Se proyecta que el Estado venezolano percibió ingresos de entre 21.000 y 27.000 millones de dólares en 2022. Expertos aseguran que, con los niveles actuales de ingresos, es factible aumentar los salarios públicos y las pensiones, al menos, a 50 dólares sin recurrir al financiamiento del BCV y sin impacto inflacionario.

