A partir del próximo 4 de abril la trasnacional americana Chevron no podrá operar en Venezuela y esto se traduce en un duro golpe para la producción petrolera nacional la cual descenderá 30 %.
Caracas. El gobierno de Donald Trump cumplió su palabra y este martes, 4 de marzo, modificó la licencia Nº41 emitida por el Departamento del Tesoro en el 2022, la cual permitía a la trasnacional petrolera Chevron operar en Venezuela a través de empresas mixtas con Petróleos de Venezuela (PDVSA).
La licencia Nº 41A establece que la compañía norteamericana tendrá hasta el 3 de abril para cesar todas sus operaciones de explotación y exportación de petróleo en Venezuela.
También se prohibió a Chevron “el pago de cualquier impuesto o regalía al Gobierno de Venezuela; el pago de cualquier dividendo, incluso un dividendo en especie, a PDVSA, o cualquier entidad en la que PDVSA posea, directa o indirectamente, una participación del 50 por ciento o más”.
Cabe destacar que las empresas conjuntas de Chevron con la petrolera estatal PDVSA representan más de una cuarta parte de toda la producción de petróleo del país.

Consecuencias a corto plazo
El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) elaboró recientemente un informe en el que especifican cuales pueden ser las consecuencias en la economía venezolana, por la eliminación de las licencias petroleras.
Estiman que la actividad petrolera se traducirá en 25 % del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país durante este 2025. Con la eliminación de la licencia de Chevron la producción petrolera de Venezuela tendrá una caída de 30 % y el PIB perderá 7,5 puntos porcentuales.
Igualmente señalan que si la producción de la compañía norteamericana en Venezuela es asumida por otro país, la caída de la producción rondaría 15 % y la pérdida del PIB sería de 3,8 puntos porcentuales.
Desde el punto de vista fiscal, precisa el OVF, que una vez cobrada parte de sus deudas, los ingresos que aporta Chevron, estimados en unos $ 5.000.000.000 anuales, afectarían en una proporción que va a depender del nivel de producción que pueda ser alcanzada por empresas que reemplacen a la trasnacional americana y por el destino de esas exportaciones.
«Al no venderse en Estados Unidos, estarán sujetos a mayores costos de fletes, seguros y más importantes descuentos sobre cada barril que puede llegar incluso a 20%», precisan.
Añaden que “en cualquier caso, se trata de un impacto nada despreciable sobre la gestión fiscal del Gobierno”.
El mercado cambiario se resentiría por cuanto las ventas que hace Chevron a ese mercado declinarían y de hecho una fracción muy importante de la intervención en el mercado de cambios proviene de la referida empresa.
Lea también:
Precio de la carne se mantuvo estable en febrero pero la charcutería aumentó

