Los vidrios de los vagones del Metro de Caracas están muy sucios. Los asientos están curtidos y en el suelo es común toparse con envoltorios de alimentos procesados. Las estaciones del sistema se han convertido en espacios para la economía informal.
Los vidrios de los vagones del Metro de Caracas están muy sucios. Los asientos están curtidos y en el suelo es común toparse con envoltorios de alimentos procesados. Las estaciones del sistema se han convertido en espacios para la economía informal.

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