Maritza Moreno, presidenta del Colegio de Enfermeras en Caroní, estado Bolívar, señaló que mientras las autoridades gubernamentales “reinauguran” centros de salud, esto no se traduce en mejoras para la atención de los pacientes .

Ciudad Guayana. Entre escasez de medicamentos, falta de insumos y poco personal de enfermería persiste la crisis de salud pública en el municipio Caroní del estado Bolívar. Estas limitaciones que comprometen la atención adecuada y oportuna de los pacientes.

Maritza Moreno, presidenta del Colegio de Enfermeras en Caroní, advirtió que la migración del personal conlleva a que una sola persona esté a cargo hasta de 30 pacientes hospitalizados. 

“La realidad es que es una enfermera para 30 pacientes. Y eso dificulta la calidad del cuidado que se le presta a ese usuario recluido en ese momento dentro de la institución”.

Explicó que la proporción de personal disponible está lejos de los parámetros que deberían garantizarse para atender a las personas hospitalizadas, el cual es entre siete y ocho pacientes por enfermera.

Pacientes pasan meses a la espera de una consulta médica al tiempo que costean insumos para su atención/ Foto Jhoalys Siverio

A esta situación se suman las deficiencias de los hospitales, donde la falta de medicamentos y materiales médico-quirúrgicos limita la capacidad de respuesta del personal. 

“Solo contamos, como digo a veces, con los médicos y las enfermeras y el resto del personal que está allí para atender, pero con las manos atadas porque no tienen los insumos y los materiales”.

La causa principal ante la falta de personal de enfermería tiene que ver con la situación económica, ya que obtienen mejores ingresos dedicándose a otros oficios informales.

“La migración (de personal de enfermería) ha seguido, en menor volumen que hace uno o dos años atrás, pero siguen saliendo las enfermeras”.

Pacientes recurren a la migración 

Por otra parte, está la realidad de la falta de medicamentos e insumos médicos. Esto obliga a pacientes y familiares a asumir los gastos.

Moreno señaló que ante la crisis del sector salud, algunos pacientes optan por buscar atención fuera de Venezuela, especialmente en Brasil.

Estefania Contreras recuerda cuando en 2018 se mudó de Puerto Ordaz a Santa Elena de Uairén. Todas las semanas cruzaba la frontera a Brasil. El motivo, un diagnóstico de cáncer de tiroides. Era más seguro conseguir su tratamiento en Boa Vista que en su ciudad de origen.

“Fue en la época en que era sumamente difícil conseguir hasta el medicamento más básico. Recuerdo que tuve una infección vaginal y unos simples óvulos no se conseguían. Conseguirle el fenobarbital a mi papá, para las convulsiones, era otra odisea, no había ni en farmacia ni en el hospital”.

Consiguió tratarse en Boa Vista, tras sacar su cédula. Así, no le faltó medicamento y hoy está libre de cáncer.

Muchos pacientes en Bolívar recurren, en la medida de sus posibilidades, a tratar su enfermedad en Brasil al no conseguir su tratamiento regular en los hospitales venezolanos/ Foto Jhoalys Siverio

“Reinauguración” de pintura

La presidenta del Colegio de Enfermeras cuestionó que las mejoras de infraestructuras a los centros de salud no se acompañen de los recursos necesarios para garantizar la atención médica.

“Realmente vemos en muchas ocasiones una reinauguración, pero esa reinauguración es de pintura, porque lo que nosotros realmente necesitamos son los medicamentos, el material médico quirúrgico para poder atender a los pacientes”.

Directores de hospitales y centros de salud pública en Ciudad Guayana niegan la escasez de insumos y medicamentos, mientras son los mismos pacientes y sus familiares quienes contrastan esa versión. Además de costear hasta jeringas o los envases para las muestras de sangre, son meses de espera para una consulta médica. Acudir al sector privado es limitado, ya que la mayoría de las consultas no bajan de los $60.

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