Tras una concentración, integrantes de la Federación de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela y la Asociación de Profesores fueron recibidos en el Ministerio de Educación Universitaria, donde se comprometieron a convocarlos en las próximas 48 horas para planificar mesas para tratar diversos temas.
Caracas. “En este país para quienes no hay real es para los trabajadores”. Esa fue la conclusión a la que llegaron los dirigentes de las federaciones y asociaciones de profesores y empleados de las universidades del país, luego de sostener un encuentro de al menos tres horas con autoridades del Ministerio de Educación Universitaria que escucharon sus reclamos, pero solo prometieron responder y llamar pronto.
Insatisfechos con los resultados, la Federación de Trabajadores de la Universidad Central de Venezuela y la Asociación de Profesores de la misma universidad (Apucv) convocaron este martes, 19 de mayo, a una paralización de actividades de 24 horas en todas las universidades del país y advirtieron que evalúan una “paralización extendida” para exigir los salarios dignos que tanto esperan.
“El próximo martes 19 hay una paralización de 24 horas y estamos estudiando la posibilidad de extender a una paralización mucho mayor, pero el país en estos momentos está en una crisis porque peor fue el remedio que la enfermedad”, informó Eduardo Sánchez, presidente de la Federación de Trabajadores de la UCV, a su salida del encuentro con las autoridades de la cartera ministerial.

“Conflicto activo”
El dirigente aseguró que mantendrán el “conflicto activo”, aunque se comprometieron a convocarlos en las próximas 48 horas a reuniones, en las que planificarán mesas para discutir temas como el seguro de hospitalización, cirugía y maternidad (HCM) y el seguro funerario de los empleados universitarios, así como los salarios, las cajas de ahorro y fondos de protección social que se les adeudan.
“Los trabajadores no nos calamos que nos digan que en este país no hay real, porque no hay real es para el pueblo trabajador, para los trabajadores. Aquí hay real para las transnacionales, para los empresarios, para los delincuentes, para la corrupción, pero el pueblo sencillamente no tiene”.
Gregorio Afonso, presidente de la Apucv, lideró la manifestación antes de que los atendieran en el ministerio y remarcó que el anuncio gubernamental del 30 de abril pasado, de un incremento al “ingreso mínimo integral”, fue la gota que colmó el vaso para quienes tienen más de tres años supeditados a un salario básico de Bs. 130, que equivalen a 0,23 dólares al cambio, calculados a tasa oficial.

Explicó que lo aprobado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se trató de una política de “bonificación” que borra de un plumazo años de carrera académica y derechos sociales de los profesores universitarios.
“Lo que ocurrió el 30 de abril no fue un aumento, fue una condena al olvido de nuestro salario”, expresó, al tiempo que insistió en que el esquema actual de bonos no solo es insuficiente, sino profundamente discriminatorio.
Por otro lado, Sánchez añadió que la lucha que emprenden los trabajadores universitarios es de todos los sectores del país.
“Todo aquel que tenga un poquito de orgullo, de criterio tiene que entender que en estos momentos los trabajadores llevamos el peso sobre nuestras espaldas de una crisis que no creamos nosotros, que no solamente es el bloqueo, sino la voracidad rapaz de la corrupción que se llevó a este país y hoy solamente nos tenemos que conformar con esta situación porque sencillamente no hay plata”, dijo.

La arbitrariedad como norma
La protesta puso el foco en la exclusión con la denuncia de que el llamado Bono de Responsabilidad Profesional, enmarcado en el aumento decretado por la presidenta, se ha convertido en una lotería cruel, pues solo unos pocos profesores lo recibieron.
Dijo que tras el anuncio, empleados del mismo escalafón y con los mismos años de servicio reciben pagos distintos sin explicación alguna, mientras que los jubilados, quienes dedicaron su vida a formar las generaciones del país, son los más castigados por la omisión oficial.
“Es una situación desordenada y caótica; en un mismo departamento, con el mismo escalafón, unos cobran y otros no”, explicó.
De acuerdo con datos de la Apucv 96 % de profesores universitarios contratados activos no recibieron este bono. Tampoco lo recibió 54 % de los docentes fijos ni 95 % del personal docente jubilado.
Con las federaciones de obreros y empleados unidas en una sola voz, el sector universitario advierte que, si no hay una ruta clara para recuperar la dignidad del trabajo, las aulas podrían quedar definitivamente en silencio. Por ello este viernes, 15 de mayo, el gremio se reunirá con representantes de todo el país para decidir el próximo paso.
“El paro es un escenario que nadie quiere, pero es el Gobierno quien nos empuja al abismo con su silencio”, advirtió Afonso.
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