La Fundación Danzas Nacionalistas Luis Castillo es una ventana cultural en Maracaibo que sana el corazón

Danza adulto mayor

18 mujeres han conseguido en la danza nacionalista un aliciente contra la soledad y las enfermedades. Dicen que se sienten importantes porque mantienen vigente la cultura y muestran al público que la edad no es impedimento para cumplir sus sueños.

Maracaibo. María Ascensión Piñeiro jamás pensó que con 69 años podría cumplir el sueño de ser bailarina. Hace un año que es una de las 18 mujeres que integran la Fundación Danzas Nacionalistas Luis Castillo, en el oeste de Maracaibo, y dice que el baile le ha sentado bien.

Con una sonrisa que no se le borra y sosteniendo la amplia falda roja con la que ensayaba esa mañana, contó que después de estar internada en la Unidad de Cuidados Intensivos producto de un accidente cerebrovascular, la danza la salvó.

Tenía un dolor en la columna que no soportaba, no podía ni caminar. Ahora aquí me ves, bailando y feliz de cumplir el sueño que tuve desde niña, ser bailarina. Cuando me monto en un escenario soy una artista, una estrella que sale a brillar y me luzco en el escenario. Sigo soñando, quiero recorrer el mundo con mis compañeras”, dijo.

María Ascensión ya es abuela, vive sola porque sus hijos se fueron del país, pero eso no la apabulla. No se pierde una clase, su energía es inagotable y muestra con orgullo a toda su familia lo que hace. Ellos la apoyan. “Mis nietos dicen: mi abuela es una artista y eso es lo más maravilloso para mí”, contó mientras sonreía.

La edad no es un límite

Hace seis años Denny Fuenmayor abrió su propia academia de danza después de 30 años de carrera artística en Venezuela. La intención era incluir a los adultos mayores en el arte de la danza contemporánea y de esa manera mostrar que la edad no es un impedimento para bailar.

Los ensayos son sin falta dos días a la semana, por ahora, en la cancha del Palacio de Combate del sector Cuatricentenario, porque no tienen una sede y todo lo que han logrado es por autogestión, desde el maquillaje hasta los imponentes vestuarios.

Fuenmayor apuntó que con mucho esfuerzo han logrado representar a Venezuela en varios festivales nacionales.

Escuela de danza para el adulto mayor
La hermandad, el amor y el trabajo duro son las características principales de las mujeres que integran la fundación Luis Castillo/ Mariela Nava

En mayo exponer su arte en Falcón, en el Festival Regional de Danza, organizado por la agrupación Viva Venezuela, como invitados especiales.

En junio tendrán su muestra anual y en agosto regresan a Falcón para participar en el Festival Nacional de Danza. Cerrarán el año en septiembre, con una presentación en Bucaramanga-Colombia, en representación del país en el Festival Internacional de Danza de esa ciudad.

Para el profesor, trabajar con adultos mayores requiere de constancia y paciencia. “Es un trabajo muy bonito porque al llegar aquí ellas se transforman, liberan todo, se sienten importantes y útiles porque están contribuyendo a la cultura de nuestro país”, aseguró.

Bailar sana

Los géneros musicales venezolanos como el vals, la danza zuliana, calipsos orientales, joropos y tonadas son interpretados a la perfección por el grupo de mujeres que hoy se consideran hermanas. Sus ensayos están cargados de disciplina, rigurosidad y mucha paciencia, pero también de risas y compañerismo.

Vienen de todas partes de la ciudad, algunas toman transporte público, otras llegan a pie y las más osadas en bicicleta. Perfectamente maquilladas, perfumadas y peinadas, enseguida se enfilan para hacer las coreografías que su profesor les indica con una elegancia y feminidad única.

Milagros Araque, de 57, dice que desde que la invitaron a participar en la fundación, hace seis años, no ha parado.

“Este es mi sueño, por eso cuando llego aquí se me quita todo, porque para mí bailar es sinónimo de salud. Desde que estoy en la danza me siento bien y hasta más joven, le dije adiós a mis problemas de asma, vértigo y tensión”, dijo la auxiliar farmacéutica.

Aquí hay espacio para todos, así que el que quiera venir, sea hombre o mujer, será bienvenido y totalmente gratis”, concluyó el director de la fundación.

Una terapia para el corazón  

La danza no solo ha aliviado las enfermedades físicas de quienes integran la Fundación Luis Castillo, sino también las aflicciones del corazón, tal y como lo explica Irma Romero, de 50 años, quien perdió a su madre en diciembre de 2022.

Sin tapujos y con los ojos llenos de lágrimas agradeció estar rodeada de sus compañeras de danza. “Este grupo maravilloso me ha ayudado a sobrellevar la muerte de mi madre y a retomar mi vida. Desde que ella murió no había salido de la casa y esto me ayudó, veo en mis compañeras el reflejo de mi mamá y esa es mi terapia”, dijo la profesora de educación física.

Mónica Piñeiro perdió a su nieto, dice que fue devastador para ella. Él también era bailarín así que poder bailar de manera profesional con sus 73 años lo ve como un homenaje perenne a su memoria. “Aquí me siento como en casa, cuando estoy en un escenario me emociono mucho, sobre todo cuando nos aplauden”, dijo entre lágrimas.

Bailarinas adulto mayor de Maracaibo
Cada interpretación de las 18 mujeres que integran la fundación está cargada de feminidad y orgullo/Mariela Nava

“Estoy sola, pero no me siento sola”, soltó Nelly Tapia, de 68 años, refiriéndose a la migración de sus hijos.

La danza me ha ayudado a superar cada una de las idas de mis hijos al extranjero, porque es como si me arrancaran un pedazo de mí. Solo le pido a Dios que me dé vida y fortaleza para volverlos a ver, añoro abrazarlos y besarlos; pero la danza es la que me alivia esos pesares, me da fortaleza, me arranca cualquier tristeza que me invada con la ida de mis hijos”, dijo.

El empoderamiento y la fuerza que han desarrollado estas mujeres se lo agradecen a su profesor que con profesionalismo, disciplina y mucho amor les ha mostrado la danza como una herramienta para fortalecer la salud, curar el corazón y mantenerse activas, por eso en una sola voz invitaron a todos los adultos mayores a unirse a actividades culturales como esta.


Participa en la conversación