En el encuentro 152 del Foro Hatillano, el doctor Pedro Delgado precisó que, en una revisión de 24 estudios de la ciencia sobre el impacto psicológico de cuarentenas, se evidenció que en la duración más extensa de distanciamiento social existe el riesgo de padecer síntomas de estrés severo.

Caracas. Los venezolanos arrancaron la tercera extensión de la cuarentena por 30 días más a causa de la llegada de la COVID-19 al país. Además del encierro, atraviesan otros factores que tienen la capacidad de impactar psicológicamente: paralización económica, hiperinflación, escasez de gasolina con colas interminables.

La lista sigue con otras vicisitudes como la crisis política, la persecución de las fuerzas de seguridad del Estado contra trabajadores de la salud y periodistas que brindan información extraoficial sobre el coronavirus, el deteriorado sistema hospitalario y las fallas de los servicios públicos. Un tornado de circunstancias que, en definitiva, atentan contra la estabilidad emocional. 

Aunque una cuarentena de sanos se hace en beneficio de la gente, cuando son prolongadas e incluye a poblaciones enteras al mismo tiempo, siempre produce daños colaterales negativos, aseguró el médico psiquiatra, Pedro Delgado, y sostuvo que es responsabilidad del Estado atenderlos, o de lo contrario, demuestra indolencia, trato injusto con la sociedad y falta de respuesta al derecho del ciudadano a ser asistido. 

Mi hija vive en Barquisimeto con mi nieto de cinco años de edad. Por lo general, pasa hasta seis horas diarias sin luz, desde hace un año no tiene internet nni Cantv. Ya desistió de ponerlo a hacer las tareas porque generaba un verdadero estrés, testimonio anónimo.

En el encuentro 152 del Foro Hatillano, el doctor Delgado precisó que en una larga revisión de 24 estudios de la ciencia sobre el impacto psicológico de cuarentenas que se han efectuado en otras épocas, se evidenció que en la duración más extensa de distanciamiento social existe el riesgo de padecer síntomas de estrés severo, también conocido como estrés postraumático. Expertos recomiendan no extender la cuarentena más allá de lo estrictamente necesario.  

En países con poca información general, mensajes contradictorios, coordinación nula entre autoridades y falta de transparencia sobre el curso de la pandemia, es más difícil llevar de manera sana el confinamiento. Y eso es lo que tenemos presente en nuestra realidad, afirmó Delgado, y agregó las restricciones de servicios públicos, alimentación, salud y económicas.

Estoy varada en España y, aunque estoy feliz porque estoy con mis hijos, hay noches que siento claustrofobia, ataque de pánico porque quiero irme a mi país y no sé cuándo pueda regresar«, testimonio anónimo.

Un ejemplo de contradicción en la administración de Nicolás Maduro es que el mandatario ha llamado a evitar los «relajitos« de la cuarentena, mientras que también ha dado permiso a los niños y adultos mayores para que salgan en horarios establecidos. Además, los hermanos Rodríguez en algunas oportunidades han tocado el tema de la flexibilización y en otras llaman a no descuidar la disciplina social. 

Foto; Luis Morillo
Posibles reacciones de la población

Las personas sometidas a una situación de distanciamiento físico prolongado en casa pueden presentar reacciones psicológicas naturales que usualmente son leves, moderadas o pasajeras: 

  • Incertidumbre: preguntarse cuánto tiempo durará la cuarentena, qué ocurrirá políticamente en el país, cuestionarse por la capacidad de los hospitales para atender casos positivos del virus.
  • Miedo: temor a lo desconocido. Sentirse amenazado por algo que no se puede solucionar.
  • Ansiedad: preguntarse constantemente por el avance de la enfermedad, las consecuencias a futuro, necesidad de saber qué vendrá después de la pandemia. 
  • Preocupación: pensar sobre los proyectos que quedaron en el aire, la pérdida de algún trabajo, cómo cubrir los gastos a final de mes. Generalmente, provoca insomnio. 
  • Aburrimiento: pérdida de una rutina organizada, no tener ganas para empezar ningún proyecto.
  • Otros: tristeza, tensión muscular, palpitaciones, sudoración, indignación rabia. 

Al principio de la cuarentena estructuré una rutina bastante completa, pero poco a poco la he ido dejando y actualmente hago lo básico, siento una apatía general y casi no hago nada, testimonio anónimo.

El psiquiatra precisó que las poblaciones más vulnerables a sentirse afectados emocionalmente son las personas de escasos recursos, que además tienen más dificultad de reconstruir sus vidas después de una pandemia.

Es común sentir angustia en un país en el que el dolar oficial aumentó un 118 % en abril y la inflación se posicionó en un 80 %, según cálculos de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional. Esto golpea fuertemente a las personas de bajos ingresos o que dependen del día a día.

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Otra población de estricto monitoreo la comprenden aquellos que tienen algún trastorno de salud mental y no sean atendidos correctamente, no mantengan su tratamiento o no tengan la capacidad de recibir un control médico a distancia. 

Puede agravarse el problema de consumo de alcohol o drogas, trastornos depresivos que han estado controlados, episodios psicóticos que se descompensan por estrés y pierden el contacto con la realidad, ansiedad en forma de temores fóbicos. Autistas que no toleran el encierro se le agudizan los síntomas. Paranoias que se despiertan, precisó.

Foto: Luis Morillo
Recomendaciones del especialista

-Un día a la vez: no hacer planificaciones a largo plazo sin tener la seguridad que se pueda efectuar porque aumentaría la incertidumbre.

-Estar bien informado: consultar fuentes confiables, cuídese de la sobreinformación porque es tóxico y genera estrés. 

-Manténgase conectado sentimentalmente: hay que tener conversación con familiares, amigos para compartir afectos. Las personas solas sufren más. Aproveche las plataformas digitales.

Deje espacio a su intimidad: Tenga momentos con usted mismo como los que se obtienen de la meditación.

Sea altruista: dedique tiempo para colaborar con otros. 

Sea productivo: ocupe su tiempo en actividades productivas como reparar, organizar, crear, conocer un idioma, enterarse de cosas que no sabía o trabajar.

Diviértase: no deje de destinar tiempo al entretenimiento. Una buena película, un libro, juegos. 

No descuide su salud física: coma bien, haga ejercicio, aléjese de los excesos.  

Sea crítico y autocrítico: fije posición sobre lo que ocurre y compártala con otros. No se olvide de hacer una introspección para evaluar lo que hace o dice. 

Sea resiliente: Se refiere a la capacidad de asimilar mejor estas experiencias complicadas. Busque más confianza en sí mismo, comparta lo que siente con sus allegados, mejore su red de apoyo social y construya un contexto físico más amigable. 


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