Arpa y Thor, dos mastines napolitanos, estuvieron 20 días encerrados en una casa en Carrizal, pues su dueño Owaldo García Palomo y su familia se encuentran en la clandestinidad ante amenazas de ser detenidos. Estaban custodiados por funcionarios quienes no permitían a proteccionistas que les dieran comida y agua.

