La Federación Venezolana de Maestros advirtió sobre la falta de evaluaciones que avalen el estado de los 27.000 planteles del país. La postura del gremio contrasta con la versión del ministro de Educación, Héctor Rodríguez, quien aseguró que la mayoría de los 900 colegios afectados por los terremotos están en reparación y abrirán sus puertas el 14 de septiembre.
Caracas. El ministro para la Educación, Héctor Rodríguez, anunció la vuelta a las aulas para el próximo lunes 14 de septiembre. Sin embargo, el gremio docente fijó posición para rechazar la medida e instó al magisterio a comenzar las clases el miércoles, 16 de septiembre, según lo establecido en la Ley de Educación y el Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente.
Durante una rueda de prensa este jueves 10 de septiembre, la presidenta de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), Carmen Teresa Márquez, calificó la orden oficial como ilegal e irresponsable y enfatizó que la mayoría de las escuelas no reúne las condiciones mínimas de seguridad tras el doblete sísmico.
Márquez advirtió sobre la falta de informes técnicos oficiales que avalen las condiciones reales de las 27.000 escuelas del país.
Esta postura contrasta con las declaraciones del ministro de Educación, Héctor Rodríguez, a Unión Radio, en las cuales aseguró que de los 900 planteles afectados por los temblores, la mayoría está en proceso de reparación y abrirá sus puertas para el inicio del año escolar por no presentar riesgos estructurales.

Precisó que el mayor impacto se concentra en 87 instituciones con daños severos y en otras 11 que sufrieron un colapso total. Según Rodríguez los estudiantes de estos planteles no iniciarán clases en sus sedes este 14 de septiembre, sino que serán reubicados mediante un plan de rezonificación en planteles cercanos.
Pese a estos anuncios, la dirigencia sindical insistió en que el Gobierno aún no presenta ante la comunidad escolar los resultados de las inspecciones estructurales que certifiquen la seguridad de las aulas.

Otros voceros del sector coincidieron en que hasta ahora el Ministerio de Educación no ha entregado guías ni protocolos para la emergencia sísmica. Tampoco existen orientaciones pedagógicas para explicar a los alumnos las consecuencias de los temblores ni el impacto de este tipo de eventos en su educación.
“El inicio del año escolar este 16 de septiembre no puede entenderse como un proceso normal. Los temores de las familias y de los propios maestros por las réplicas sísmicas reflejan la falta de condiciones organizativas. Por eso es necesario un tiempo de ajuste para garantizar espacios seguros y responder a la realidad de la comunidad escolar”.
señaló Márquez.
Peticiones del gremio docente
Márquez aseguró que la zonificación aplicada en La Guaira no tuvo consulta previa con las comunidades y generó problemas al reubicar planteles en espacios usados como refugios.

Debido a esa situación las 27 filiales agrupadas en la central sindical de los trabajadores de la educación exigieron una evaluación técnica por parte de los organismos de gestión de riesgo antes de permitir el regreso a las aulas.
Además de eso, la FVM también planteó otras exigencias:
- Infraestructura segura: Inspecciones técnicas en todos los planteles para verificar la habitabilidad de las estructuras.
- Dignificación salarial: Sueldos ajustados a la canasta básica, restitución de las convenciones colectivas y beneficios equitativos para personal activo, jubilado y pensionado.
- Atención psicosocial: Creación de un programa de apoyo emocional para 1400 niños, niñas y adolescentes afectados por los terremotos en los estados Aragua, La Guaira, Miranda y Distrito Capital.
- Educación plural: Garantía de enseñanza libre de sesgos ideológicos, junto con la dotación de herramientas tecnológicas para los estudiantes.
- Condiciones de enseñanza: Material pedagógico, programas de alimentación eficientes y reanudación inmediata de la discusión de la Tercera Convención Colectiva Única y Unitaria.
Sin diálogo ni ingresos
En el aspecto económico, Márquez desmintió la existencia de un bono especial de inicio de clases para los docentes. En cambio aseguró que los educadores enfrentan una grave crisis salarial.
De acuerdo con datos de la FVM los salarios de los educadores oscilan entre los 250 y los 500 bolívares quincenales, debido a una política gubernamental basada en la bonificación sin incidencia salarial.
Márquez destacó que el ministro de Educación y otras autoridades se niegan a atender las solicitudes escritas de reunión con las organizaciones sindicales, pese a ser representantes legítimos del magisterio y firmantes de las convenciones colectivas. Esta negativa a escuchar a los trabajadores agrava los conflictos del sector.
Lea también:
Familiares de presos comunes exigen que “el renacer de La Guaira” alcance a los tribunales penales

