Ángel Bolívar, trabajador de Sidor, relató la pesadilla tras 30 minutos de forcejeo cuando intentaron llevárselo al culminar una marcha en Caracas y cómo la ciudadanía respondió para protegerlo.

Ciudad Guayana. Cuando Ángel Bolívar estuvo a punto de rendirse y entregarse a sus captores, una mano lo sostuvo. “No te voy a soltar”. Esas palabras, tras golpes, forcejeos y amenazas, lo salvaron de que se lo llevaran a la fuerza presuntos funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

El 29 de octubre pasado Ángel Bolívar, trabajador de Sidor, se preparaba para regresar a Ciudad Guayana luego de participar en la movilización hacia Miraflores, en Caracas. Lo acompañaba William López, de Maderas del Orinoco, y Yesenia Viamonte, una luchadora social de San Félix.

En las inmediaciones de la plaza La Juventud, en Bellas Artes, alguien impactó contra Ángel. Al voltear se percató de una camioneta, que circulaba en sentido contrario de manera abrupta, de la cual abrieron las puertas. Ángel no se detuvo, inmediatamente supo que algo pasaba y trató de huir.

Ángel y sus compañeros calculan que fueron alrededor de 30 minutos de forcejeo / Captura de pantalla mejorada con IA

Sin embargo, tres personas lo siguieron y logran atraparlo. “​Allí siento que alguien comienza a forcejear conmigo para tomarme las manos. No se lo permito y me agarran por el cuello y luego vienen dos sujetos, uno a mi pierna derecha y otro a mi pierna izquierda. No pedía todavía auxilio porque estaba contando que podía librarme solo de ellos, pero no pude porque vino otra persona y me golpea el estómago. Es cuando me llevan directamente a la camioneta”.

El chofer de la camioneta le decía: “​Quédate tranquilo, si no te quedes quieto, te va a ir peor”. Intentaron golpearlo en sus genitales para neutralizarlo, pero Ángel luchó. Más cuando vio un arma junto al conductor.

“Ahí es donde mi adrenalina se eleva, escucho voces en mi cabeza que me dicen: ‘Ángel, no te quedes ahí, sal, lucha, sigue, porque si te llevan te puede pasar algo peor’. Y es cuando insisto, pero ya estaba bastante cansado”,

recordó.

Ayuda ciudadana 

La lucha de Ángel no fue en solitario. William López es el primero que se dio cuenta de que intentaban llevarse a su compañero. Mientras empezó a grabar para dejar registro, alertó a Yesenia, quien corrió a defenderlo al tiempo que gritaba por ayuda. 

Reiterados golpes y un «quédate tranquilo o te irá peor» fueron parte de las amenazas que recibió Ángel Bolívar/ Captura de pantalla mejorada con IA

En ese momento se generó una confusión. Muchos pensaron que se trataba de un asalto y que Ángel era el delincuente. Pronto se dieron cuenta de lo que pasaba realmente y fueron al auxilio del sidorista. 

En los videos que quedaron en registro, se observa a ciudadanos responder en contra de los funcionarios vestidos de civiles, un hecho que hasta el año pasado era inimaginable que sucediera por el terror impuesto.

La mano que lo salvó

Cuando Ángel ya no contaba con fuerzas para seguir luchando, cae al asfalto. Más personas se acercaron, unos a ayudarlo, aunque otros eran parte de la emboscada.

“Gracias a Dios se acercó un joven. Ya en ese instante perdí las fuerzas, casi me rindo, ya estaba entregado, y una persona robusta de tez blanca, vestido de ropa deportiva, me sujeta la mano y me dice ‘no te voy a soltar’”, recordó el momento entre lágrimas.

Esa mano y esas palabras le dieron un último aliento para lograr huir. 

Algo que agradece al sol de hoy es la valentía de las personas que se acercaron a ayudarlo, incluso a vecinos de Misión Vivienda, quienes crearon un cerco para protegerlo. 

“​Ciudadanos caraqueños se han ganado el corazón de Ángel Bolívar. Ustedes, con ese acto heroico, han demostrado lo que nosotros esperamos como un segundo ejemplo que Caracas dio”.

Ángel y sus compañeros calculan que todo esto ocurrió en un lapso de media hora aproximadamente.

La apertura de la Defensoría 

Así como la ciudadanía respondió, para Ángel Bolívar y el abogado, Eduardo Torres, todo este hecho reveló no solamente que se mantiene la represión del régimen, sino que, por otro lado, se perfila cierta independencia institucional, tras acudir a la Defensoría del Pueblo.

​”El abogado Eduardo Torres, defensor de los derechos humanos, me confiesa algo que para él era asombroso: hace muchos años que no se le entrega una denuncia formulada por parte de la Defensoría del Pueblo a la Fiscalía donde dice ‘atiendan este caso’. Ese documento significaba que ya comenzó la autonomía de las instituciones”, agregó.

Ángel Bolívar sostuvo que no dejará de manifestar y reclamar un cambio político. Destacó que el 3 de enero, cuando detuvieron a Nicolás Maduro y Cilia Flores, tras un bombardeo estadounidense, abrió una puerta para que los venezolanos perdieran el miedo que se afianzó tras la arremetida postelectoral de 2024.

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