El retorno a la escuela en muchos casos no fue posible. De las 174 escuelas de Fe y Alegría, 30 % no pudieron reanudar clases por falta de servicios públicos. “Estamos planteando algunas actividades para que los niños sean atendidos y no sean devueltos a casa”, dijo Noelbis Aguilar, directora del programa Escuela de Fe y Alegría.

Caracas. En el salón de quinto de grado de la escuela Las Mayas de Fe y Alegría la maestra Celina Medina pregunta a la clase: “¿Qué hicieron durante los días sin luz?”. Los estudiantes no responden.

Al final del salón la mano de un niño se mantiene en el aire, como queriendo contar su hazaña para alumbrar la casa los días que estuvo sin luz: “Ayudé a mi mamá a hacer una vela. Le pusimos agua, aceite y un mechero. Ah, el freezer, cuando llegaba la luz, lo poníamos en 3 para congelarlo”.

Su compañero de mesa también estuvo sin luz, pero en ese tiempo acompañó a su papá a buscar agua en un chorro en La Mariposa. “La guardia lo abre y yo me metí a bañar para jugar un rato”, cuenta.

Lo que fue un momento en que todos se miraban y no decían nada, terminó con un “yo, maestra; yo, maestra”. “Vi a un señor que lo estaban afeitando y se fue la luz”, grita otro estudiante y todos ríen.

En salones de 35 estudiantes, la matrícula llegaba a 16.

El último cuenta: “Quitamos los muebles de la sala y pusimos colchones. Por el calor nos pusimos cositas frías en la frente y ya nos quedamos dormidos”.

Con estos recuerdos llegaron los niños después de seis días sin ir a la escuela. Pero la falta de servicios continúa siendo una dificultad para el regreso a clases. Luego de dos apagones en todo el país –uno el 7 de marzo y otro el 25 de marzo– los colegios se encuentran sin luz y sin agua. Durante 12 días se suspendieron las actividades escolares.

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A la escuela Las Mayas solo asistieron 384 alumnos de una matrícula de 1347 estudiantes. El 73 % de los niños viven en La Rinconada y Las Mayas. “El agua llegó a la avenida, pero no todavía a La Fila, Divino Niño. Creemos que por falta de agua no llegaron los demás niños”, señaló María Bracamonte, directora de Las Mayas.

Nicolás Maduro anunció el lunes que se reanudarían las actividades académicas en todos los niveles este miércoles, pese a que su ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, informó ayer de un plan de racionamiento eléctrico sin ofrecer detalles de zonas y en qué horario.

Las escuelas que tenían las condiciones comenzaron clases. Sobre todo, en Caracas. Tenemos reportes de escuelas donde se está gestionando con los consejos comunales y consejos educativos la posibilidad de una cisterna de agua para iniciar las actividades mañana, dijo la directora nacional del programa Escuela de Fe y Alegría, Noelbis Aguilar.

Muchos estudiantes no pudieron llegar a clases por falta de agua para lavar los uniformes.

Indicó que, de las 174 escuelas, 30 % tienen problemas de servicios públicos. Podrían manejar un plan de contingencia de horario flexible para atender a los estudiantes. La asistencia estudiantil llegó a 70 %.

La Asociación Venezolana de la Educación Católica (AVEC) al momento no tiene reporte sobre la reanudación de actividades en el interior del país. La directora Trina Carmona sí sabe que el regreso a clases se dificultó ante la falta de agua y luz. En Caracas se logró 85 % de la asistencia estudiantil. En Petare, San Agustín, Catia, se trabajó en horario reducido porque las instituciones no tenían agua.

Estamos planteando algunas actividades para que de alguna manera los niños sean atendidos y no devolverlos a casa. Quizás no tendremos el mismo ritmo de trabajo, pero al menos lograr algunas competencias, dijo Carmona.

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Cecodap abogó para que en el contexto de emergencia las escuelas sean espacios de protección y permanezcan abiertas. La ONG, que defiende los derechos de niñas, niños y adolescentes, consignó en el Tribunal de Protección una solicitud de medidas preventivas anticipadas por la suspensión de clases tras el corte eléctrico.

La medida busca que el Estado garantice los servicios públicos indispensables para la escuela. Frente a la interrupción del servicio eléctrico se deben disponer de planes y políticas que garanticen que cada escuela permanezca abierta. Las escuelas son fundamentales para darle normalidad a la vida de los niños, escribió en Twitter Carlos Trapani, abogado y coordinador general de Cecodap.

Los docentes aprovecharon la jornada para trabajar la emocionalidad en los niños.

La pérdida de clases llevó al ministro de Educación, Aristóbulo Istúriz, a reprogramar el calendario escolar. El cierre del año escolar 2018-2019 se realizará durante los días 25 y 26 de julio. “Tenemos del 3 al 11 abril el cierre del segundo momento pedagógico que se vio afectado tanto en los fines del mes de marzo como en los primeros días de abril”, explicó.

A la emergencia humanitaria compleja del sector educativo se le suma ahora el racionamiento de energía. La Encuesta de Condiciones de Vida de 2018 reportó que la falla en el suministro de agua afectó a 28 % de los estudiantes, quienes dejaron de asistir de forma regular a los centros educativos. Mientras 15 % fue por falta de energía eléctrica.

La educación está en riesgo, han dicho en reiteradas ocasiones la AVEC y Fe y Alegría. Las cifras, cuando aún no culmina el año escolar, no son alentadoras: 30 % de inasistencias, 8904 niños dejados atrás y 15 % de los docentes han renunciado.

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Fotos: Luis Morillo


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