Los trabajadores exigen mejoras salariales similares a las obtenidas por el sector militar. Además que atiendan los hospitales que están en un cierre técnico. Las enfermeras y enfermeros que iniciaron el paro el pasado 25 de junio piensan radicalizar el conflicto, ante los oídos sordos del Gobierno.

Caracas. El paro de las enfermeras, iniciado el pasado 25 de junio, acción a la que se plegaron los médicos de varios hospitales, los obreros, los bionalistas y ha sumado su apoyo la Academia Nacional de Medicina, no ha tenido eco en las entrañas del Ministerio de Salud. A la fecha, su nueva cabeza, Carlos Alvarado, quien asumió el cargo el mismo día que comenzó la manifestación, no ha sacado el pecho por los trabajadores que demandan mejoras salariales.

Las puertas y calles cercanas a los más de 18 centro de la salud que hay en el área metropolitana -este martes se adhirieron el centro Jesús Yerena de Lídice y el Psiquiátrico- se vistieron de blanco en estos últimos nueve días.

Las enfermeras y enfermeros salieron con sus pancartas a exigir aumentos, insumos y mejoras de la infraestructura hospitalaria.

Y más aún, luego de los aumentos dados a los militares, cercanos a 2400 %.

Una enfermera no pasa de 1,2 millones de bolívares, frente al mínimo de 17 millones de bolívares que va a devengar un sargento segundo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, tabla ajustada poco antes del inicio del paro.

Los bajos salarios imposibilitan a estos trabajadores poder adquirir la canasta básica, comprar uniformes, costear programas educativos y hasta pagar transporte público.

Sin embargo, ante la lucha clara y constitucional, no han tenido respuesta de las autoridades del Ministerio de Salud, según informó William Millán, vocero del departamento de Conflicto del Colegio de Enfermeras y miembro del Sunep-Sas.

La sumatoria de otros gremios como el de los bionalistas —debido a que hay prácticamente un cierre total de los laboratorio por la escasez de insumos y químicos— le dio fuerzas a la medida.

En los hospitales públicos se están haciendo solo análisis de heces y orina. No hay Rayos X, no hay tomografías, no hay comida, no hay agua, elementos que aumentan la crisis.

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Protesta viva

Los trabajadores del Hospital Clínico Universitario de Caracas (HCUC), que esta mañana hicieron una protesta por el área de la emergencia, retaron al presidente Nicolás Maduro a que tratara de vivir un día con el salario que ellos cobran al mes.

Carlos Alberto Galeano Peña, presidente de la Sociedad de Licenciados y Técnicos de Radiología del HCUC, exigió al Ejecutivo hacer una evaluación de las tablas salariales del personal obrero y profesional en las áreas de salud, educación y seguridad.

No me explico cómo profesionales de otras ramas, como maestros y policías, les aumentó a un sueldo base de 20 millones de bolívares y con las primas llegan a 40 millones. En cambio a nosotros el Gobierno nos deja el sueldo base de tres millones. Eso gasto yo que vivo en Guarenas, señaló.

Dijo que en el Clínico no se están haciendo estudios de Rayos X y hay solo una máquina portátil que se lleva a todos los servicios.

Este miércoles continuarán las asambleas hospitalarias. Se prevé una general en el Pérez Carreño, a la que los trabajadores del Clínico llegarán en caravana. Los médicos también organizan acciones que harán públicas las próximas horas, debido a que ya el Gobierno se está sentando en mesas de trabajo con sindicatos afectos a la línea oficialista.

Con respecto a esa reunión, Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas, dijo que lo que pretende el Gobierno con Fenasirtrasalud, de acordar una tabla salarial que supera el 1000 %, no representa a los trabajadores del sector.

Por tanto, estiman realizar acciones más radicales. En un principio se habló de renuncias masivas y, de nuevo, está cobrando fuerza esa propuesta. No puedo seguir trabajando para el Ministro de Salud con ese sueldo, eso no me va a permitir darle una vida digna a mi hija. Yo asumí este reto, nos amenazan con despedirnos, pero no podemos trabajar gratis. Lo que estamos haciendo es rescatar la dignidad del ejercicio profesional y esta movilización sigue en pie. Ya dejamos de ser una tormenta y pasamos a huracán categoría 5. Esto es contra del hambre, porque no podremos darles vacaciones a nuestros hijos, porque no les podemos comprar uniformes, porque no podemos tener calidad de vida.

Este martes, en la sala E de la Universidad Central de Venezuela, UCV, se reunieron los diferentes gremios de la salud con la Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral de la Asamblea Nacional y se acordó, para la semana entrante, darles un derecho de palabra.

Foto: Archivo Crónica.Uno


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