La brecha cambiaria pulveriza el presupuesto de los consumidores, quienes denuncian la falta de fiscalización en las calles, mientras los vendedores informales justifican la distorsión amparados en los costos de reposición de los mayoristas y otros gastos.

Caracas. El comercio informal en las afueras del Mercado de Quinta Crespo ya cotiza el dólar en Bs. 1000. La cifra ignora la tasa oficial fijada por el Banco Central de Venezuela (BCV) de este jueves, 29 de octubre, ubicada en 888,89 bolívares.

La cotización en la calle se equiparó a la referencia del mercado P2P de criptomonedas, cuyo valor por USDT oscila entre Bs. 1006 y Bs. 1055, lo que acentúa la pérdida del poder adquisitivo de los ciudadanos cuyos ingresos son calculados, en su gran mayoría, a la referencia oficial establecida por las autoridades nacionales.

Consumidores consultados por Crónica Uno aseguran que pasan los años y las autoridades no tienen las herramientas necesarias para ponerle freno a este tipo de prácticas especulativas, que impulsan la inflación y distorsionan las dinámicas de compra de los ciudadanos. 

divisa estadounidense
Foto: Archivo

Consumidores desprotegidos

María Auxiliadora Rivas lamentó que algunos vendedores busquen aprovecharse de la situación económica del país e impongan tasas de cambio que solo buscan pulverizar el presupuesto familiar.

“Los buhoneros abusan y cobran la tasa a como ellos les da la gana. Uno cree que la gente no les compra pero sí venden y mientras existan personas que nos les importe lo que gastan, que son creo yo una minoría, estos comerciantes seguirán abusando y especulando”.

Aseguró que desde hace décadas compra en Quinta Crespo y no ve que los organismos del Estado fiscalicen las ventas a las afueras del mercado municipal.

“No hay nadie que nos defienda. Las fiscalizaciones son dentro del mercado, allí sí se respeta la ley y todo el mundo cobra a BCV, pero afuera es otro mundo. Si me preguntas a mí, la recomendación es no comprarles nada a los buhoneros, porque ellos no pagan impuestos, no pagan empleados, si los he escuchado que le pagan a alguien por ponerse afuera, pero no tengo más detalles y aún así cobran el dólar a Bs. 1000”, añadió la consumidora.

Denunció que muchos comercios en el centro de Caracas cobran a otras tasas que no son las del BCV. “No solo son los buhoneros, cuando uno pregunta un precio te dicen por ejemplo, ese producto cuesta $5 pero si lo pagas a BCV te sale en Bs. 5000, ellos también te están cobrando el dólar a 1000 pero te disfrazan la ecuación. El problema es que el consumidor siempre es el que pierde”.

Foto: Tairy Gamboa

La remesa no alcanza

Lisandro García , quien recibe una remesa mensual de sus hijos que viven en Estados Unidos, explicó que por comodidad le compra algunos productos a los vendedores informales en Quinta Crespo. No obstante, admitió que el dinero no le rinde y por eso en muchas oportunidades se ve obligado a hacer sus compras en otros establecimientos.

“Yo vivo por aquí cerca y cuando voy camino a mi casa, de vez en cuando, le compro a los buhoneros y estoy consciente que salgo perdiendo porque ellos cobran el dólar mucho más caro que todo el mundo. Al principio les reclamaba, pero eso se ha convertido en una práctica habitual de esta zona. Esa especulación comenzó cuando la escasez de 2017 y ya estamos en 2026 y sigue igual, eso no va a cambiar”.

Para Lisandro lo mejor es comprar con divisas, porque a su juicio, eso son los precios reales que se manejan actualmente.

“Si el precio está marcado en dólares y usted paga con divisas no tiene problemas, pero cuando usted dice que va a pagar con bolívares comienzan las dificultades. Para evitar todas estas distorsiones lo mejor es dolarizar todo y así incluso acabamos hasta con la inflación”.

Foto: Tairy Gamboa

Comerciantes informales

Un vendedor informal de la avenida Baralt, quien pidió mantener su nombre en reserva, aseguró que no cobra la tasa oficial del BCV, porque sencillamente “nadie trabaja para perder”.

“Donde yo compro la mercancía me piden dólares o simplemente me cobran a tasa euro, entonces yo debo cobrar un poco más para poder tener ganancia. Mucha gente cree que trabajar en la calle es fácil, pero para yo ir al baño tengo que pagar, para calentar la comida que me traigo de mi casa tengo que pagar y todo eso sale de la venta diaria”.

Asegura que mientras los mayoristas cobren a la tasa oficial más alta, ellos mantendrán sus cobros a tasa Binance.

“Nosotros no obligamos a la gente a comprarnos a nosotros, si ellos tienen la posibilidad de pagarnos la tasa más alta es decisión de cada quien. Es la dinámica comercial, nosotros no somos los malos, somos un eslabón más de la cadena. Ojalá que la economía mejore y que no tengamos que tener varias tasas, que sea una sola y que todos ganemos para poder salir adelante”.

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