Ante los robos frecuentes, comerciantes y peatones piden la presencia de módulos policiales a lo largo del recorrido para que los crímenes “bajen un poco”, pues hasta tiroteos han ocurrido en la zona.

Caracas. Desde que a Yurnia Coello la robaron a mano armada en su tienda de ropa en pleno bulevar de Sabana Grande, a finales del año pasado, baja su santamaría apenas pisan las 6:30 p. m.

Un chamo alto, con su pistola, se acercó a ella para pedirle el dinero que tenía en la caja y llevarse parte de la mercancía, luego corrió y dejó a Yurnia atemorizada, sentimiento con el cual ella convive día a día, pues no fue la primera vez que ingresaron al minicentro comercial para robar.

“Ese día solo cerré y me fui. Ya han robado varias tiendas y son jóvenes que trabajan en grupos, tanto hombres como mujeres. Entre nosotros los vendedores hemos hablado y damos vuelta para medio espantar a la gente, pero ya no podemos hacer más nada”, relató la comerciante, quien tiene seis años con su tienda.

De acuerdo con los testimonios de los comerciantes los atracos, tanto en las tiendas como en pleno bulevar, son una constante durante las jornadas, no hay una en la que no vean a alguien corriendo a lo largo de la avenida luego de un asalto.

Así lo vivió Damaris Perez a inicios de año, cuando paseaba con su joven hija de 15 años. La mujer se percató de que en una tienda estaban robando cuando al instante siguiente, una muchedumbre persiguió al delincuente para golpearlo.

“Entre varios lo sacaron de la tienda y lo agarraron a golpes, del susto me puse a correr con mi hija por todo el bulevar. Uno nunca sabe lo que puede pasar en esos momentos”.

Ahora solo recorre la zona si debe comprar algún artículo o para pasear a su hijo menor. Sin cargar efectivo encima y si acaso con el celular guardado en su cartera.

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El 18 de julio de 2016, día del Niño, ocurrió un tiroteo en pleno bulevar cuando un hombre armado le disparó a un funcionario de la Policía Bolivariana de Venezuela, identificado como Franklin Javier Tovar Vegas, quien falleció.

En el mismo hecho también perdió la vida, al quedar en la línea de fuego, Katherine Huerta, una trabajadora del servicio de emergencia Ven911.

Al día siguiente, en otro hecho frente al centro comercial El Recreo, un presunto hampón fue abatido por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) tras un intento de robo.

Foto: Crónica Uno / Mariana Mendoza
Transeúntes prefieren llevar a sus chamos al bulevar solo si tienen alguna diligencia que realizar

A pesar de que el bulevar cuenta con toboganes, sube y baja y otro tipo de elementos para que los niños se recreen, los sucesos consecutivos hacen que las familias se lo piensen dos veces antes de pasear, como María Gómez, quien tiene un nieto de cinco años.

Ella solo pasea con el niño si va a realizar alguna diligencia cerca, pues sabe que ahí “no has sacado el celular cuando ya te lo han robado”.

Ya a partir de las 7:00 p. m. son pocos los comercios que permanecen abiertos y los transeúntes que caminan en el lugar. La soledad y la oscuridad son una combinación eficaz para que los amigos de lo ajeno salgan a arrancar celulares o a forzar las puertas de los locales.

Los policías de paseo

Si bien se puede ver a los uniformados en sus motos, los vendedores y peatones insisten en que se instale un módulo policial, ya que consideran que este contribuirá a que los crímenes bajen un poco.

“Aquí cada vez que roban solo queda llorar, levantarse y seguir”, soltó la encargada de una tienda, quien prefirió mantener su nombre en anonimato.

Y es que aunque los comerciantes han realizado las denuncias de los robos que ocurren dentro y fuera de las tiendas, no ven respuestas de los funcionarios, por ello, la mayoría prefiere mantenerse callada frente a la problemática que cada vez crece más.

Fotos: Mariana Mendoza



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