Las recientes cifras del Banco Central de Venezuela mostraron que la disponibilidad de oro en poder del emisor se reduce a 86 toneladas, cuando hace siete años había más de 360 toneladas.

Caracas. La crisis de liquidez ha llevado al gobierno de Nicolás Maduro a recurrir a las reservas de oro en poder del Banco Central de Venezuela (BCV), y la disponibilidad del metal se reduce drásticamente.

La petición de préstamos a instituciones foráneas con garantías de oro y los retiros de lingotes a destinos poco claros a lo largo de cinco años ha dejado al BCV con apenas 86 toneladas, de acuerdo con las cifras del balance del segundo semestre del pasado año del Banco Central.

Así ha sido la caída de las reservas 

2011. Por años el BCV mantuvo unas 360 toneladas de oro dentro y fuera de Venezuela, hasta que a mediados de 2011 el fallecido presidente Hugo Chávez ordenó repatriar unas 200 toneladas con el argumento de la “soberanía nacional” frente al “imperio”. Aunque la mayoría de los lingotes llegaron al país, el BCV dejó algunas toneladas en entidades como el Banco de Inglaterra.

2015-2017. Durante los dos primeros años de gestión de Maduro el precio del petróleo estuvo en un promedio de 80 dólares, lo que aún le daba holgura al gobierno, pero a finales de 2014 la cotización del crudo se desplomó y, en paralelo, comenzó a retroceder la producción petrolera. Por la necesidad de dinero para cubrir importaciones y pagos de deuda pública, el emisor gestionó, en 2015 y 2016, préstamos con Citibank y Deutsche Bank que tenían como garantía el oro.

reservas de oro

En 2017, y ante la caída de ingresos, el BCV dejó de cancelar algunos créditos y las reservas de oro no se recuperaron. En las condiciones de los canjes o préstamos, el emisor entregaba oro en cantidad superior al monto de los financiamientos, de manera que los bancos al no recibir los pagos vendían las barras y el remanente que quedara era colocado en cuentas del BCV. Las autoridades no precisaron la cantidad de barras dadas en garantía, aunque los balances mostraron que al cierre de 2017 el Banco Central disponía de 162 toneladas.

2018-2019. Con ingresos por el orden de los 20 millardos de dólares, el gobierno cambió la estrategia y entre 2018 e inicios de 2019 canceló algunos canjes pactados con Citibank y Deutsche Bank en años anteriores y recuperó parte del oro, que son las más de 30 toneladas que están depositadas en el Banco de Inglaterra y que el gobierno intentó repatriar sin éxito a finales de 2018. A la par que buscaba traer los lingotes, del BCV se retiraban toneladas de oro, algunas con destino a Turquía y Emiratos Árabes Unidos, otras sin precisión de hacia dónde fueron.

Sin embargo, en la segunda mitad de 2019 el gobierno no pagó los canjes a Citibank y Deutsche Bank, con lo cual el oro fue vendido por esas entidades financieras y los remanentes depositados en cuentas del BCV.  Citibank colocó un diferencial de 380 millones de dólares en una cuenta del ente emisor en Estados Unidos, que es el dinero congelado por las autoridades de ese país. Deutsche Bank entregó 120 millones de dólares que están en litigio en un tribunal en Londres. Al cierre de 2019 el oro en poder del BCV era de 105 toneladas, de acuerdo con los datos oficiales.

2020. En la primera mitad del año y en medio de la cuarentena nacional para controlar el brote del coronavirus, el BCV retiró oro de sus bóvedas al tiempo que pedía al Banco de Inglaterra vender parte de los lingotes depositados en la entidad para atender la crisis de la pandemia, reseñó Reuters en abril. Un caso que hoy día está en juicio. En el segundo semestre de 2020 el Central siguió sus operaciones con el oro y, por ello, al cierre del año las reservas eran equivalentes a 86 toneladas, según la información financiera del ente emisor. No hay detalles de los destinos. Pero las cifras evidencian que a la administración de Maduro se le limita la capacidad para emplear el oro en sus urgencias financieras.

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