Freddy Bernal, luego de ocho años en la Alcaldía, no resolvió el problema de los desechos sólidos. Le pasó el testigo a Jorge Rodríguez y este hizo lo propio con la líder del Frente Francisco de Miranda, quien durante la campaña electoral por las municipales ofreció camiones para solucionar la contingencia que viven los caraqueños con el transporte público. A Farías, vecinos de varias comunidades le exigen ahora que su agenda esté conectada con los vecinos y no con el partido de gobierno.

Caracas. Del año 2000 para acá los vecinos del municipio Libertador de Caracas no han visto sino alcaldes que se dicen llamar “revolucionarios y chavistas”. En ese tiempo, Freddy y Jorge Rodríguez —cada uno estuvo ocho años— ocuparon la silla del municipio más poblado del país, con más de tres millones de habitantes.

Esa misma silla es la que ahora calienta Erika Farías, la primera alcaldesa de Caracas y la que ha obtenido, según su antecesor Jorge Rodríguez, la más alta votación de candidato alguno en el municipio: 493.065 votos, de los 700.000 que vaticinó su jefa de campaña, Delcy Rodríguez. Jorge Rodríguez sacó 478.645 en 2013. Por su puesto, no se cuenta aquí la participación ciudadana en cada proceso electoral.

Farías al igual que sus compañeros de partido marcó en su agenda convertir a Caracas en una ciudad comunal y socialista.

Lo cierto del caso es que los caraqueños vieron a un Freddy Bernal, que luego de ocho años en la Alcaldía no resolvió el problema de los desechos sólidos. Le pasó el testigo a Jorge Rodríguez y este hizo lo propio con la líder del Frente Francisco de Miranda, la misma que durante la campaña electoral por las municipales ofreció camiones para solucionar la contingencia que viven los caraqueños con el transporte público.

A Farías, vecinos de varias comunidades le exigen ahora que su agenda esté conectada con los vecinos y no con el partido de gobierno.

“No es gerente”

“Más de lo mismo para Caracas”, resumió José Quintero, directivo de la organización civil ProCatia, y quien desde hace más de 20 años ha insistido en la creación del municipio Catia.

Farías, para empezar, tiene que gobernar para todos. Y, en segundo lugar, debe poner a un director que sepa de políticas públicas, ambientales y administrativas y no colocarlo por amiguismo, como ha sucedido con las últimas gerencias. Sucede que ella es una candidata puesta a dedos por el gobierno chavista, fue gobernadora en Cojedes por donde pasó sin pena ni gloria. Lo que veo es que ella no tiene nada que ver con Caracas, donde ya tuvimos un alcalde que fue policía y otro psiquiatra y no hicieron nada por la ciudad. Ninguno resolvió los problemas y ahora llega Farías con la misma corriente a continuar la misma política. No es una líder comunitaria, no es una gerente. Ni si quiera fueron capaces de poner a uno de ellos que por lo menos conociera Caracas. Lo que pretenden es acabar con los consejos municipales y avanzar con su estado comunal.

Jorge Rodríguez dejó una ciudad llena de inmundicias. Foto: Jota Díaz

El mismo musiú

En la misma onda anda el concejal por el municipio Libertador, Jesús Armas, quien sostuvo que con Erika Farías “es la continuación de una nueva etapa”.

Y fue más crítico, pues a su juicio esta ganó en unas elecciones donde se marcó un profundo rechazo al sistema electoral y porque puertas adentro del municipio Libertador hay quiebres, “desde el mismo momento en el que Jorge Rodríguez asume el Ministerio de Comunicaciones y no se encarga de la Alcaldía el presidente del Concejo Municipal, Nahum Fernández, que es del ala chavista de Diosdado Cabello. Más bien nombra a Luis Lira, más cercano a Maduro y eso genera fisuras”.

Para Armas, los votos que Farías sacó este domingo son la manifestación del mecanismo de dominio de la sociedad a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) y del carnet de la Patria. “Pero ella no está capacitada para llevar una alcaldía que tiene 22 parroquias y una crisis sanitaria como la actual”.

En cifras destacó que, por ejemplo, Supra Caracas —empresa recolectora del aseo urbano— de 116 camiones solo tiene operando 8; y que, en materia de seguridad, Caracas de nuevo es una de las ciudades más inseguras de la región y eso se traduce en que: de 5000 policías que estaban en nómina solo hay 1100 y de esos, 300 están en la calle.

