El presidente de Conindustria señaló que el sector continúa impactado por las fallas con los insumos, la política cambiaria, la caída de la demanda y la falta de personal.

Caracas. Mientras el Gobierno asegura que tiene una “estrategia” para el desarrollo de la economía e insiste en los “motores”, el deterioro de la actividad industrial aumenta.

La información de Conindustria revela que al cierre del primer trimestre del año, las empresas operaron a 24 % de su capacidad. “Este es el peor resultado”, aseveró el presidente de la organización, Juan Pablo Olalquiaga. Hace un año era 35 %.

La política cambiaria, las fallas con la materia prima, la caída de la demanda por el menor poder adquisitivo y la falta de personal golpean a la actividad. Entre los sectores más afectados están metales y químicos. La agroindustria está a un 40 % de su capacidad.

La oferta de divisas mediante el sistema de tipo de cambio complementario (Dicom) ha sido muy baja, y aquellos que intentan mantener operaciones recurren a terceros que venden insumos con referencia a la paridad del mercado paralelo, lo que impacta en los precios.

Entre los rubros que los industriales han tenido que adquirir fuera están envases metálicos y resinas.

El presidente de Conindustria detalló que “la siderúrgica está muy mal, lo que incide en envases metálicos. La industria química también enfrenta dificultades, porque Pequiven no produce resinas y se tiene que importar a precios de verdad, no subsidiados”.

El Dicom ha asignado menos de 10 millones de dólares, y, según datos de Ecoanalítica, más de 90 % de las compras de los privados son financiadas vía paralelo.

Adicional al régimen cambiario, en la industria impacta la fuga de personal. Olalquiaga detalló que en la encuesta de coyuntura del primer trimestre, “45 % de las empresas reportaron que perdieron a 40 % de su personal clave”. Ese ausentismo en parte es por la emigración.

A esos factores se suma el descenso de la demanda, debido a que la brecha entre salarios y precios es cada vez mayor.

El presidente de la organización destacó que hay muchos costos que tienen que afrontar las industrias, no solo referentes a la materia cambiaria, sino también a los traslados de los productos. “Los venezolanos terminamos pagando más por los productos”.

¿Dolarizar o no?

Conindustria organizó un taller en el que los economistas debatieron sobre si conviene o no la dolarización.

En el evento, el economista Efraín Velásquez apuntó que la dolarización “soluciona el problema de precios y no de crecimiento. “No es la panacea”.

Para Venezuela —expresó— se requiere diseñar una política económica “que implica más compromiso”.

Al igual que Velásquez, el economista y profesor, Humberto García Larralde, indicó que en lugar de dolarizar “es mejor hacer políticas coherentes”.

Por su parte, el economista y exministro de Industria, Víctor Álvarez, consideró que “la dolarización puede ser la medida clave para sustentar la confianza y credibilidad de un programa de reformas que se propone erradicar el financiamiento monetario del déficit fiscal y sofocar la hiperinflación”.

Foto: Mayela Armas



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