Los rapaces superaron la decepción de la temporada pasada y celebraron su sexto título en la 2016-2017. Presidente aguilucho atribuye el éxito a varios factores.

Caracas. El peor récord de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (24-39) y el último lugar de la tabla en la 2015-2016 hizo que las Águilas del Zulia tocaran fondo y tras pasar el natural período de duelo por tan estruendoso fracaso, la novena naranja se sumergió en una profunda revisión, que arrojó decisiones fundamentales para estructurar una escuadra ganadora en la nueva temporada.

La escogencia del mánager, el consenso en la toma de decisiones, la repatriación de figuras con pasado aguilucho, y en lo deportivo, la combinación entre buen pitcheo y buena defensa fueron las claves para que los rapaces resurgieran como el Ave Fénix en la 2016-2017 y levantaran la sexta corona en su historial.

Al menos así lo analizó el presidente alado Luis Rodolfo Machado, algo afectado de la voz por la emoción de la celebración y apurado para hacerse revisar por un neumonólogo antes de reunirse con el resto de la directiva y salir en caravana con el equipo y la afición hacia la basílica de Nuestra Señora de la Chiquinquirá en Maracaibo para ofrecerle el trofeo a La Chinita.

“Después de la temporada pasada había mucha desconfianza, pero eso nos ayudó a nosotros para salir del hueco y el primer paso fue participar en las decisiones junto a Luis Amaro [gerente general]. Yo lo había dejado solo en la 2015-2016 y le aseguré a la directiva que en esta campaña iba a ocuparme del equipo, iba a estar al lado de él y lo iba a apoyar con los asesores”, recuerda el mandamás zuliano, quien empezó a trazar estrategias para devolver al equipo a los primeros planos desde los entrenamientos primaverales.

“Entrevistamos a varios candidatos a mánager en los campos de entrenamiento. Ya después de habar con Lipso [Nava] se le pidió la opinión a un grupo. Nos dimos cuenta de que había muchos técnicos que vistieron la camiseta de las Águilas del Zulia y estaban con otros equipos. Era el momento preciso para traer de vuelta a todos esos personajes”, señala Machado en relación con el piloto Nava, el coach de banca Lino Connel y el coach de pitcheo Wilson Álvarez, entre otros expeloteros de las Águilas que se unieron al staff.

Mucha unión

“Ese sentimiento que ellos tienen por la camiseta zuliana se lo transmitieron a los jugadores y allí están los resultados”, resalta el dirigente.

La inspiración que insuflaron los referentes zulianos sin duda repercutió en el buen ambiente en la cueva y en la química que mantuvo el equipo durante la zafra.  “El mánager Lipso Nava, conjuntamente con Connel y el gerente deportivo César Suárez, consiguieron mantener unido al plantel desde que se inició el campeonato. Hubo mucho tino y se sostuvieron reuniones inclusive antes de cada partido para analizar y ver qué íbamos a hacer”.

“Esa planificación dio sus frutos y el ambiente que reinaba en el dogout era algo fabuloso.  Todo el grupo estaba orientado en una sola meta que era ganar el campeonato”, agrega Machado, que al pasar al tema de la ejecución en el diamante no escatima en elogios para con brazos y guantes.

“Uno de los staffs de pitcheo más consistentes y sobre todo en el relevo fue el de las Águilas. La defensa fue muy importante porque a veces el equipo no bateaba y con el pitcheo y la defensa se ganaban los juegos. Eso se vio en la serie de postemporada con Caribes. A veces no salían los batazos, pero no se le daba chance al contrario. Los errores de los rivales muchas veces se convirtieron en los hits que nos faltaban”, concluyó Machado.

Foto referencial: Prensa Águilas


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