A más de seis meses del inicio de la cuarentena y el auge de las entregas a domicilio, estas se enfrentan a una escasez de gasolina que sigue agudizándose. A pie, en bicicletas o mandando varios pedidos en una misma ruta, tanto comerciantes como repartidores sortean la falta de combustible para cumplir con sus clientelas.