“Simplemente, es una gestión continuada del abandono y de un proyecto claro que es la Caracas comunal”, sostuvo y coincidió con Quintero en que lo que buscan “es acabar con la contraloría que hacen los concejos municipales, con la democracia participativa. Pero para evitar eso, debemos reorganizar el liderazgo social”, destacó.

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Limpieza, alumbrado y seguridad

Para los vecinos, para los de a pie, que muy poco están enterados de los manejos internos de la Alcaldía, la agenda de la nueva alcaldesa debe estar enfocada en resolver el problema de la basura, “el cual no es solo de las barriadas. También en las urbanizaciones estamos ahogados de desperdicios”, dijo Rosa Cáceres, de la parroquia San José.

También Bertha Mirabal, de la parroquia Santa Rosalía, consideró que se debe empezar por recoger todos los desperdicios y los afiches que dejó su antecesor; a lo que Andrés Rivero, del Guarataro, añadió que debe limpiar las plazas y recoger a los indigentes.

Los vecinos se quejan del mal estado de las aceras. Foto: Mariana Mendoza

Tareas que debieron estar en las funciones del exalcalde Jorge Rodríguez, “quien desde hace mucho no iba ni siquiera al ayuntamiento, se la pasaba en el comando nacional del partido de gobierno y haciendo politiquería y no la política dura, esa que se hace al lado de las comunidades. Su legado es haber dejado una Caracas dividida y destruida”, comentó el concejal Armas.

Sería fácil hacer leña del árbol caído, como dice la reflexión popular, y dejarlo todo así. Yo sí voté y no por Erika Farías y por eso me atrevo a exigirle mejores condiciones para el municipio en el que vivo. Hay mucha desidia y todo ha sido por las malas gestiones. Quiero mejores calles, que recojan la basura, que estén iluminadas las comunidades y que los servicios funciones, comentó María Lobo.

Otra que también se sumó a las exigencias fue Gloria Pérez, vecina del Conjunto Residencial El Paraíso, quien dijo “pareciera que vivo en el infierno y no en El Paraíso, con basura, sin alumbrado público, aceras dañadas, indigencia, inseguridad, con malos servicios públicos. Esos son los problemas que deben estar en la agenda de la nueva alcaldesa”.

Mientras que José Gregorio Ochoa, de la parroquia Antímano, indicó que ella tiene las competencias de abastecimiento y mercadeo de alimentos, tiene bajo su administración el Mercado Mayor de Coche y siete mercados municipales más, por tanto, puede diseñar un plan de alimentación integral que acerque al productor y al consumidor sin intermediarios y puede subsidiar algunos rubros, eliminando lo que gastan en el Suena Caracas y llevando el desayuno a muchas escuelas donde en estos momentos no hay comedor.

Esa debe ser una prioridad, el tema del hambre, pero al Gobierno no le conviene resolverlo porque acabaría con la dependencia y el clientelismo de un sector de la población para con ellos.

Del dicho al hecho

Ninguno de estos puntos ocupó puestos sitiales en la propaganda desplegada por Erika Farías durante los días de su campaña electoral.

Su discurso apuntó hacia una amalgama de frases sueltas que han sido reiteradas por otros miembros del partido oficialista: “Junto al pueblo trabajador y creativo de Caracas se resolverán todos los problemas”. “Vamos a trabajar duro por resolver los problemas que tiene la capital”; “El deterioro de la ciudad por causa de la guerra económica es notable, hemos visto el deterioro que por culpa de la guerra económica y quizá por culpa de alguna inconsecuencia, del burocratismo y la falta de voluntad, hoy, Caracas está padeciendo un conjunto problemas que vamos a resolver en revolución, con nuestro gobierno, con nuestro presidente”; “nuestro comandante nos dejó un proyecto y un hombre allí, y con ese proyecto, con ese presidente y con este pueblo nosotros vamos a derrocar a la oligarquía, a la burguesía hoy mañana y siempre”.

Nunca habló de mejorar los sueldos de los empleados de la alcaldía, ni sus beneficios —como el HCM— y para solucionar el tema del transporte público, otro problema que aqueja a los caraqueños, puso a disposición camiones “para aligerar la espera”.

Lo cierto es que ya corrió el día 1 de su gestión de cuatro años. “Amanecerá y veremos”, dicen los vecinos.

Foto principal: AVN



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