Desde la primera semana de julio, los cuerpos policiales de Aragua se han dado a la tarea de detener a ciclistas y retenerles sus bicicletas. Ambientalistas calculan que son más de cien ciclistas aprehendidos. Abogados califican de ilegal y absurda la medida.
Maracay. Mientras en países como Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Inglaterra, Chile, Perú, Colombia, Ecuador, entre otros, el uso de la bicicleta se ha incrementado durante la pandemia por el COVID-19, en Venezuela, particularmente en el estado Aragua, esta sana práctica las autoridades la han convertido en un delito.
Desde los primeros días de julio, cuando la región extremó las medidas de cuarentena ante la propagación del virus, son varias las denuncias que a través de las redes sociales han formulado ciudadanos y hasta organizaciones ambientalistas, en contra de la detención de ciclistas y la retención de sus vehículos.
Algunos ciclistas detenidos y que han solicitado la reserva de sus identidades por seguridad, denuncian que no les han devuelto sus bicicletas. Algunas llevan más de tres días decomisadas.

La Gaceta Regional 493, vigente del 6 al 12 de julio de este año, estableció que el único transporte público superficial autorizado para su circulación en el estado era el de “los sectores exceptuados por la naturaleza de sus funciones, con estricto cumplimiento de las medidas de protección y en los horarios permitidos”.
No se especifica, sin embargo, que las bicicletas no podían circular, pese a que muchos establecimientos comerciales, particularmente restaurantes, hacen uso de este medio de transporte para ofrecer los servicios a domicilio y muchos trabajadores se trasladan en ellas ante la dificultad para abordar el transporte público.
Entiendo que no se debe practicar o entrenar en grupo. Las aglomeraciones no convienen a nadie y eso se debe atacar. Así que los ciclistas deberían entrenar en solitario y no en grupos. Sin embargo, se criminalizó también a los ciclistas que circulan en solitario, bien sea entrenando o, como es mi caso, como medio de transporte”, dijo Carmelo Zibaoui.
Y es que para Zibaoui, un médico oftalmólogo residenciado en Maracay con consultas que atender en la población de Cagua, la solución perfecta que encontró frente a los problemas de movilidad que se agudizaron con la escasez de gasolina, fue trasladarse en bicicleta tres veces a la semana para ver a sus pacientes.
“No represento ningún peligro de infección o contagio. Voy solo, uso el tapabocas, no contamino y gano salud. Por eso me parece absurda esta medida policial de atacar a todos los ciclistas sin distinción”, señaló.
La Policía del estado Aragua ha mostrado, a través de las redes sociales, varios operativos en los que son detenidos ciclistas que circulan y entrenan en grupo y cuyas bicicletas les han sido decomisadas temporalmente. Pero también ha detenido a ciclistas solitarios que encontraron en la bicicleta una buena manera de movilizarse para realizar algunas compras durante el horario establecido o para trasladarse hasta sus centros de trabajo.
Como el jefe del Banco de Sangre del Hospital Central de Maracay, internista y hematólogo Carmelo Gallardo, quien no solo viaja en bicicleta desde La Morita hasta Maracay, sino que además está dedicado a una campaña de obtención de insumos para la limpieza de los equipos y utensilios del Banco de Sangre.
Con 15 años de graduado de internista, hematólogo y epidemiólogo, mi salario es insuficiente para adquirir o mantener un carro. La bicicleta me permite flexibilidad para cumplir mi trabajo, acudir a mi domicilio y a las emergencias, sin restricción del horario del transporte público”, expresó mientras se preguntaba si ser ciclista es un delito.
Gallardo dejó de usar vehículo luego de haber sufrido algunos robos. Retomó el uso de la bicicleta que había adoptado cuando estudiaba el posgrado en Caracas y con el que venció el sobrepeso.

