Daniel Nieto se graduó para quedarse en el país. Pero consideró que dadas las condiciones actuales, si se queda, no crece como profesional y no se desarrolla como persona. Hoy que celebra su día, sostiene que el Gobierno lo que hizo con la salud fue un gran desorden que no ayuda al paciente.

El presidente Maduro, desde el teatro Teresa Carreño, decretó un aumento de 50 % al salario básico de los galenos del país. Mientras un grupo de futuros médicos protestó y exigió la renuncia de la ministra de Salud, Antonieta Caporale.

Caracas. “Me fui a Estados Unidos en enero de 2014. Antes de viajar hice mi rural, pues la idea era regresar al país. Todos queremos volver, pues cuando uno decide hacer un posgrado afuera, quiere aplicar los conocimientos en su tierra. Pero las cosas se fueron poniendo difíciles con los años y, ahora, cuando ya terminé mi reválida allá, con tristeza digo que en Venezuela es muy cuesta arriba ejercer la Medicina”.

El doctor Daniel Nieto Alvarado, egresado en 2012 de la Escuela Vargas de la Universidad Central de Venezuela (UCV), médico cirujano, en estos momentos está en el país esperando que le notifiquen la aceptación al postgrado de Otorrinolaringología.

Pero lamentó que de su promoción, 111 graduandos, 50 % ejerce en Estados Unidos, España, Australia y en Chile.

Él también está decidido, regresa al norte del Continente no solo para mejorar profesionalmente, sino también para tener mejores condiciones de vida.

“En 2012 tenía un sueldo que al cambio equivalía a 1000 dólares. Ahora tengo colegas que ganan en el sistema de salud público menos de 20 dólares al mes. Así cómo uno cumple metas. Cuando uno se gradúa quiere tener casa, carro y casarse. Con estas condiciones económicas es imposible realizarse como persona”, expresó.

Y agregó: “Da mucho pesar porque no hay nada más satisfactorio que estar con la familia en su país de origen. Pero quedarse aquí es no cumplir con el propósito de salvar vidas. Cómo puede ser posible que los doctores recetemos medicamentos de primera línea y no hay. A veces llegamos hasta los fármacos de cuarta línea y tampoco se consiguen”.

Talento en otras tierras

Este 10 de marzo se celebra el Día Nacional del Médico. Una fecha que para quienes visten una bata blanca es significativa, pues le hacen honor al doctor José María Vargas, mentor que trabajó con vocación en función de la vida, sin distinción de raza, credo ni clases sociales.

Sucede que ahora los galenos trabajan con las uñas, como ellos mismos dicen: no tienen medicinas, insumos, buena infraestructura hospitalaria y ganan sueldos de hambre.

Según el doctor Douglas León, presidente de la Federación Médica de Venezuela, en el país hay solo 3 % de los medicamentos e insumos y desde el 2012 se han ido 16.000 galenos, pues el salario apenas llega a un equivalente de 12 dólares.

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En ese lote entra Nieto Alvarado, quien consideró que el Gobierno nunca ha apoyado al gremio: “Nunca hubo acercamiento, aun cuando se intentó a través de varias vías. Lo que ha hecho es marcar una división, un paralelismo entre las universidades nacionales tradicionales, la bolivariana y Barrio Adentro. Lo que creó fue una gran desorganización que no ayuda al paciente”.

Como ejemplo, puso el caso de su rural en un ambulatorio de Catia La Mar. Contó que en las noches no tenían Rayos X y que remitían a las personas al Centro de Diagnóstico Integral (CDI), donde sí tenía el equipo:

“Pero la gente no se quedaba en ese centro siempre regresaba al ambulatorio. Y esas cosas son las que debilitan la atención. Porque tienen dos en un sector en vez de fortalecer a uno. El Gobierno siempre habla de un sistema de atención integral que es puro discurso. Por eso tomé la decisión de migrar, pues aquí al médico residente se le exige un récord quirúrgico que tampoco puede cumplir. Tengo colegas en el J. M. de Los Ríos que operan en Vargas para no perder su récord. Es sumamente frustrante no poder ofrecer calidad a los pacientes. Cuando ejercí aquí en 2013 ya había escasez de medicamentos, pero nunca como ahora”.

Nieto Alvarado dijo que cuando entró a la carrera su ideal era ayudar al paciente. “Y para mí es mi objetivo aún. No quiero ser inmigrante. Ojalá que en los cinco años que dure mi posgrado la cosa mejore para que se frene el éxodo de talentos”, estimó.

Entre enero y febrero de 2014 se dio una oleada fuerte de médicos, cuando se acentuó la escasez de medicinas e insumos. A mediados de ese mismo año, se notó un abandono de los posgrados pues además se sumaron las limitaciones económicas.

Con estos sueldos los médicos casi tienen para comer. Hay muchos, del interior, que no pueden pagar ni siquiera pasajes y viven en las habitaciones de los hospitales. Pegan incluso dos guardias y se quedan 48 horas en el hospital para no gastar tanto en traslados, contó Alvarado.

