Gustavo Martínez regresaba a su casa luego de asistir a un concierto de la banda Rawayana en la avenida Francisco de Miranda, cuando fue abordado por delincuentes. Se iba del país en enero.

Caracas. El pasado domingo, mientras regresaba a casa después de ir a un concierto realizado al aire libre en la avenida Francisco de Miranda, Gustavo Martínez, de 28 años, fue asesinado dentro de una unidad de pasajeros.

Según allegados a la víctima, le dieron siete puñaladas para robarle el celular y se presume que hubo otros heridos, aunque no fueron confirmados. El joven fue trasladado hasta el Hospital Dr. Domingo Luciani, en El Llanito, donde fue operado, pero falleció al cabo de unas horas.

Vivía en la urbanización La Bonita y el próximo 31 de enero de 2017 se iba a vivir a Ecuador. Era bioanalista y trabajaba en la Clínica La Floresta.

El concierto, en el cual se presentó la banda de reggae Rawayana junto con otros talentos nacionales, comenzó alrededor de las 2:00 p. m. y terminó a las 8:30 p. m.

Doble homicidio

Se conoció de manera extraoficial que durante este fin de semana fueron ingresados, al menos, 26 cadáveres a la morgue de Bello Monte. Entre los casos de violencia registrados, destacó un doble homicidio ocurrido el sábado a las 5:30 a. m., en el sector 2 del barrio La Bombilla, en Petare. Las víctimas fueron Félix Luis Duarte, de 24 años, y Víctor, de quien no se tiene más datos.

La madre de Félix, Luz Marina Duarte, contó que él se encontraba en club de la comunidad compartiendo con varios primos y amigos. En la madrugada le pidieron el favor de buscar a Víctor en la estación del Metro Palo Verde, pues llegaba del estado Trujillo, y cuando regresaban fueron abordados por delincuentes.

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A ambos les robaron todo, incluyendo la moto marca Empire modelo Horse de color rojo, propiedad de Félix. Recibieron tiros en la cabeza.

Félix trabajaba como ayudante de embutidos en la empresa Charvenca desde hace dos meses. Sus familiares comentaban que con su sueldo pagaba sus estudios de Administración Tributaria en el Instituto Universitario de Tecnología Industrial (Iutirla) de Buena Vista.

Dejó huérfano a un hijo de cinco años y recientemente culminó un curso de escoltas, ya que su sueño era ser miembro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Foto referencial: Mariana Mendoza



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