Cortes eléctricos de siete horas o más llevaron a los habitantes de El Callao y Guasipati a exigir soluciones ante una crisis eléctrica que, según autoridades, se agravó con el crecimiento poblacional y el auge de la actividad minera.
Ciudad Guayana. La fiebre del oro en el sur de Bolívar también trajo consigo la sobrepoblación de sus municipios y el colapso de los servicios públicos, con apagones que se extienden por siete horas o más en el día, lo cual motivó distintas manifestaciones en el sur del estado.
Primero fueron los habitantes de Guasipati, en el municipio Roscio, quienes cerraron el paso en la troncal 10, vía internacional que comunica con Brasil. En este poblado hay racionamientos eléctricos de al menos cuatro horas, divididos por tres circuitos.
“Sin embargo, a veces nos quitan la luz dos veces al día. Entonces ya no son cuatro horas, sino ocho que pasamos sin luz y eso afecta el comercio, nos quema los electrodomésticos, pasamos calor, se nos daña la comida”, denunció una habitante de Guasipati.
La protesta, que comenzó la mañana del martes, 28 de julio, y se extendió hasta pasada las 10:00 p. m., se dispersó cuando llegaron motorizados armados y dispararon al aire.
Pero al día siguiente fue El Callao el que amaneció con un paro cívico, para reclamar también por los constantes apagones. Comerciantes, vecinos, mineros y autoridades municipales se sumaron a la manifestación pacífica.
El alcalde Coromoto Lugo aseguró que el problema eléctrico se extiende a comunidades aledañas como Tumeremo, El Dorado y la Gran Sabana.

Un sistema rezagado
De acuerdo con Lugo, el crecimiento poblacional y el auge de la actividad minera, a raíz de la creación del Arco Minero del Orinoco en 2016, superaron la capacidad de la infraestructura eléctrica instalada en el municipio hace décadas.
“En El Callao hay un transformador de 36 megavatios que se instaló hace casi 40 años. El Callao tenía 20.000 habitantes, Guasipati 20.000, Tumeremo 30.000; y, por supuesto, con el Arco Minero y el desarrollo minero, esto ha colapsado”.
El alcalde agregó que la actividad minera también incrementó considerablemente la demanda eléctrica.
“Tenemos 5000 molinos, 42 recuperadoras, casi 70.000 mineros foráneos. El Callao tiene 100.000 habitantes, de los cuales 70.000 no son de El Callao. Y esto ha colapsado el sistema eléctrico. Esto ha hecho que haya demasiado consumo para el transformador que se instaló allí”

Sin inversión social
Lugo cuestionó que la riqueza minera de la zona no se traduzca en mejoras para los servicios públicos.
“Un Arco Minero que no deja nada a estos municipios. Un Arco Minero que solo se implementó para sacar los recursos naturales. Aquí no ha habido voluntad política. Aquí no ha habido voluntad para solucionar un problema social que atenta contra la salud de ancianos, de niños, con el aparato productivo de estos municipios”.
Lugo también mencionó las limitaciones operativas de Corpoelec en la zona, porque un solo camión atiende 82 barrios de El Callao, también Guasipati y Tumeremo. Además, aseguró que el vehículo está en malas condiciones.
Por ello insistió en que el Ejecutivo nacional atienda la situación con urgencia. “Así como vienen a buscar el oro mensual, así como están pendientes del oro en esta zona, hay que mejorar los servicios públicos de estos municipios. Este pueblo realmente ya se le hace insoportable la situación”.
Apagones de hasta siete horas
Por su parte, el concejal Omar John señaló que los apagones forman parte de la rutina diaria en las poblaciones del sur del estado Bolívar.
“Todos los días hay apagones que duran aproximadamente entre 5, 6 horas, 7 horas. Hay sectores donde no tienen luz por más de 15, 20 y hasta un mes porque se han explotado los transformadores y no se les ha dado hasta ahora la respuesta de llevar y colocar el transformador para ciertas comunidades”.
John agregó que, además del paro cívico, preparan un documento con las exigencias que será entregado a las autoridades competentes.
Posteriormente, en horas de la noche del miércoles 29 de julio, la gobernadora de Bolívar, Yulisbeth García, informó sobre el desarrollo de un encuentro estratégico con autoridades civiles, militares y del sector eléctrico para abordar la crisis de energía eléctrica de la región.

