Mientras el Ejecutivo pide limitar el uso de electrodomésticos por el fenómeno de El Super Niño, las comunidades de las regiones del país enfrentan esquemas de «doble tanda» e interrupciones de madrugada.
Caracas. Calles trancadas y cacerolazos se registraron en el interior Venezuela, entre el martes y miércoles, 23 de septiembre. Los vecinos salieron para reclamar por los cortes eléctricos que se extienden entre siete y más de 20 horas continuas, sin que las autoridades ofrezcan información.
En el estado Carabobo, los habitantes del municipio Guacara cerraron calles y quemaron objetos en señal de reclamo. Los afectados reportaron que las interrupciones del servicio son diarias y que no existen cronogramas de racionamiento oficiales que permitan a las familias tomar previsiones.
En los estados Lara, Aragua, Portuguesa, Guárico y Zulia también se reportan extensos cortes eléctricos, lo que generón rechazo entre los vecinos.
“No podemos seguir así. Son cortes sin cronogramas y por muchas horas. Además, la comida se nos daña y todo”,
dijeron los afectados en un video difundido por redes sociales.

En Caracas
Las irregularidades en el suministro eléctrico tambiéne evidenciaron en Caracas, donde también hay constantes bajones de luz. A partir de la 1:00 p. m. de este jueves, 24 de septiembre, habitantes de Los Chaguaramos, El Valle, el 23 de Enero y Prados del Este indicaron que estaban sin luz.
El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró 15 protestas en 12 estados del país solo durante el martes, 22 de septiembre.
Mientras que el miércoles, 23 de septiembre, hubo 12 manifestaciones en nueve entidades. Las regiones que se alzaron fueron Barinas, Bolívar, Cojedes, Falcón, Guárico, Lara, Sucre, Táchira y La Guaira.
El OVCS señaló que el colapso del sistema no es solo una falla técnica de infraestructura, sino una vulneración sistemática de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (Desca). Estas condiciones precarizan de forma directa la vida de los ciudadanos y aumentan los niveles de estrés en las comunidades.
Cronogramas y cortes
En el estado Lara, los reportes de los vecinos reflejan que los cortes de luz se repiten dos y tres veces al día, durante más de ocho horas continuas.
Los afectados dijeron a Crónica Uno que los cortes en horas de la madrugada son cada vez más frecuentes. Hay sectores donde el racionamiento empieza desde la 1:30 a. m., o a las 3:00 a. m., hasta el siguiente día.

En Aragua las fallas afectan a comunidades de los municipios Girardot, Mario Briceño Iragorry, Santiago Mariño, Francisco Linares Alcántara, José Félix Ribas y Costa de Oro por más de seis horas. Los cortes eléctricos se aplican bajo un esquema de “doble tanda”, es decir, dos bloques de racionamiento en una misma jornada.
“Aunque Corpoelec publica un cronograma para la entidad, los horarios no se cumplen ni tampoco dicen los horarios. Estos cronogramas cambian”,
dijo un afectado a Crónica Uno.
Esta situación ya generó que habitantes del sector Durigua, en la ciudad de Acarigua, protesten durante la noche para exigir el restablecimiento del servicio.
El Súper Niño
La versión oficial atribuye la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) al impacto del fenómeno climático de El Super Niño. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la activación de un plan de contingencia y pidió a la población reducir el uso de artefactos de alto consumo, como graduar los aires acondicionados a una temperatura no menor a 21 grados, apagar las luces en horas diurnas y desconectar equipos.
Según el Gobierno interino las altas temperaturas y la evaporación en los embalses hidroeléctricos son factores que presionan la generación en el país. Sin embargo, para las comunidades afectadas no es la realidad del suministro eléctrico del país. En el centro y occidente del país los apagones superan la mitad del día.

El colapso del sistema eléctrico en Venezuela empezó en marzo de 2019, cuando se registró un apagón nacional por una falla en la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, en la represa del Guri, estado Bolívar.
La interrupción se prolongó por más de 100 horas continuas y derivó en otros tres apagones generales, el segundo de ellos 20 días después. Posteriormente en agosto de 2024 ocurrió el quinto apagón generalizado en el país.
En un trabajo especial de Crónica Uno, publicado en 2020, un año después del megapagón, los especialistas explicaron que aunado a la mala praxis de un sistema en condición desmejorada se sumó el ineficiente e inoportuno mantenimiento.
La crisis del sector eléctrico fue alertada por expertos desde 2007, desde que la Asamblea Nacional investigó irregularidades en el manejo de recursos.
“La falta de inversión, las fallas en el mantenimiento de las plantas termoeléctricas y las pérdidas en las líneas de transmisión mantienen a las entidades fuera de Caracas bajo un esquema constante de cortes no programados”, explicaron.
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