En agosto una familia con dos hijos en primaria debía gastar mínimo 41.000 bolívares en uniformes, ahora tiene que gastar en los uniformes 26% más
Andreina Malavé/@AndreinaMalave
Caracas. “Estoy comprando poco a poco para no recibir un golpe tan grande en el bolsillo. Soy cocinera, vivo en El Junquito y tengo una niña en preescolar. Los zapatos están carísimos y no puede repetir los del año pasado porque ya no le quedan, pero empezará con unos de diario mientras reúno la plata”, contó Silvia Bencomo, quien piensa adquirir solo una camisa, un pantalón y un par de zapatos nuevos para el año escolar entrante.
En un recorrido hecho por Cronica.Uno en agosto, una familia con dos hijos gastaba como mínimo 41.000 bolívares para comprar una franela, una chemise, un pantalón, un mono, un par de medias blancas, unos zapatos deportivos y unos escolares para cada niño. Un mes después deben invertir 51.600 bolívares, es decir, 26% más.
Yoly Gomez, quien es docente en una institución pública de Caricuao y tiene dos hijas, contó que “compré los uniformes en agosto porque soy profesora y sé que esas cosas hay que buscarlas con tiempo, pero me impresionó lo caro que está todo. Adquirí un pantalón, una chemise y un mono y lo utilizaré con los uniformes viejos que están en buen estado todavía. La más grande está pasando a quinto año, así que solo estrenará un pantalón.”
En un mes los precios de los calzados subieron 59%, las franelas entre 16 y 28% y las chemises 4%. Un par de zapatos deportivo supera los 11.000 bolívares, en agosto estaba entre los 7.000 y 8.000 bolívares.
Maribel Arévalo trabaja como madre procesadora en Caricuao y confesó que la semana le tocó comprar algo del uniforme, lo que la obligó a ajustar sus comidas para gastar menos. “Acabo de comprar dos pares de zapatos y me salieron carísimos. Esta semana no compraremos nuestro kilito de pollo y resolveremos con lo que haya en la casa, porque no se puede gastar tanto y las clases están por comenzar”, afirmó.
Muchas personas han comprado los uniformes escolares para sus hijos poco a poco y han sido testigos del aumento del presupuesto para adquirir lo necesario en tan solo un mes. “Los zapatos deportivos subieron muchísimo en semanas. Gracias a Dios cuento con la ayuda de mi esposo, porque es imposible comprar todo lo que necesitan los niños. Mi sueldo no da”, admitió Silvia.

