Bomberos del Distrito Capital solo disponen de una ambulancia y un vehículo de supresión de incendios

Lo ocurrido en el edificio Pitiquenia en El Cafetal, donde Franklin Pérez perdió la vida el sábado, no solo fue un incidente de fin de semana cualquiera. La situación genera reacciones entre los funcionarios del cuerpo de Bomberos del Distrito Capital, quienes denuncian las ruinas de una institución que si no está del todo deshecha, presta un servicio que se desarticula. En el Cuartel Central de Bomberos Victoriano Jordán, ubicado en la Lecuna, los funcionarios aseguran que solo hay una unidad de supresión de incendios operativa, destacada en La Urbina, y debe prestar servicio para toda el Área Metropolitana.

Caracas. La historia del apartamento 52 en el quinto piso del edificio Pitiquenia, en la avenida Raúl Leoni de El Cafetal, no solo retrata el infortunio de Franklin Pérez; un vecinos con 50 año en la zona que murió asfixiado, quemado por sus propios recuerdos y souvenirs, que juzgados desde la distancia y el desapego de quienes intentaban sofocar las llamas, no eran más que basura, los desechos producidos por la propia comunidad.

Pero en medio de la consternación de los residentes del municipio Baruta, el estilo de vida de Flanklin, un hombre cuya casa tenía los pasillos bloqueados con más 1,5 metros de cachivaches,  es quizás lo menos relevante si se mira aquel acontecimiento desde la integridad de una ciudad que demanda atención: los bomberos enviados al lugar tardaron más de siete horas en sofocar las llamas, lo hicieron sin los equipos necesario y con poca agua al inicio de las maniobras. Tampoco hubo un vehículo de elevación para penetrar con facilidad la residencia y con las llamas hasta el techo, todo aquello fue lo más cercano a un infierno, uno que acabó con la vida de Pérez.

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Lo ocurrido en El Cafetal no fueron las llamas de un fin de semana cualquiera. La situación genera reacciones entre los funcionarios del cuerpo de Bomberos del Distrito Capital, quienes denuncian las ruinas de una institución que si no está del todo deshecha, presta un servicio que se desarticula, que luce desmantelado frente a la demanda de la población. En el Cuartel Central de Bomberos Victoriano Jordán, ubicado en la avenida Lecuna, los funcionarios revelan las cifras de una crisis que se profundiza. Sólo hay una unidad de supresión de incendios operativa, destacada en La Urbina, y debe prestar servicio para toda el Área Metropolitana. Y los tres vehículos de elevación inventariados por la institución están inactivos, según señalaron fuentes.

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Protestas realizada por los bomberos del Área Metropolitana en abril Foto: Francisco Bruzco

Los funcionarios denuncian que la única cisterna está en la estación de San José y está detenida por falta de batería. La situación no es exclusiva en la división de supresión de incendios. El déficit de vehículos es totalizante. Solo hay una ambulancia en funciones y presta servicio en San Bernardino. El escenario luce devastador para una institución que, en la práctica, perdió sus facultades para las maniobras de socorro. Los bomberos solo disponen de dos únicas unidades de rescate situadas en las estaciones La Gaviota, en la Autopista Valle-Coche, y en La Morán, en El Paraíso.

Quienes prestan servicio en la institución aseguran que deben lidiar con la falta de equipos que desprofesionaliza una labor que exige premura y precisión técnica. En abril, los Bomberos del Distrito Capital denunciaron que solo había dos ambulancia operativas de una flota de 60 vehículos que llegó a tener la institución, entre sus 25 estaciones. Las cifras dadas por los efectivos muestran sistema de rescate totalmente desarticulado que deja a la población desprovista de primeros auxilios en caso de siniestros mecánicos y naturales.

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Orlando Camacho, exvocero de la Asociación de Bomberos en Situación de Retiro, asegura que los efectivos tienen en contra la desinversión oficial. “Fui rescatista y paramédico durante 23 años y siempre tuvimos buenos equipos. Nuestra unidades prehospitalarias y de rescate eran las mejores de Latinoamérica. Ahora lamentablemente los bomberos deben trasladarse en motos, en muchos casos”.

Jorge Molina, excoronel del cuerpo de Bomberos del D.C., asegura que cada estación de bomberos debería tener por lo menos una ambulancia operativa, lo cual aportaría 25 vehículos a la ciudad de cumplirse ese criterio. Sin embargo, Molina señala que hoy más de 80% de la flota de vehículos está inoperativa y no hay voluntad oficial para rescatar la institución. “La consecuencia es evidente, en otra época un incendio confinado en un apartamento ubicado en un piso cinco o seis, era considerado un evento pequeño, pero hoy las autoridades lo catalogan como un hecho complicado. El problema de fondo es que no hay equipos ni vehículos para responder a las contingencias”, señala.

En 2010, recuerda Molina, los bomberos contaban con una flota de 145 vehículos. Ocho años después ese cuerpo que debe atender una ciudad con 3,3 millones habitantes, está por debajo de todos los estándares internacionales y apenas cuenta con una ambulancia.

A la crisis que asedia a la institución por sus cuatro costados, los funcionarios responden con una decisión personal con la que buscan salir del atolladero: la baja profesional. Hasta abril, según datos extraoficiales, más de 1000 bomberos dimitieron de sus cargos para marcharse a otros países en busca de mejores ingresos. Sin embargo, no todos corren con la suerte de hacerlo en su propio terreno.

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Un fuente, que pidió resguardar su identidad, advierte que la estación de El Junquito, ubicada a la altura del kilómetro 16, se inunda y el techo está levantado. Los funcionarios temen que les caiga encima. La desidia en ese lugar es similar al del resto de los 24 destacamentos.

En la división ubicada en la Estación de La Morán, por ejemplo, el vehículo de rescate requiere de aceite. Se trata de una estación estratégica en el oeste de Caracas, donde el 19 de marzo se registró un incendio en Vista Alegre que consumió más de un kilómetro y medio de vegetación, y que obligó  a los vecinos a salir con tobos de agua para apaciguar el fuego.

El dato

Ángel Martínez, comandante del cuerpo de bomberos de Distrito Capital, informó que aproximadamente 70 hombres entre bomberos, voluntarios, Protección Civil, paramédicos de Salud Baruta y 20 unidades unieron esfuerzos para sofocar las llamas en el edificio Pitiquenia, en la avenida Raúl Leoni de El Cafetal. “No hubo propagación a ninguno de los pisos. Las causas que ocasionaron el incendio quedan a cargo del departamento de prevención e investigación de siniestros del distrito capital”, agregó.


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