Publicado enEconomía

“Chico, solo tengo dos dólares para cambio, con otra empanada no tendría que darte el ‘tiquecito’”

Hasta el acto de comprar un desayuno implica tener dólares para cambio. Algunos comercios sortean la escasez de divisas en efectivo mediante vales o depósitos en billeteras electrónicas para futuras compras; otros ofrecen cervezas para completar el monto y hasta pagos por adelantado de cortes de cabello a clientes fijos.

Gift this article