el mes rosa:

  • Se realizaron 785 servicios de salud a mujeres.
  • Se donaron 100 mamografías y 50 pelucas.
  • Se realizaron 32 actividades informativas.
  • Sse donaron 6500 de unidosis de medicamentos a organizaciones de la sociedad civil que fueron entregadas en las comunidades. En octubre beneficiaron a 6102 mujeres.

Una patología que mata siete mujeres a diario es una muestra de que el cáncer de mama no solo no se detuvo, sino que es ya un problema de salud pública. No existe una vacuna, no es exclusiva de las personas mayores, por eso la detección temprana y el tratamiento oportuno son indispensables:

  1. Visita al médico anualmente así estés sana
  2. Realiza inmediatamente las pruebas diagnósticas indicadas.
  3. Practica el autoexamen (mensual en las mujeres y trimestral en los hombres).

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