Durante la presentación de la investigación del Observatorio Venezolano de Prisiones acerca de la masacre en el centro de detención el pasado 16 de agosto, el religioso de Puerto Ayacucho indicó que las autoridades del estado hacen caso omiso a las mafias del combustible y la comida.

Caracas. La situación de inseguridad que atraviesa el estado Amazonas no escapa a la del resto del país, aunque con sus particularidades. El obispo de la entidad, Jhonny Reyes, destacó que además de los problemas con el hampa común también se agudiza la presencia de la delincuencia organizada.

Los grupos irregulares le quitaron el poder al Estado, pues son quienes manejan la gasolina, los alimentos y la minería. Son quienes tienen el contrabando del combustible y de la comida, no hay quien administre la justicia, los grupos militares están perdiendo autoridadComentó que al ser un estado fronterizo se requieren más controles, pero los cuerpos de seguridad hacen caso omiso a las mafias que poco a poco han ganado más poder en la entidad.

Una de las mafias tiene el control del pago de vacuna y de la minería, es una situación muy delicada, detalló el monseñor, quien aseguró que aunque no tiene una investigación propia la información la recibe a través de testimonios.

Indicó que el Estado conoce esta situación y quiénes podrían estar implicados pero no buscan solución, o no tienen las intenciones de hacerlo. Hay muchas personas que han desaparecido y deben quedarse callados solo porque estaban involucrados con el contrabando de la minería.

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El obispo Reyes asistió a la presentación del informe del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) acerca de la masacre de Amazonas, ocurrida dentro del Centro de Detención Judicial Preventivo (CDJA) el pasado 16 de agosto, donde asesinaron a 39 privados de libertad.

Viví en carne propia esa situación y el elemento que más me preocupó es que está quedando impune la masacre de Amazonas y el silencio fue un efecto premeditado, dijo.

Además cree que la población ha sido manipulada para que no se hable más del tema y no tenga resonancia, pues una semana después de lo que ocurrió la gente estaba más pendiente de la caja de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) que de cualquier otra cosa.

Quisiera saber si yo tomo unas armas y mato a 39 personas qué sucede, mínimo estuviera en la cárcel y con los responsables de la masacre no ha ocurrido nada.

Foto: Luis Miguel Cáceres



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