Centrales de trabajadores independientes denunciaron que en el país existe un “falso diálogo social” que excluye a la mayoría del movimiento obrero. Advirtieron que el espacio busca legitimar la precarización del trabajo, la eliminación del salario mínimo y la flexibilización de derechos consagrados en la LOTTT.
Caracas. Las centrales sindicales independientes y unitarias del país Unión Nacional de Trabajadores (Unete), la Confederación de Sindicatos Autónomos (Codesa), la Confederación General de Trabajadores (CGT) y la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), lanzaron una alerta roja a las bases obreras ante lo que califican como un retroceso en las conquistas laborales de los venezolanos.
De las siete confederaciones con existencia legal en Venezuela y reconocidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), apenas tres participan en la Mesa de Consensos Laborales y Sociales.
A juicio del bloque disidente, esta composición de minoría anula cualquier pretensión de pluralidad. “Sus decisiones se producen a espaldas de los trabajadores y sindicatos de base. Advertimos que este espacio no tiene la potestad de comprometer los derechos de la clase trabajadora”, señalaron mediante un comunicado conjunto.

1. Una agenda patronal y seudolegal
Servando Carbone, coordinador de Unete, sentenció que la verdadera finalidad de la mesa es otorgar un barniz de legitimidad a una agenda diseñada a la medida de la patronal, tanto pública como privada.
Explicó que este propósito se instrumenta a través de un mecanismo seudolegal —una proyectada ley de los consensos— orientado a convalidar la bonificación salarial y desarticular pilares fundamentales de la Constitución y de la Ley Orgánica del Trabajo (LOTTT). Entre ellos mencionó el salario y sus incidencias, el cálculo de las prestaciones sociales basado en el último sueldo y la inamovilidad laboral.
Asimismo, el sector sindical cuestionó con dureza el rol de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras).
“Repudiamos la intensa campaña de manipulación mediática de Fedecámaras, tecnócratas neoliberales y voceros del Gobierno, dirigida a imponer la matriz de que el sistema laboral vigente debe eliminarse para dar paso a un esquema desregulado”, apuntó Carbone.
También alertó que esto dejaría a los trabajadores en total indefensión jurídica, sin salarios reales, sin pensiones, sin estabilidad, sin contratos colectivos y sin derecho a huelga.

2. Exigencias salariales
Ante la crisis, las cuatro organizaciones sindicales exigieron al Estado y a los empleadores privados:
- Recuperación inmediata del salario mínimo constitucional y restitución del carácter salarial de todas las bonificaciones.
- Respeto irrestricto a las convenciones colectivas vigentes.
- Cese de la persecución y la criminalización de la dirigencia sindical independiente, así como el reenganche de los trabajadores despedidos injustificadamente.
- Derogación definitiva del memorándum-circular 2792 y del instructivo de la Onapre.
- Pago de aguinaldos calculados sobre cuatro meses de ingreso integral, con un piso mínimo equivalente a 800 dólares a tasa oficial del Banco Central de Venezuela, en un pago único no fraccionado para contrarrestar la inflación de cierre de año.
En el plano internacional, Carbone confirmó que enviaron una comunicación oficial al director general de la OIT para exigir que el Estado venezolano cumpla de manera efectiva con los acuerdos del Foro de Diálogo Social, especialmente en lo tocante a la libertad sindical y el fin de la persecución a la dirigencia obrera.

3. Apuesta por la unidad de acción
Frente al escenario de confrontación, las centrales excluidas extendieron un respaldo solidario a las protestas y movilizaciones que sostienen los trabajadores activos y jubilados del sector petrolero, empresas básicas de Guayana, salud, universidades, magisterio y administración pública.
“Convocamos a unir todas las luchas. Desde nuestras centrales nos comprometemos a impulsar la unidad de acción sindical para impedir que las cúpulas logren su cometido de suprimir los derechos conquistados por nuestra clase trabajadora”, concluyeron.

