Tanto el presidente Nicolás Maduro, como el ministro Educación, Elías Jaua, pasaron por alto el fondo de la realidad educativa: no hablaron, por ejemplo, de la reducción de la matrícula escolar, del déficit de docentes, de las escuelas que no tienen comedores, ni de la ruta de transporte escolar.

Caracas. Muchas aulas, como es de esperarse el primer día de clase, presentaron un porcentaje de asistencia bajo. Ese dato no fue reflejado en las declaraciones que durante la mañana dieron tanto el presidente de la República, Nicolás Maduro, como el ministro de Educación, Elías Jaua.

Las declaraciones oficiales se fundaron en cifras generales, como el hecho de que entregaron 3 millones de morrales escolares —cuando en el país hay más de siete millones de estudiantes—; un millón de uniformes, de los 2 que ofrecieron, y que transfirieron 800.000 bonos del comienzo del año escolar.

Maduro también dijo que retomará el proyecto de construcción de ciudades integrales educativas, que comenzó en alianza con China y que “se detuvo por el boicot económico y la baja de los precios del petróleo”; que en primera instancia levantarán cinco ciudades educativas: en Bolívar, Táchira, Nueva Esparta, Mérida y Miranda y para ello aprobó 558 millones de bolívares; y ordenó crear 20.000 conucos escolares en todo el país como parte del programa educativo 2017-2018.

Unidad Básica Domingo Faustino Sarmiento

Pero el fondo de la realidad educativa no lo tocaron. No hablaron de la reducción de la matrícula escolar, del déficit de docentes, de las escuelas que no tienen comedores, ni de la ruta de transporte escolar.

Montaron un show en cuatro planteles, cuando la realidad es otra. Por ejemplo, del Zulia nos llegaron reportes de que asistió máximo 10 % de estudiantes a las aulas y Juan Maragall, secretario de Educación del estado Miranda, da cifras de 17 % y además señaló que para este período más de 500.000 alumnos abandonaron la escuela. Actuaron como si no estuviera pasando nada. Es normal que la asistencia el primer día sea baja, pero eso tenían que decirlo y además dar un mensaje esperanzador, anunciar que la incorporación será gradual durante toda la semana, reflexionó la profesora Olga Ramos, del Observatorio Educativo de Venezuela.

Pero, además, Ramos infirió que hay cosas que no se resuelven con propagandas. Por ejemplo, cuestionó que para este año escolar a muchas familias les será crítico el tema del transporte.

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El Gobierno no tiene ruta escolar y a los papás con el aumento de la tarifa se les hace difícil trasladarse de sus comunidades a los centros educativos. La canasta educativa representa un alto costo: uniformes, útiles, transporte y alimentación. El Ejecutivo dice que la educación es gratuita, pero esos costos los paga la familia. Ellos no se cuestionan ahora cómo se va a movilizar un muchacho cuando incluso el pasaje estudiantil es caro, porque desde hace dos años el Gobierno no se sienta a discutir con los transportistas. Obviamente muchos no van a tener el pasaje ida y vuelta y aquí no funciona la ruta escolar. Lo mismo va a pasar con el tema alimentación, si ese beneficio en las escuelas es intermitente el muchacho no va a tener una asistencia regular. Esos factores repercuten en la calidad y eso no se toma en cuenta, destacó.

Graneaditos fueron los muchachos el primer días de clases

Otras cifras que mencionó Maduro en sus declaraciones de este lunes 18 de septiembres es que van a reparar 112 escuelas, trabajos que debieron haberse ejecutado en temporada vacacional. Al respecto, Maragall a través de su cuenta personal en Twitter, informó hay que refaccionar más de 7000 instituciones.

A la fecha, muchos padres no han podido completar la canasta escolar. Los que compraron uniformes, no tienen los zapatos ni los útiles. Hay otros que ni siquiera pudieron inscribirse durante el mes de julio, principalmente en los colegios privados, por los costos de las matrículas.

Actividades recreativas en la Unidad Educativa Armando Zuluaga.

Fotos. Luis Miguel Cáceres



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