Coro. 14 manifestaciones en menos de dos días bastaron para aislar por completo a la ciudad de Coro. Desde la sierra falconiana hasta la costa de Morrocoy, comunidades hartas de los grifos secos y las noches a oscuras tomaron la Troncal 3 y las vías locales, hasta dejar a la capital de Falcón sin comunicación terrestre con los estados vecinos y bajo un cerco ciudadano ocasionado por el auge de protestas.

En los límites con el estado Lara, específicamente en el municipio Federación de la sierra falconiana, los habitantes de Maparari bloquearon el tránsito vehicular ante la falta de agua potable desde hace semanas.

“Nos tienen engañados con mentiras”, dijo una de las manifestantes a Crónica Uno. Los municipios serranos conectan comercial y vialmente a esta entidad occidental con Barquisimeto y otras poblaciones larenses.

Hacia el occidente, en la carretera Falcón-Zulia con dirección al estado vecino, la comunidad de La Candelaria y sus diversos sectores también alzaron la voz por la precariedad de los servicios.

En sentido oriente, desde Las Calderas en el municipio Colina hasta Morrocoy en Silva, sobre la misma Troncal 3, arteria vial crucial para el traslado de bienes y pasajeros en el noroeste del país, se registraron cerca de seis cierres de vía desde la noche del lunes, 5 de octubre.

Foto: archivo

Protesta continua

Noche a noche, los focos de protesta se multiplican. Aunque se carece de un registro oficial de las manifestaciones, las redes sociales y los grupos de mensajería instantánea se inundan a diario con videos y reportes ciudadanos publicados por los propios vecinos de las zonas afectadas.

Píritu: En los sectores Piedra de Mochiconga y El Araguan, los habitantes se cansaron de los racionamientos eléctricos y la sequía. Ante la falla constante de los servicios interrumpieron el paso en la carretera nacional Morón-Coro.

Silva: Las comunidades aledañas al Parque Nacional Morrocoy tampoco aguantaron más. Tras 12 horas consecutivas sin energía eléctrica, los vecinos quemaron neumáticos y ramas secas en las vías para llamar la atención de las autoridades de la corporación eléctrica. Hasta esta publicación, Corpoelec no ha emitido una postura oficial frente a estos reclamos.

Acosta: Los sectores El Taparo, Boca de Mangle y San Juan de los Cayos sumaron esfuerzos para reclamar el retraso en un proyecto de tuberías aprobado por la hidrológica en junio. A meses de la orden, los afectados denuncian que aún no hay respuestas gubernamentales para iniciar la obra.

Coro dictó la pauta este martes

Con el resonar de los cacerolazos como protagonista, habitantes de varias zonas populares de Coro tomaron las calles. En la protesta dijeron estar agotados por el colapso de los servicios públicos. La falta crónica de agua y electricidad mantiene en vilo a las comunidades de esta región del occidente venezolano, independientemente de qué tan apartada se encuentre la zona.

Este martes, 6 de octubre, residentes de la capital falconiana amanecieron con cucharas y ollas en mano para exigir a la empresa hidrológica el suministro de agua potable. Los vecinos acumulan seis semanas con las tuberías secas, lo que los obliga a pagar camiones cisterna en divisas para abastecerse.

Denny Ríos, residente de la Urbanización Ampíes, uno de los sectores más antiguos y emblemáticos de Coro, colindante con el Batallón Atanasio Girardot y la sede del Ministerio Público, denunció la severidad de la crisis actual: “Hidrofalcón nos tiene cansados con la mamadera de gallo con el agua”, fustigó.

Los manifestantes afirmaron que los niños, los enfermos y las personas en cama sufren las peores consecuencias, al no poder asearse adecuadamente ni contar con alimentos a tiempo por la falta de agua. Un camión cisterna en la ciudad de Coro puede costar 15 dólares por un tanque de 1000 litros.

“No todos los vecinos están en capacidad de pagarlos”, agregó uno de los residentes que solicitó no ser identificado. Esta protesta se prolongó durante todo el día, desde las 8:00 a. m. hasta las 10:30 p. m. A esa hora, finalmente, se pronunció el vocero de la hidrológica local.

Coro
Escasez de agua en Río Seco. | Foto: Crónica Uno

Río Seco: tres meses sin agua

Río Seco es una comunidad pesquera cuyos habitantes denuncian verse afectados por la desidia, los derrames petroleros y la escasez de agua. Para llegar allí se transitan unos 40 minutos por la Troncal 3, que conecta a Falcón con Zulia. Luego deben recorrer cerca de 20 kilómetros para ingresar al puerto pesquero.

A mitad del trayecto, los baches, grietas y desniveles son evidentes. Al llegar a Río Seco no existen vías asfaltadas, sino caminos de arena.

Los recipientes y tanques de almacenamiento permanecen vacíos; desde hace tres meses no reciben suministro de agua. Orlando Colina, residente de la zona, denunció que desde la alcaldía no han enviado camiones cisterna para paliar la sed del pueblo, ni mucho menos a la escuela o al centro asistencial, situación sobre la cual la alcaldía local tampoco se ha pronunciado de forma oficial.

El agua solo llega a las familias por “providencia divina” o cuando lo extraen de una casimba, como se conoce a los pozos someros excavados en la arena cerca de la orilla para filtrar agua dulce.

El diagnóstico técnico de la crisis

Pasadas las 9:30 p. m., cuando la mayoría de los sectores corianos permanecían a oscuras por el racionamiento forzado de la empresa eléctrica, Alí Cardenal, representante de la entidad hídrica en la región, admitió las fallas técnicas y operativas del sistema en un video publicado en redes sociales. Indicó que el origen de estas interrupciones proviene de las constantes fallas del servicio eléctrico.

Asimismo, informó que se encontraban en proceso de normalización del suministro desde el embalse El Isiro. Este abastece a sectores como Coro y La Vela.

El embalse El Isiro es una obra hidráulica construida entre 1962 y 1963 para abastecer de agua potable a Coro y poblaciones cercanas. Según las declaraciones de Cardenal, se prevé que en las próximas horas se restablezca por completo el servicio en el centro y suroeste de la región.

Por otra parte, especialistas del sector eléctrico explicaron a Crónica Uno que la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional requiere atender de manera urgente cuatro pilares estratégicos. Esos son: inversión sostenida, mantenimiento preventivo con personal capacitado, descentralización operativa y un esquema tarifario sostenible.

De acuerdo con los expertos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), la severa falta de inversión mantiene fuera de servicio unos 14.000 MW, unidad de medida que cuantifica la potencia operativa de las centrales eléctricas, de la capacidad instalada del país.

Esta deficiencia en la infraestructura genera un déficit operativo inmediato de hasta 4000 MW. Para los especialistas esta es la causa principal de los prolongados cortes eléctricos que hoy afectan a Falcón.

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