Los apagones en el estado andino no solo afectan la agroproducción, también la salud y la productividad de los trabajadores remotos, y emprendedores, ya que los apagones duran más de cuatro horas, situación que empeoró desde marzo.

Mérida. Los prolongados cortes eléctricos en Mérida afectan la estabilidad económica de los agroproductores, trabajadores remotos y la permanencia de medicamentos esenciales para personas con enfermedades.

Para el agroproductor Andrés Eloy Ramírez las fallas representan un problema doble, el riesgo de pérdida de sus cosechas y la salud de su madre insulinodependiente. 

“Mi mamá es insulinodependiente y vemos con gran preocupación cuando hay cortes eléctricos que puedan estar dañando la insulina”.

En los municipios Rangel (Mucuchíes), Miranda (Timotes) y Libertador (ciudad de Mérida), los más afectados, están en riesgo de no producir más cosechas. Mientras que los ciudadanos temen no rendir en un trabajo remoto o con sus emprendimientos, con horarios de 9:00 a. m. a 5:00 p. m., porque pasan más de cuatro horas sin electricidad.

“Con la crisis eléctrica, en tres meses, no se ha visto el mejoras, al contrario ha empeorado”, cuenta Andrés Eloy.

Foto: Manuel Diaz
Foto referencial: Manuel Diaz

Según los afectados, en zonas se registran cortes de luz desde las 6:00 a. m. hasta las 10:00 a. m. y a partir de las 11:00 p. m. y hasta la madrugada.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que se tendrían 45 días de sequía, sin embargo, la realidad en los Andes ha sido de lluvias persistentes. Aunque estas precipitaciones aportaron una estabilidad momentánea al flujo eléctrico en el municipio Libertador, no es el caso de los municipios Miranda y Rangel, que al contrario la situación de la luz se agrava por las precipitaciones y que además pone en riesgo las vías y las producciones agrícolas.

Sin garantías

Algunas cosechas que se realizan en invernaderos mecanizados y los floricultores también están golpeados por la crisis eléctrica en el municipio Miranda, específicamente en el sector de Timotes.

Andrés Eloy Ramírez destacó que estos productores no cuentan con ninguna alternativa para rescatar sus cosechas y por parte del Estado venezolano no existe ningún tipo de financiamiento para solventar la crisis.


“La misma situación económica del país no ha permitido que los productores o los habitantes de Timotes puedan adquirir una planta eléctrica, es una condena para nosotros aquí”.

El agroproductor explicó que el clima incide en el empeoramiento del servicio, ya que las precipitaciones recientes afectan directamente la infraestructura física de las vías hacía el páramo, porque aún no están del todo óptimas para el transporte de carga pesada, lo cual genera una problemática mayor para los sectores que viven de la producción agrícola para subsistir.

Hay trabajadores remotos que deben laborar sin electricidad. Foto: Cortesía Antonella Lopano.

Inversión de afectados

A Jessika Ibarra, trabajadora remoto, y Neila Peña, psicólogo social, les preocupa perder su productividad por los cortes eléctricos que les afectan en su rutina diaria del trabajo. Son parte de los otros ciudadanos afectados del estado.

“Marzo y abril fueron un caos para mí, porque para estudiar y trabajar es esencial que tenga electricidad, y, fue muy difícil mantener alta mi productividad, las fallas eléctricas me desanimaban y me dejaban sin fuerza. Los cortes de cuatro horas son varias veces al día y no me permitían darle ritmo a mi estudio y trabajo”, explicó Jessika.

La crisis eléctrica la obligó a invertir en un mini UPS, un dispositivo para mantener encendidos los equipos de bajo consumo como el router de wifi, y así tener internet por un período sin luz.

“Esta inversión de UPS y baterías para cargar el teléfono son gastos que se suman frente a la crisis eléctrica, porque si no se buscan alternativas me quedo en el aire, sin trabajo y sin estudios”.

Impacto a la salud

En lo que va de mayo en la ciudad de Mérida los cortes eléctricos varían en horas de la mañana o de la tarde, al menos por cuatro horas. En las residencias Cardenal Quintero hicieron cacerolazos porque los apagones exceden de las cuatro horas. En los estados Monagas, Sucre, Barinas, Carabobo y Aragua también protestaron por los constantes y extensos apagones.

Neila Peña explicó que la falta de luz en las noches, en Mucuchíes, le genera un agotamiento que funciona como una barrera estructural a la competitividad.

Personas residentes del sector de la Cardenal Quintero protestan a oscuras. Vídeo cortesía: Reporteros ciudadanos.

“Ya uno en la noche está agotado y es mentira que va a rendir igual que como pudiese rendir durante el día”.

El agroproductor Andrés Eloy Ramírez insiste en hacer un llamado a las autoridades para que hagan un plan de gestión para el gremio, ya que considera que son los más afectados por la crisis eléctrica.

“Hace un año las lluvias fuertes provocaron grandes derrumbes en la carretera trasandina y el desbordamiento de ríos hizo que nuestras cosechas se perdieran, y luego de la tragedia la carretera sigue afectada a casi un año del desastre. No contamos con un buen alumbrado público en la Troncal 007, la oscuridad y el mal estado de las vías ponen en peligro la vida de los transeúntes”, concluyó.

El panorama en Mérida está marcado por una profunda desconfianza en las soluciones institucionales. Los afectados claman por una solución y, ante la crisis, que se publiquen los cronogramas de racionamiento, que al menos le permitan organizarse.

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