En Venezuela no hay estado de sitio
La medida de detener a ciclistas y retener sus vehículos no está estipulada en ningún instrumento jurídico. Para algunos abogados, inclusive, se trata de un abuso de autoridad y de una ilegalidad.
Esta semana, las autoridades han reprimido el tránsito de los ciudadanos e incluso han realizado aprehensiones de ciudadanos que se encuentran en las calles, irrespetan el derecho constitucional al libre tránsito establecido en el artículo 50 de la Constitución, con la justificación de la pandemia”, denunció Jhonny Lara, coordinador de Asociaciones Ciudadanas de Vente Venezuela en Aragua.
Para el abogado, la aplicación de medidas de esta índole es inconstitucional, así estén amparadas en gacetas estadales o municipales o leyes como la de la Convivencia Ciudadana del estado Aragua, a la que Lara calificó igualmente de nula.
El directivo del Colegio de Abogados del estado Aragua, Leonardo Luces, también se sumó a las denuncias en contra de las detenciones a ciclistas. Señaló que en vez de represión lo que se requiere es educación.
En Venezuela –dijo– no hay estado de sitio ni toque de queda, así que la retención de vehículos de cualquier tipo es ilegal aun cuando haya un decreto de emergencia.
Para el abogado especialista en derechos humanos Martín López Ríos, exigir que se acaten los lineamientos para cumplir el distanciamiento social sin el debido respeto de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, “representa, sin duda alguna, una violación a los derechos humanos de las personas detenidas por el incumplimiento de las medidas”.
Aun existiendo la amenaza de una pandemia –explicó– la gente debe salir y desplazarse para comprar insumos, alimentos y medicinas, y así suplir sus necesidades básicas humanitarias. Los ciudadanos tienen derechos y garantías constitucionales que deben ser acatadas por las autoridades competentes.
Los abogados consultados coinciden en que en Aragua se está violando el derecho al libre tránsito con estas detenciones.

Tanto la Gobernación de Aragua como la Alcaldía de Girardot (Maracay) apelan a la Gaceta extraordinaria 494, en la que se establece la suspensión de cualquier actividad deportiva, aun en el marco de la flexibilización parcial, segura y vigilada de la cuarentena social, según el decreto número 7206 vigente desde el 13 al 19 de julio.
OMS recomienda el uso de las bicicletas
Organizaciones ambientalistas se pliegan a los reclamos por una acción que consideran absurda, pero también exhortan a las autoridades a promover el uso de este medio de transporte tan saludable.
Sembramos Todos, ONG que dirige Enrique García, fue testigo la mañana de este lunes 13, cuando al menos 12 personas con sus respectivas bicicletas fueron detenidas y llevadas en una unidad de orden público de la Policía de Aragua.
“Ciclistas son detenidos en la avenida las Delicias de Maracay, tratados como delincuentes por desplazarse en ellas hacia sus labores cotidianas. Al menos una docena es trasladada mientras ‘capturan’ a otro ciudadano que incluso lleva su tapabocas. La medida de detención y decomiso es absurda y arbitraria”, escribió el ambientalista en su cuenta en Twitter.
Gustavo Carrasquel, de la Fundación Azul Ambientalista, señaló: “El gobierno regional de Aragua ha decretado una manifiesta prohibición de uso de bicicletas en la ciudad de Maracay, donde creemos que hasta la fecha la policía del estado ha detenido a más de cien ciclistas y en la mayoría de los casos han retenido sus unidades de transporte”.
Le pedimos al gobernador del estado suspenda esta prohibición e instamos al alcalde de Maracay a promover circuitos de ciclovías y mayor apoyo al uso de la bicicleta en la ciudad”, solicitó.
Y es que en muchos países, sus respectivos gobiernos promueven el uso de la bicicleta como una posible alternativa al transporte público, con la intención de evitar las grandes concentraciones de personas y la propagación del virus.
La propia Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado 3 de junio, Día Mundial de la Bicicleta, la reconoció como un medio de transporte “sostenible, sencillo, asequible, fiable, limpio y ecológico, que beneficia a la salud y actualmente en el contexto de la pandemia COVID-19, es el medio de transporte más seguro para evitar la transmisión”.
Por ello y por prevención ante el COVID-19, muchas personas en el mundo, ante el temor de abordar una unidad de transporte público masivo, decidieron sacar sus bicicletas, repararlas o adquirirlas.
La bicicleta rejuvenece el sistema inmune, conserva la buena salud de los músculos y ayuda a mantener niveles estables de grasa corporal y colesterol. Además, puede ralentizar los efectos del envejecimiento, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Birmingham, en el Reino Unido.
Por algo la Organización Mundial de la Salud, en abril pasado, recomendó su uso, pues además de cumplir con las normas de distancia, es un medio de movilidad que estimula la actividad física.
“Siempre que sea posible, considere andar en bicicleta o caminar: esto proporciona distancia física mientras ayuda a cumplir con el requisito mínimo para la actividad física diaria, que puede ser más difícil debido al aumento del home office y el acceso limitado al deporte y otras actividades recreativas”, informó la OMS.
Pese a la pandemia, el mundo continúa y la gente necesita desplazarse de un lugar a otro, así sea en bicicleta. Menos en Aragua.

