La renovación de la directiva del centro hospitalario no ha cambiado la crisis que mantuvo el año pasado. La capacidad arquitectónica es de 570 camas, pero solo 269 están operativas y se mantiene el déficit de insumos.

Caracas. Pese a que Alí Barrios asumió la dirección de la Maternidad Concepción Palacios a finales del año pasado, solo se logró la reinauguración de la sala de parto que estaba cerrada desde mayo, motivo por el cual se había bajado la atención de parturientas a la mitad. El resto de los problemas persisten.

Se conoció que de 8459 niños que nacieron en 2016, 17 % pesaba menos de 2500 gramos. Solo hay cuatro camas de terapia intensiva para las madres que se complican y en la sala de parto constan seis incubadoras, de las 17 existentes en el área para tratar a los niños prematuros, con oxígeno y bombas de infusión.

La capacidad arquitectónica es de 570 camas, pero solo 269 están operativas. No hay antihipertensivos ni anticonvulsivantes y la dotación de antibióticos es intermitente. La ambulancia es prestada y en las noches y fines de semana no está disponible.

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La infectóloga Moraima Hernández explicó que hay 10 anestesiólogos, que trabajan de a dos por día cuando no están de vacaciones. Antes se contaba con 30 que se dividían en cuatro por jornada. El año pasado al menos dos veces por semana no se podían atender partos de alto riesgo por el déficit ya la mitad estaba de vacaciones.

Hay un servicio de fertilidad pero no se puede hacer el estudio de histerosalpingografía para hacer Rayos X de las trompas de Falopio. Pese a que están las máquinas para hacer mamografía y densitometría ósea, las mujeres tampoco cuentan con estos estudios porque están dañadas.

Y el servicio de comida sigue suspendido desde abril, por lo que se trae solo el almuerzo a 170 mujeres, de las 300 que normalmente están hospitalizadas. Los fines de semana los familiares deben buscar cómo alimentar a las parturientas.

Foto: Cortesía


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