El diálogo instalado el mes pasado, entre la AN de 2015 y representantes de Delcy Rodríguez, se retomará este jueves con el foco puesto en avanzar en la designación de nuevos magistrados y de discutir garantías políticas y civiles.
Caracas. Está previsto que esta semana se instale el segundo ciclo de las negociaciones que hace poco más de un mes se entablaron entre la oposición, representada en diputados de la Asamblea Nacional (AN) de 2015, y una comisión del gobierno encargado de Delcy Rodríguez.
Las conversaciones, que ya generaron un primer grupo de acuerdos, se retomarán este jueves, 17 de septiembre, informaron a Crónica Uno fuentes cercanas al diálogo.
Del 6 al 12 de agosto se llevó a cabo el primer ciclo de estas conversaciones encabezadas por Dinorah Figuera (oposición) y Jorge Rodríguez (chavismo), en las cuales no incluyeron a figuras importantes del movimiento opositor actual, entre ellas María Corina Machado.
Los acuerdos a los que se llegó entonces fueron la renovación completa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el plan para recuperar activos de la reserva internacional en el Banco de Inglaterra, con el fin de atender a las víctimas del doble terremoto del 24 de junio.

Crónica Uno resume lo que se sabe de esta nueva ronda de trabajo:
La fecha
Figuera anunció que el 15 de agosto las delegaciones se reencontrarían para el segundo ciclo de conversaciones. Y este domingo, al retornar a Venezuela, junto con los miembros de la delegación, confirmó que este martes sería instalado el segundo ciclo. Sin embargo, no ocurrió.
Fuentes dentro del equipo de trabajo opositor dijeron que la negociación se retomará este jueves, 17 de septiembre, sin identificar las razones del retraso.
La comitiva opositora aterrizó el 14 de septiembre en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Estaban presentes la diputada Figuera, además de Jorge Millán, Marco Aurelio Quiñones y Ramón López.
La agenda
Desde Maiquetía, la líder de la comisión opositora aseguró que en este segundo ciclo se van a concentrar en que se concrete la creación del Comité de Postulaciones Judiciales que seleccionen a los nuevos magistrados del Supremo.
Figuera insistió en la importancia de lograr el cambio institucional del sistema de justicia para poder dar legitimidad a cualquier proceso electoral posterior y dijo que los pronunciamientos oficiales sobre los avances del TSJ se darían a conocer antes del jueves.
Además, los opositores indicaron que en este ciclo se instalará una Mesa de Libertades y Garantías Políticas y Civiles en la que esperan tenga lugar la revisión de leyes empleadas para criminalizar a la disidencia.
En esta misma instancia se espera que se discutan peticiones relativas a la libertad de expresión, como el levantamiento de bloqueos a portales informativos, la reactivación de concesiones radioeléctricas clausuradas y el archivo de las investigaciones penales contra periodistas.

Las exigencias
Diversos sectores de la sociedad civil y opositores excluidos de este proceso fijaron exigencias orientadas a garantizar que el proceso conduzca a una verdadera transición democrática.
Entre los reclamos centrales destaca la demanda de transparencia y rendición de cuentas, advirtiendo sobre el peligro de manejar los acuerdos con secretismo y exigiendo que se informe detalladamente a la ciudadanía sobre los avances y alcances de la negociación.
Asimismo, tanto los ciudadanos organizados como los partidos opositores exigen que cualquier pacto político derive en garantías electorales claras y verificables, lo que incluye la conformación de un Consejo Nacional Electoral (CNE) despolitizado e imparcial, así como la renovación independiente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Quienes ven con recelo este proceso, exigen acuerdos que conduzcan también a desmontar el aparato represivo del Estado mediante la derogación de leyes restrictivas, como la Ley contra el Odio y normativas que limitan la labor de las organizaciones no gubernamentales y han promovido la judicialización de ciudadanos por expresarse.
Mayor representación
La apertura de este canal de interlocución ha estado rodeada de fuertes cuestionamientos debido a la percepción de exclusión de actores políticos fundamentales y de la sociedad civil organizada.
Diversos sectores y dirigentes opositores advirtieron que una mesa de negociación que prescinda de figuras clave, como María Corina Machado, carece de la legitimidad necesaria para alcanzar una solución política duradera y de impacto nacional.
Para estos sectores, cualquier acuerdo que se negocie a puerta cerrada sin la participación de los liderazgos que concentran el respaldo ciudadano corre el riesgo de convertirse en un “pacto de élites”.
Frente a los cuestionamientos, la delegación del Parlamento de 2015 ha sostenido que las conversaciones buscan destrabar asuntos críticos de gobernabilidad y cuentan con el respaldo de Estados Unidos (EE.UU.)
Estas exigencias de inclusión han encontrado asidero en los encuentros y mesas de trabajo paralelas al diálogo que la comisión opositora entablará con la Iglesia, familiares de presos políticos y trabajadores jubilados, tal como anunció Figuera.
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