Giovanni Zamora, de 28 años, recibió un golpe en la cabeza. Su cuerpo fue localizado tres días después y de la habitación donde vivía alquilado robaron todas sus pertenencias, incluyendo los dólares que había reunido para emigrar del país.

Caracas. La última conversación que tuvo Betzaida Zamora con su hijo, Giovanni Joségregorio Zamora Perales, duró tres horas. Desde ese jueves 22 de marzo no supo más de él, hasta el domingo 25 de marzo cuando un amigo de él le avisó que estaba muerto. Lo habían matado.

Esa noche hablamos como tres horas, él no quería colgar. Hablábamos todos los días.

Giovanni vivía en una residencia para caballeros ubicada en San Agustín del Norte, desde hace cuatro años. Fue localizado sin signos vitales dentro de su habitación por la empleada de servicio, quien ese día iba a limpiar los cuartos y percibió el mal olor y las moscas.

El lugar estaba en completo desorden y el joven de 28 años tenía un golpe en la cabeza. Su cadáver se encontraba en estado de descomposición y luego de que llamaran a los bomberos acudió una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) a levantarlo.

De la habitación se llevaron una máquina de coser, una laptop, un celular, un ventilador, ropa, dinero en efectivo y dólares. Su mamá desconoce cuántos dólares tenía, pero sabía que los estaba reuniendo porque en pocos meses tenía pensado emigrar a Argentina.

El viernes 23 de marzo su madre volvió a llamarlo y cree que alguien atendió la llamada y colgó enseguida, después no pudo comunicarse más. Ante la sospecha de que algo ocurría alertó a todos sus amigos y el domingo uno de ellos le confirmó que lo habían hallado muerto.

En las residencias no aceptaban visitas de parejas ni de familiares. Se presume que la persona que mató a Giovanni era conocida. La policía científica mantiene las averiguaciones.

La víctima era abogado egresado de la Universidad Metropolitana y le faltaban pocos días para graduarse como técnico superior en diseño gráfico, en el Instituto Monseñor de Talavera. Había realizado cursos de diseño de modas.

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Tenía ocho años viviendo en Caracas, era de El Tigre estado Anzoátegui. Recién llegó vivió durante cuatro años con un tío materno en la zona 6 de José Félix Ribas, Petare, y posteriormente se mudó a las residencias, en una casa de dos pisos y 47 habitaciones.

Trabajaba eventualmente en una panadería, ya que sus estudios le quitaban mucho tiempo y solo podía laborar media jornada. Era hijo único.

Aún este martes 10 de abril los familiares culminaban los trámites para retirar su cuerpo, pues carecen de recursos económicos y el féretro fue donado por las autoridades de la medicatura forense.

Entre la familia reunimos un poco de dinero para el entierro, que será en el Cementerio del Sur porque no tenemos la plata para llevarlo hasta El Tigre, dijo.

Foto: archivo



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