El Estado sigue sin atender medidas cautelares dictadas por la CIDH para el J. M. de Los Ríos

Este 21 de junio se cumplieron cuatro meses desde que los relatores recomendaron proteger a los pacientes del servicio de Nefrología. En ese tiempo fallecieron dos pacientes, los medicamentos se entregan de manera irregular y desde hace mes y medio este hospital se surte con cisternas de agua.

Caracas. Hace cuatro meses que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares para el servicio de Nefrología del J. M. de Los Ríos, y el Gobierno venezolano no ha cumplido con ninguna de las sugerencias de los relatores. En el marco de esas medidas de protección fallecieron dos pequeñas, Karina Vergara el mes de mayo, y Karla Romero, a principios de junio.

Aún así, nosotros seguimos levantando la voz y acompañando a las madres, a las familias y a los pacientes. Los relatores están muy pendientes de este caso. Ya hemos enviado seis informes de actualización, el último al cumplirse cuatro meses del pronunciamiento de la medida, donde se incluyeron los decesos de las infantes, explicó Khaterine Martínez, directora de la organización Prepara Familia, órgano que junto con Cecodap y Cepaz, el pasado 21 de diciembre llevaron ante la CIDH el expediente del servicio de Nefrología del J. M. de Los Ríos, donde el suministro irregular de antibióticos y otros medicamentos especializados generó la muerte de 10 pacientes.

Martínez habló este viernes durante la presentación del proyecto Monitoreo del Derecho a la Salud en Venezuela, promovido por la ONG Convite, y donde dio cuenta del alcance de las luchas en pro de los niños del J. M.

Recordó que las familias de los pacientes del servicio de Hemodiálisis denunciaron los casos en la Defensoría y la Fiscalía sin lograr hacer eco a sus demandas. Las acompañamos y ante la falta de respuesta del Estado venezolano acudimos al sistema Interamericano de Derechos Humanos. Presentamos uno a uno los casos, bien documentados. No fue fácil para las mamás hacer esto, luego de haber perdido a sus hijos —en algunos casos el único— fueron muy valientes, a sabiendas de las amenazas y acciones concretas que han recibido algunas familias que hacen denuncias. Logramos rápidamente el otorgamiento de las medidas cautelares para algunos niños, niñas y adolescentes que se hicieron extensivas al servicio completo.

Martínez, quien cerró el ciclo de ponencias organizadas por Convite, dijo que en el servicio de Nefrología se evidencia la crisis humanitaria. Sostuvo que ahí hay un impacto del desabastecimiento de medicinas y destacó que los niños sufren cuando son atacados por bacterias y no hay antibióticos para tratarlos, tampoco hay inmunosupresores para los trasplantados y señaló que desde hace mes y medio este hospital se surte de agua a través de cisternas.

Prepara Familia ha estado exigiendo la restitución de los trasplantes, suspendida el 1° de julio de 2017 y solicitando a la CIDH que amplíe la medida a todo el hospital, que atiende 34 patologías médicas, y a donde van pacientes de muy bajos recursos —en su mayoría del interior del país— que no tienen respuestas del Estado.

Por ejemplo, las mamás desde el pasado 5 de abril no reciben comida, beneficio con el que contaban desde septiembre de 2017. Son madres que pasan día y noche en el hospital y que se ayudaban con el programa de alimentación.

El pasado 7 de mayo Prepara Familia y Cedodap fueron a una reunión con la CIDH, un encuentro de seguimiento y actualización, en el cual los relatores ratificaron sus sugerencias y pidieron su cumpliendo al Estado venezolano.

Ahora, dijo Martínez, hay otros hospitales del país pidiendo apoyo para iniciar el mismo proceso de denuncia, casos que sirven para documentar la grave situación sanitaria que se profundiza en el país y que afecta, principalmente, a 300.000 pacientes crónicos y a su entorno familiar.

Foto referencia: Archivo Crónica.Uno


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