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Nada qué celebrar   

Mientras los médicos egresados de las universidades nacionales y autónomas pasan las de Caín, usando sus mismas comparaciones, la ministra de Salud, Antonieta Caporale, médico ginecobstetra, egresada de la UCV con especialización en Gerencia de Servicios Asistenciales de Salud en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), este 10 de marzo reforzó su defensa a Barrio Adentro y a los médicos integrales.

Se enorgulleció cuando dijo que en este último año se han graduado 1655 médicos que “hoy salen a dar la batalla en 52 especialidades”.

Destacó que en los últimos 18 años se han inaugurado en todo el país 18.000 centros de salud, lo que representa un incremento de 339 % en comparación con el año 1998, cuando solo se contaba con 5346 centros asistenciales. No habló de las deficiencias, de la escasez de medicinas y de anestesiólogos, por ejemplo.

Esas cifras las ofreció desde el Teatro Teresa Carreño en Caracas, donde participó en el acto de conmemoración del Día del Médico. Ahí mencionó que Venezuela es uno de los pocos países del mundo que brinda 100 % de cobertura y atención en salud a su población.

La organización Médicos por la Salud junto con el Observatorio Venezolano de la Salud presentaron la Encuesta Nacional de Hospitales 2016, la cual arrojó datos alarmantes que contraponen lo dicho por Caporale.

Por citar algunos datos relevantes, de 88 hospitales analizados, en más de 20 % no funcionan los quirófanos; las emergencias tienen fallas frecuentemente en más de 80, al igual que las unidades de cuidados intensivos.

Realidad que pasa por debajo de la mesa ante la mirada de las autoridades, según Douglas León Natera, quien sostuvo que la situación de la salud es insostenible: fuga de médicos, cierre técnicos de salas hospitalarias, más de 5000 niños esperando por una intervención quirúrgica y la carga la llevan los familiares que tienen que comprar todos los insumos para garantizar su atención.

Aumento de 50 % de los salarios

En el acto por la celebración del Día Nacional del Médico, el presidente Nicolás Maduro anunció el incremento de 50 % en los salarios de estos profesionales.

El ajuste se hará en todas las escalas, siendo la primera el médico rural. Le dio instrucciones a Caporale y a Carlos Rotondaro, presidente del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) para que acompañen esta medida con otros planes sociales como tablets, carros y viviendas para todos los médicos.

A decir de los galenos esto “no es más que otro bozal de arepa”.

“Lo que pedimos no es aumento, queremos que se reactive la discusión colectiva”, enfatizó el doctor Manuel Parra, cirujano del hospital de Lídice.

La convención colectiva del sector salud, para los médicos tiene 13 años vencida. Los ajustes hechos al gremio son por decreto presidencial. Un médico de la escala II puede estar cobrando Bs. 50.000 con los descuentos de ley, trabajando de 5:00 a. m. a 9:00 p. m. todos los días.

 

Piden renuncia de Caporale

Un grupo de estudiantes —en su mayoría de medicina— protestó este viernes en las puertas del Ministerio para la Salud, ubicado en Plaza Caracas, que últimamente ha sido uno de los lugares más concurridas por los caraqueños que acuden a sacarse el carné de la patria. Algunos alumnos con batas blancas empezaron a gritar sus consignas y otros solo mostraban sus pancartas. Ciudadanos pasaban y veían el alboroto en la entrada del organismo público, otros seguían de largo.

“Todos los días se muere un venezolano en las emergencias de nuestros hospitales porque no tienen hipertensivos o su tratamiento para la diabetes. Es una realidad. Nos morimos porque no hay insumos. Renuncie y dele el cargo a alguien que sí sepa cómo llevar la salud. Alguien que sí quiera a Venezuela y sepa hacer la medicina”, expresó Hilda Rubí González, estudiante del sexto año de medicina en la escuela Luis Razetti de la Central.

Mientras ella daba sus declaraciones en nombre de los estudiantes de medicina, varios de sus compañeros comenzaron a pegar carteles en una pared cercana a la puerta principal del MinSalud, pero no alcanzaron a colocarlos en su totalidad: una mujer con botas, jean y chaqueta negra, les arrancó del lugar todo lo que habían colocado.

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Varios hombres sin uniforme, pero todos portando una gorra roja, estaban atentos a lo que hacían los alumnos. Uno de los que más se oponía a la acción de los chamos era un hombre de tez oscura, que el año pasado estuvo durante varias protestas que se desarrollaron en el Hospital Universitario de Caracas (HUC), era el Jefe de Seguridad del centro de salud, quien ostenta el mismo cargo ahora en el Ministerio.

“Desde hace dos años no se publica el boletín epidemiológico, nosotros debemos tener esa información a la mano, no sabemos los repuntes oficiales de las enfermedades pero es común ver una malaria, así como un dengue en nuestras salas de emergencias”, aseguró González.

Una estudiante comentó que para evitar alguna agresión por parte de los miembros del equipo de seguridad “es mejor retirarnos”. Los alumnos caminaron en dirección hacia la estación del Metro de Caracas, Teatros.

Fotos: Cheché Díaz / Cortesía Daniel Nieto Alvarado


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