El suministro de electricidad en junio presentó una reducción porcentual de cortes eléctricos de 43 % en comparación con mayo, aunque las horas sin electricidad aumentaron los últimos días del mes. El promedio de horas sin servicio en Mérida fue de 190, equivalentes a casi ocho días sin luz.

Caracas. Para Mérida la falta de electricidad ha sido un golpe duro en la cotidianidad de sus habitantes. Desde que empezó el año 2020 este es uno de los estados más afectados por fallas eléctricas. Según un monitoreo de la ONG Promedehum, a finales de junio aumentó la cantidad de horas sin luz.

Promedehum realiza un registro diario a través de sus monitores en las comunidades. Las personas, desde su lugar de residencia, son testigos directos de la situación que no solo afecta el desenvolvimiento de las actividades diarias, laborales, de estudio y esparcimiento, sino que también deja un impacto psicológico en la población.

La organización, en un informe semestral titulado #MéridaSeApaga, destacó sus registros de cortes de electricidad durante los primeros seis meses del año.

En enero y febrero, en promedio, las personas padecieron fuertes bajones de luz y fallas eléctricas. En algunos sectores se prolongaron hasta por 12 horas, pero no eran tan continuos como lo han sido los meses posteriores.

En marzo la situación se agudizó apenas se anunció la medida de cuarentena debido a la pandemia de la COVID-19. Algunos sectores pasaron de padecer 85 horas sin luz a 118. Esto reflejó un aumento en promedio de 42 % de tiempo sin electricidad en comparación con los meses anteriores, según Promedehum.

El director de Corpoelec en Mérida, Ricardo Cabrera, informó sobre el Plan de Administración de Cargas (PAC) que implica cortes equitativos de seis horas continuas. Mientras, en Barinas el 13 de mayo se puso en práctica este plan para reducir el consumo energético y aumentar así la disponibilidad de 15MW, según anunció el gobernador Argenis Chávez.

De acuerdo con la ONG, varias zonas de la región andina no forman parte de los sectores priorizados. Este plan no se cumplió y lo que sucedió es que hubo un aumento de horas sin luz por día en varios sectores.

En abril los municipios Rangel y Cardenal Quintero pasaron de 85 a 95 horas sin electricidad. La parroquia Domingo Peña pasó de tener 118 horas en la oscuridad en marzo a más de 223 horas sin servicio durante abril, siendo el sector más afectado por apagones.

falta de electricidad

Cortes cada vez más frecuentes

En mayo, los cortes eléctricos fueron cada vez más frecuentes y prolongados. Estos aumentaron 65 % en comparación con el mes de abril, para un promedio de 325 horas y 37 minutos sin servicio.

Este mes el representante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en Mérida Jehyson Guzmán aseguró que “estaban trabajando sin descanso para poner en funcionamiento la Termoeléctrica Don Luis Zambrano, ubicada en el municipio Alberto Adriani, con el fin de fortalecer el sistema eléctrico en todo el suroccidente del país”.

No obstante, Promedehum indicó que las fallas de electricidad fueron más constantes durante este mes.

Finalmente, el suministro de electricidad en junio presentó una reducción porcentual de cortes eléctricos de 43 % en comparación con mayo, aunque las horas sin electricidad aumentaron los últimos días del mes. El promedio de horas sin servicio en Mérida fue de 190 horas, equivalentes a casi ocho días sin luz.

Las plantas hidroeléctricas Páez, La Vueltosa, San Agatón, las más grandes de los Andes, no funcionan; y agonizan las termoeléctricas, como la Don Luis Zambrano, en Mérida, que lleva energía al cordón andino.

El ingeniero José Aguilar, consultor internacional en sistemas de electricidad, explicó a Crónica.Uno que las centrales hidroeléctricas de los Andes, con 1159 MW, han sido objeto de abuso y falta de mantenimiento.

Promedehum enfatizó que en el primer semestre de 2020 la falta de mantenimiento e inversión han afectado al Sistema Eléctrico Nacional. Las fallas del servicio mantuvieron a los habitantes de Mérida, en promedio, más de 40 días a oscuras. Esto ha limitado la producción, la escolaridad y el esparcimiento.

“Buscamos visibilizar la grave crisis eléctrica que afecta al estado Mérida; a la vez que hacemos un nuevo llamado a las autoridades competentes para que actúen de manera eficiente ofreciendo servicios públicos de calidad a las personas”, se lee en el informe.


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