En marzo cobraban entre 5000 y 10.000 bolívares. Ahora ir de Coche a Catia, dentro de un mismo municipio cuesta 50.000 bolívares y solo hay servicio por la vía expresa.

Caracas. No hay quien le ponga el cascabel al gato cuando de transporte se trata, dijo Romina Cáceres, mientras hacía cola para esperar un carro que la llevara de Coche a Catia. “50.000 bolívares están cobrando por el pasaje urbano, ni siquiera voy a salir del municipio”.

Son 100.000 bolívares ida y vuelta, por eso Romina no llevaba acompañante. “Me toca cargar las bolsas del mercado. Ahora salgo menos, esta pandemia ha trastocado toda la rutina que uno tenía, no hay referencias de precios, es como cuando comenzó la hiperinflación que a diario subía todo y uno perdía la referencia de los costos. El pasaje es un desastre”.

La camioneta que llegó a la parada no tenía el casco de la línea. La mayoría de las que cargan en ese punto, a pocos metros de la entrada principal del Mercado Mayor de Coche, no tienen identificación. 

Tampoco esa es una parada legal, es una de tantas que ha proliferado alrededor del mercado mayor y que establecen rutas y costos a convenir. 

Cuando es la semana de la flexibilización salen para La Hoyada y Plaza Venezuela. Cuando es la semana de la cuarentena radical llegan hasta El Valle y cobran entre 20.000 y 30.000 bolívares. Para Plaza Venezuela, Catia y La Hoyada, 50.000 bolívares, vía autopista. Para Catia únicamente se presta ese servicio. 

A eso se suma el hecho de que hay menos unidades para atender la demanda de usuarios, que llegan a colmar las paradas, y en consecuencia, a meterse a empujones, sin importarle el roce con otros pasajeros.

La situación actual es muy parecida a la registrada en 2017 cuando desapareció más del 50 % del transporte público, producto de la escasez y alto costo de los repuestos. Ahora la pauta la marca la escasez de gasolina y la anarquía de las tarifas.

En marzo, en pleno inicio de la pandemia cobraban 10.000 bolívares por el servicio de vía expresa y 5000 por las avenidas. En seis meses de pandemia se calcula un incremento de 400 % a 500 % en el costo de las tarifas.

Rafael Díaz, avance de unidad, dice que es por el alza del dólar, porque todos sus insumos se pagan con divisas.

José Sagayo, coordinador en Caracas de Transporte Unido de Venezuela, se mantiene en la propuesta –y es la del gremio– de ubicar en 10 centavos de dólar el pasaje, es decir, que la tarifa mínima debería estar en los 40.000 bolívares, e ir haciendo ajustes cada mes; mientras que las rutas rápidas tendrán un recargo de 50 %. “Pero mientras el Estado no haga su trabajo, de sentarse a discutir con los gremios el costo del pasaje urbano, seguirá esta anarquía, la gente seguirá cobrando lo que le parezca, y nosotros como representantes del sector no estamos de acuerdo con eso”.

José Luis Montoya, presidente de la Central Única de Carros Libres y por Puesto, insistió en que el llamado a los transportistas es a salir a cobrar una tarifa sobre 30.000 bolívares. “Y todavía no se compara con el tremendo índice inflacionario y en dólares, nada visto en el mundo. Esta situación no la resiste ningún estudio en costos operacionales, es decir, que debiera estar sobre 50 centavos de dólar. Sin embargo, todos sabemos que es imposible, porque así como nosotros los transportistas ganamos en bolívares y gastamos en dólares, también los usuarios. La solución es cambiar la estructura política para mejorar todo junto a nuestra economía y nuestro sistema de vida”, destacó.

En enero de este año, según Gaceta Oficial N° 41.805, para los carros y buses que prestaba el servicio en un trayecto menor a 20 kilómetros se estableció un monto de 3500 bolívares y si superaba esa distancia, 5000 bolívares. Para ese momento los choferes pedían un ajuste de 20 centavos de la moneda norteamericana. Casi nueve meses después, seis de ellos en cuarentena, se manejan para el pasaje urbano entre 40 y 50 centavos de dólar.

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