Rafael Orihuela, exministro de Sanidad e investigador de las políticas públicas en materia de salud, dijo que rehabilitar la infraestructura hospitalaria es importante, pero también es vital reforzar la red de ambulatorios urbanos.

Caracas. Venezuela está enferma por donde se le mire. Pero en materia de salud muchos hablan de que está en coma, en terapia intensiva y, peor aún, en estado terminal.

El sistema de salud de Venezuela, que durante mucho tiempo fue motivo de orgullo. Ahora según la Red de Sociedades Médicas Científicas atraviesa una profunda crisis, pues miles de pacientes no pueden recibir tratamientos médicos esenciales, otros miles más están en lista de espera para someterse a cirugías que podrían ser vitales, debido a que los médicos no tienen los elementos necesarios para operar.

A eso se suma el desabastecimiento que afecta tanto a hospitales importantes como a farmacias privadas. La Federación Venezolana de Farmacia (Fefarven) calcula que hay déficit de medicamentos, principalmente para patologías crónicas, que alcanza en algunos casos más de 90 %; aunque la ministra de Salud, Luisiana Melo, afirmó recientemente que la falla es de 15 %. La deuda que el Gobierno tiene con el sector farmacéutico ronda los cinco millardos de dólares.

Además, la infraestructura hospitalaria está por el piso, la inversión del Ejecutivo en salud es muy baja, no pasa de 4 % del PIB, y si la cuenta va más allá, en Venezuela hay un aumento exponencial de brotes de paludismo, dengue, chikungunya, varicela y zika

Crisis y parálisis

Rafael Orihuela, quien es investigador del Observatorio Venezolano de la Salud (OVS), de la Red de Sociedades Médicas Científicas y además fue ministro de Sanidad entre 1992-93, dijo que en el país existe una tendencia a la parálisis en atención primaria y preventiva, lo que ocasionó el colapso en la atención hospitalaria y una mora quirúrgica.

-¿Qué implica esa mora?

-Por ejemplo, que en 1995 había en el país 46.000 camas hospitalarias (10.000 de sector privado) y en la actualidad hay 21.000, lo que representa un descenso superior al 50 %. Otro dato es que en el país, precisamente por esa parálisis en la salud, hay 200.000 venezolanos que no han podido ser operados.

-¿Y qué es lo más grave?

-Hace dos meses las tasas de mortalidad infantil y neonatal eran de 15,5 y 11,55 por cada 1.000 y en la actualidad se registra un ascenso de 18 en el primer caso y de 13 en el segundo; mientras que la mortalidad materna pasó de 68,50 por cada 100.000 habitantes a 120 muertes por cada 100.000 habitantes. Algo catastrófico, y eso es porque fracasaron los programas de salud.

-¿Fallaron los planes preventivos?

-Todos. Y un caso grave es la ineficacia en las políticas de vacunación: 30 % de la población infantil entre 0 y 10 años (1.800.000) no está vacunada contra la Tuberculosis (BCG), lechina, sarampión, parotiditis y otros virus. Además, los programas de control de endemias con especial referencia a la malaria, dengue, chagas, chikungunya, zika, diarreas, disenterías, neumonías y HIV.

-¿Sirvió para algo Barrio Adentro?

-Trajeron 10.000 médicos cubanos para atender la red de ambulatorios que comenzó con 2.400 centros, luego llegaron a 6.200, de los cuales para los años 2009-10 estaban habilitados solo 3.000, con un poco menos de 1800 galenos provenientes de la isla. Cinco mil médicos desertaron y se fueron para Miami. Eso sin contar los casi 13 mil médicos venezolanos que también han emigrado, 3.000 de ellos especialistas. Eso dice mucho de lo que es actualmente ese proyecto.

-¿Ante la crisis actual, hay salida?

-Sí. Pero pienso que no solo rescatando los hospitales, que eso es importante, o dotándolos de medicina. Hay otros puntos como los programas de prevención y de educación en materia de salud.

Vea aquí cinco propuestas de Orihuela para salir de la crisis actual:

1.- Rescate de la red de ambulatorios urbanos tipo 1 y 2, que son más de 670 estructuras grandes.

2.- Rescatar el programa de atención materno infantil, para empezar la atención de todos los niños y ampliar el programa hasta los 10 años, para cortar el riesgo de epidemia en Venezuela.

3.- Atender a todos los pacientes con enfermedades catastróficas, adultas y niños.

4.-Asegurar o relanzar el programa de control de endemias en Venezuela, eso implica proveer recursos.

5.-Atención del sistema educación venezolano en materia de salud.


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