A mí Maduro no me lleva la comida a la casa, afirmó Magaly, de 68 años de edad, e insistió en que si este lunes no puede realizar todas las compras, mañana volverá a salir, pese al decreto de cuarentena en Caracas

Caracas. Eugenio Rada se levantó temprano, se vistió, conversó con su familia sobre las noticias más importantes en el país y salió cerca de las 11:00 a. m. a tomarse unos traguitos en la parte baja de su edificio en Los Chaguaramos. El decreto de cuarentena no fue una limitante para evitar salir de su casa, al contrario, consideró que el encierro “enferma más”. 

Eugenio, de 81 años de edad, pasó los últimos ocho meses internado en un centro de salud por tuberculosis. Hasta hace cinco días fue que le dieron de alta y volvió a su casa. Sin embargo, aseguró que no tiene miedo de contagiarse de COVID-19. Solo Dios sabe de qué y cuándo nos vamos a morir, yo no me preocupo, agregó. 

Acompañado por una amiga de la cuadra, Eugenio planea pasar el resto del día tomando un licor que consiguió en su casa.Mañana será otro día, ya veremos si salimos o nos quedamos encerrados, dijo Catherina López, quien llevaba un tapaboca colgado del cuello. 

El mandatario Nicolás Maduro anunció el pasado 15 de marzo que Venezuela entraría a partir de las 5:00 a. m. del lunes 16 de marzo en cuarentena social. Esto significa que, a la suspensión de las clases en todos los niveles educativos, se le sumaba la paralización del trabajo, con la excepción de los trabajadores de los sectores salud, telecomunicaciones, farmacéutico, transporte y la prensa. 

Los negocios que ofrecen productos de primera necesidad también pueden abrir sus puertas en medio de la cuarentena. 

Salí porque tengo que hacer dinero, dijo Simón González, de 72 años de edad, y afirmó que esperaba ir este lunes de cuarentena a dos casas de familia a hacer trabajos de electricidad y albañilería

Simón con la pensión que percibe de 250.000 bolívares y el dinero que genera con su oficio es que logra resolver su día a día. Ahora, con el decreto de cuarentena, teme cómo será el pago por taquilla de la pensión y que su trabajo se vea afectado de tal manera que no pueda generar ingresos.

Foto: Tairy Gamboa
“A mí Maduro no me lleva comida a la casa”  

Nuri Lugo, de 70 años de edad, salió a “raspar la tarjeta” en una charcutería y en otros establecimientos de alimentos cercanos a su casa porque teme que la cuarentena se alargue tanto que no sea suficiente lo que tiene en su nevera. 

Aunque Nuri sabe que la población más vulnerable ante el COVID-19 son los adultos mayores a partir de los 70 años, confía en que «no puede contagiarse en unas compras rápidas«. Como mecanismo de prevención solo se está lavando las manos al momento de llegar a su casa y sostuvo que no ha podido conseguir gel antibacterial y guantes en ninguna farmacia de Santa Mónica.

Pasaron al menos 40 minutos para que Nuri pudiera llegar a la mitad de la cola para comprar un pedazo de queso. En la fila, algunos tenían mascarillas, otros no, y no se respetaba la distancia preventiva de un metro de separación entre personas para evitar la propagación del virus, tal como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El primer lunes de cuarentena de Magaly Ortega fue similar al de Nuri, con la diferencia de que su primera parada fue en un banco porque esperaba sacar dinero y se encontró con que estaba cerrado. La verdad es que yo casi no veo noticias y quería tener efectivo porque uno nunca sabe, agregó Magaly, de 68 años de edad.

Magaly usa un antibacterial guindando en su cartera y la mascarilla prefiere lavarla y ponerla al sol. Desconoció que sea necesario desechar este tipo de material para evitar aumentar los riesgos de contagio de COVID-19.

A mí Maduro no me lleva la comida a la casa, afirmó Magaly e insistió en que si este lunes no puede realizar todas las compras, mañana volverá a salir. Igualmente, indicó que en la tarde tendrá un encuentro con un grupo de sanación cuántica que decidió no suspender sus actividades pese a la cuarentena. 

Hasta este domingo 15 de marzo, Nicolás Maduro anunció 17 casos de coronavirus en el país. Según la información que presentó el mandatario, todos los casos serían importados: cuatro de Europa, uno de Cúcuta (Colombia) y los demás de “otros lugares”.

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Foto: Gleybert Asencio

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