Familiares de los detenidos en el contexto de las manifestaciones poselectorales, y recluidos en Yare III, acudieron al Ministerio Público para exigir que se respeten los derechos humanos de los jóvenes y les otorguen su libertad plena.
Caracas. Rosa* recuerda con claridad aquel 14 de octubre cuando su hijo le dijo que no quería vivir más.
Alfonso*, de 24 años de edad, cumplió tres meses desde que fue detenido en una protesta pacífica el 30 de julio a las 3:35 p. m., en la carretera Panamericana.
“Mi hijo me dijo que se iba a matar si seguía preso. Me dijo ‘yo voy a buscar escaparme para que estos policías me maten. No me voy a quedar aquí, yo no voy a pagarle al gobierno una cosa que yo no hice”, dijo Rosa con lágrimas.
El 3 de septiembre lo trasladaron hasta el centro penitenciario Yare III, en el estado Miranda, donde en casi dos meses solo le han permitido tres visitas. La última fue el martes, 29 de octubre.

La madre del joven contó que él no es el único que expresa ese deseo de morir. “Como yo hay otras madres que sus hijos le dijeron que se iban a matar”.
A Alfonso le imputaron los delitos de terrorismo, instigación al odio y obstaculización de vía pública.
Su madre afirma que su hijo “no cometió ningún delito” y que el día de su arresto solo tenía unas “banderitas” en sus manos. Según Rosa, a su hijo lo agarraron un grupo de “colectivos” vestidos de negro que luego lo entregaron a funcionarios de PoliMiranda.
Este miércoles, 30 de octubre, familiares de los privados de libertad en el contexto de las manifestaciones se reunieron a las afueras del Ministerio Público para exigir la libertad de sus seres queridos y entregar una lista de peticiones para que les garanticen los derechos humanos.

Según cifras de Foro Penal, desde el 29 de julio hay 1824 personas privadas de libertad, mientras que el mandatario Nicolás Maduro informó que más de 2000 fueron detenidas. Al menos 69 adolescentes continúan tras las rejas de acuerdo con la organización.
Sin buena alimentación
Apenas en la última visita, del 29 de octubre, a los familiares les permitieron llevar comestibles como pan, galletas o catalinas. Con esto los detenidos tenían algo distinto para probar.
Aunque el hijo de Rosa le dan las tres comidas diarias en la cárcel de Yare III, se traducen en arepas sin relleno y algunas presuntamente tienen gusanos.

Rosa mencionó que al día solo les dan dos vasos de agua para beber y que le han permitido el ingreso de cinco litros de agua potable, los cuales su hijo debe rendir por 15 días.
“Yo estoy comiendo y estoy llorando porque no sé si mi hijo está comiendo bien, si le dieron comida hoy o no le dieron comida. Eso es grave para una madre y más sabiendo que tu vivías con él y le ibas a dar comida y ahora no”.
Mariela*, madre de un joven de 18 años detenido en Barcelona, estado Anzoátegui, mencionó que a su hijo le han dado hasta arroz con azúcar “porque no había comida” en Yare III.
Visitas de 10 minutos
Rosa manifestó que solo le permiten ver a su hijo por 10 minutos durante las visitas. Solo en la última les dieron cinco minutos adicionales.
En un solo viaje gasta Bs. 430 en el traslado y si va acompañada el monto se duplica.
Mariela viaja por varias horas para ver a su hijo por los mismos 10 minutos. Solo en pasaje puede gastar hasta $40 desde Barcelona, estado Anzoátegui. Y viaja a Yare III “pidiendo prestado”.
Es madre soltera de tres hijos. A su hijo menor lo detuvieron el 29 de julio cerca de la plaza Cuatro Caras, cuando el vehículo donde iba se accidentó.
Yuleima Ruíz, hermana de otro detenido en Yare III, expresó que han contabilizado a más de 116 personas que fueron arrestadas después de los comicios presidenciales. Además, denunció que a los internos le impiden tener defensa privada de confianza y en su lugar le asignaron defensores públicos.
La Misión Internacional de Determinación de los Hechos sobre Venezuela de la ONU detalló que en Venezuela se cometieron graves violaciones a los derechos humanos durante el período electoral. La organización expresó que tales violaciones “cometidas con una intención discriminatoria, constituyen el crimen de lesa humanidad de persecución por motivos políticos en razón de la identidad de las víctimas”.
(*) Se cambiaron algunos nombres por medidas de protección de la fuente
Lea también:
Los más jóvenes se convirtieron en el principal blanco de la represión en la crisis poselectoral

