Vecinos comentaron que los funcionarios pocas veces prestan auxilio cuando ocurren los delitos en la zona, pues “del sitio no se pueden mover”. Por ello, piden más organización entre los demás residentes.

Caracas. Apenas eran las 10:00 a. m. cuando Griselda Carmona —nombre ficticio por seguridad— escuchó los disparos provenientes de un local de empanadas en el centro comercial Coche, el pasado 15 de noviembre.

Dentro de su negocio, una peluquería, no le quedó otra opción más que gritar, como única previsión. A pesar de que cerca queda una comandancia de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) a la salida de la estación del Metro Coche, es poco lo que los funcionarios lograron hacer.

Cuando ocurre algo así, mi reacción es gritar. los funcionarios son indiferentes a lo que ocurre por acá, indicó la peluquera mientras atendía a una cliente.

Ese día recuerda que le dispararon a dos personas mientras comían empanadas. Según reseñó Runrunes, la víctima se llamaba David José Aparicio Machado, de 21 años, quien recibió seis disparos al quedar en medio del tiroteo, en el cual otro hombre resultó herido.

Recorrido Coche - Mercado<br /> Foto: Luis Miguel Cáceres
A pesar de contar con la presencia de funcionarios en la zona, es poca la ayuda que estos prestan, según vecinos

Por los alrededores de Coche aún recuerdan el suceso y señalan el sitio exacto donde ocurrió. Sin embargo, el dueño del local de empanadas, prefiere pasar la página y no soltar comentarios al respecto.

Para Alcira Moralma, el asesinato es solo un agregado de lo que ocurre día a día en el sector. Sobre todo en la hora pico, a partir de las 4:00 p. m., cuando la salida del Metro se congestiona, así como las paradas de camionetas con los residentes que buscan llegar a sus hogares, en urbanizaciones como Los Cedros o La Floresta.

Esto es un ‘ladronismo’ a toda hora, mientras que los GNB se la pasan escondidos detrás de la estación [del Metro]. Dentro del centro comercial se la pasa un gentío y muchos carteristas aprovechan para hurtar a los compradores, indicó la mujer de 50 años, quien creció en el sector.

“Quítate para allá y dame el celular”, son las frases frecuentes que ha escuchado la señora en plena avenida Intercomunal e incluso dentro del centro comercial. Es la sentencia para quienes se convierten en una víctima de los delincuentes que merodean por la urbanización.

Por su parte, Omaira Castillo, con un puestico de chucherías, resaltó la indiferencia de los funcionarios ante cada uno de los sucesos, aunque considera que los delincuentes ya tienen sus horarios para cometer los asaltos.

Los antisociales como que ya saben las horas en la que los funcionarios hacen los recorridos de vez en cuando y aprovechan para robar. Y si ponen un módulo permanente con policías, no sé si funcione para disminuir los asaltos, soltó.

Por ello, los residentes denunciaron que si bien cuentan con puesto de la GNB, estos pocas veces ofrecen su ayuda. Su respuesta suele ser que “del sitio no se pueden mover”. Ante esto, los habitantes exigen organización entre los propios vecinos y las urbanizaciones para intentar disminuir los delitos.

Recorrido Coche - Mercado<br /> Foto: Luis Miguel Cáceres
dentro del centro comercial de Coche, los carteristas aprovechan para hurtar a los compradores

A pie hasta casa

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Más allá del centro comercial, el panorama luce desolado hacia las calles Miguel Otero Silva y Antonio Guzmán Blanco, pues el alumbrado público es deficiente. Por eso, desde las 3:00 p. m. Helena Aguilera recoge las frutas que vende en una esquina de la Guzmán Blanco para evitar que le caiga la noche y quedarse sola.

Sabe por comentarios de vecinos que hay quienes se llevan los bombillos de los postes, lo que deja a oscuras a las personas que regresan a sus hogares luego de la jornada laboral.

Recorrido Coche - Mercado<br /> Foto: Luis Miguel Cáceres
del lado de las urbanizaciones, el panorama en las noches es oscuro por el hurto de bombillos y cables eléctricos

“Se roban los cables también. A veces hay luz, pero cuando no hay es porque se llevaron los cables o los bombillos. Si son las 3:00 p. m. y no hay nadie por aquí, prefiero irme. En el día hay gente, pero cuando llega la tarde todo se va poniendo más solo”, señaló la mujer de 39 años.

Una joven estudiante —que prefirió mantener su identidad anónima por seguridad— apuntó que cuando va tarde a su casa, por la calle Los Jabillos, prefiere esperar una camioneta, aunque el trayecto a pie es corto, no quiere arriesgarse a que algún delincuente salga a su encuentro.

Fotos: Luis Miguel Cáceres @lmcaceres93



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