Residentes de El Junquito reclaman a las autoridades soluciones definitivas frente al deterioro vial de la parroquia. Las lluvias, la acumulación de barro y las obras inconclusas traban a diario el tránsito de los habitantes hacia Caracas, con colas de hasta dos horas.

​Caracas. Entre barro, huecos y un tráfico paralizado, salir de El Junquito se ha convertido en una carrera de obstáculos diaria. Este lunes, 27 de julio, las fuertes lluvias causadas por la onda tropical número 30 y los trabajos de alcantarillado inconclusos dejaron la carretera principal parcialmente inhabilitada, obligando a los vecinos a soportar colas de más de una hora para poder bajar a Caracas.

Previamente, la corriente de agua arrastró lodo, piedras, escombros y desechos sólidos a la vía principal, lo que dificulta el tránsito de vehículos particulares y unidades de transporte público. Además, terminó de hundir una parte de la vialidad.

Para quienes viven en el sector, la situación no es nueva, pero genera agotamiento. Las calles presentan huecos de distintos tamaños y los botes de aguas servidas corren de forma constante sobre el asfalto.​

El Junquito
Hundimiento de la carretera en El Junquito. | Foto: Yandris Saldivia

Carlos Mendoza vive en el kilómetro 12 y trabaja en Altamira. Salió de su casa a la misma hora de siempre para llegar a tiempo a su oficina, pero el colapso de la vía cambió sus planes.​

”Salí a las 6:00 a. m. como todos los días para estar en mi trabajo a las 8:00 a. m., pero la cola no avanzaba. Entre el barro en la vía y los huecos, pasé más de una hora trancado antes de poder bajar a Caracas. No nos dan respuesta”, denunció Mendoza en entrevista con Crónica Uno.

De acuerdo con los reportes del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), el aguacero de estos días se deben al paso de la onda tropical número 30 que llega a Venezuela.

Trabajos inconclusos

Desde finales de abril, la Alcaldía de Caracas ejecuta trabajos de sustitución de tuberías de agua negras en la carretera principal de El Junquito. Las labores abarcan específicamente el tramo que va desde el kilómetro 1 hasta la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (Unexpo), a la altura del sector San Rafael. La obra ocupó la mitad de la calzada para la apertura de zanjas.

A pesar de que las autoridades anunciaron en redes sociales el cierre total de la vía desde el 19 de junio hasta el 21 de junio, para finalizar la obra, los trabajos no concluyeron. Hasta esta publicación, las autoridades locales no han emitido un nuevo comunicado. Tampoco han fijado una postura oficial respecto al retraso en la entrega del proyecto ni sobre las demandas de la comunidad.

Ante el hundimiento de un tramo del asfalto fueron los propios vecinos quienes rellenaron el terreno con tierra y escombros. De esta forma se logró restablecer la circulación de los vehículos.

Trabajos incompletos desde hace dos meses. | Foto: Yandris Saldivia

Yaris, habitante de la urbanización Lomas de Oro, en el kilómetro 7, dijo que la falta de continuidad en las cuadrillas agrava la movilidad por esta carretera que tiene un solo canal disponible. Tienen más de dos meses en esto y no se ve avance. Si es una vía pública tan transitada y estrecha, la ejecución debería ser más rápida, pero trabajan un día y al otro no.

“La semana pasada duré más de dos horas en cola para bajar a la oficina por el hueco en San Rafael y dos gándolas accidentadas. El miércoles intenté usar un servicio de Ridery y el chófer no pudo subir por el tráfico. Me tocó bajar en transporte público. Cuando cae una llovizna, la carretera se pone peor y da miedo pasar por ahí”,

admitió.

Exigen respuestas de las autoridades

Felipe Mejías, habitante y comerciante de la zona, alertó que el temor de la comunidad es quedar totalmente incomunicados. Para los vecinos es claro que, si la carretera no recibe atención urgente, la pérdida de la vía es inevitable.

La falta de mantenimiento preventivo en el sistema de drenajes mantiene en alerta a los habitantes, quienes piden a las autoridades locales la reparación definitiva de las alcantarillas y maquinaria para limpiar los desechos acumulados en la vía principal. Además, de todos los problemas de infraestructura que afectan a la parroquia desde hace años.

“Esta parroquia está muy olvidada. De verdad que se necesita que se aboquen realmente a solucionar todas estas problemáticas y no hacer lo que siempre hacen, que vienen y no terminan”, expresó.

El Junquito
La quebrada también se desborda en época de lluvias. | Foto: Yandris Saldivia

El Junquito acumula años atrapado en el mismo ciclo: parches improvisados, promesas inconclusas y una infraestructura al límite que cede con cada tormenta. En tanto las autoridades no reactiven los trabajos ni ofrezcan una solución estructural, miles de vecinos seguirán dependiendo de la suerte climática para poder entrar o salir de sus hogares.

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