Operativo «Fiesta Navideña» del Gobierno ha afectado las ventas propias de los comercios

fiesta navideña sabana grande

A más de cinco días del inicio de la «Fiesta navideña» —plan de acceso a ropa y calzado, según el Gobierno— el ambiente que se respira en el bulevar de Sabana Grande, zona comercial predilecta del municipio Libertador, es similar al visto durante los últimos cinco años y que inició con el «Dakazo». La diferencia este año radica en que, en teoría, los comercios no se verían afectados directamente, pero la realidad es otra.

Caracas. Una nueva versión de «Dakazo» se vive en Caracas desde la semana pasada cuando se anunció el inicio de la «Fiesta Navideña 2018«, operativo mediante el cual el Gobierno venderá ropa y calzado a bajos precios. Si bien, por ahora, no ha habido fiscalizaciones y rebajas forzadas en los comercios, trabajadores de estos aseguran que dicho operativo ha repercutido en las ventas de productos propios de las tiendas.

La cola frente al hotel Lincoln Suites del bulevar de Sabana Grande no parecía extrañar a los transeúntes, sostienen que todos los días se ve el mismo panorama pues justo al lado se encuentra una heladería famosa por sus bajos costos. Sin embargo, Alexa Bustamante, ama de casa proveniente del 23 de enero, se sorprendió cuando vio que el local estaba cerrado y que la cola era por otro motivo. «¡Hay rebajas!», exclamó.

Si bien el operativo navideño coordinado por el Gobierno —mediante el recién creado Ministerio de Comercio Nacional— inició el pasado viernes, muchas personas aún no se han enterado o, si lo hicieron, no está entre sus prioridades. «En mi casa este año preferimos invertir en la cena navideña y comprar comida para el año que viene, uno nunca sabe. Ya habrá tiempo para comprar ropa«, señala Abraham Rojas, quien para el momento se dirigía a su oficina en Chacaíto.

La cola en cuestión era para poder entrar a la tienda «Chaumet», donde unos efectivos de la Guardia Nacional custodiaban la entrada y salida de quienes querían comprar zapatos importados por el Ejecutivo y cuyo costo final era de 1300 bolívares soberanos. «¡Hay que aprovechar! Con lo que me costaba un solo par en cualquier otra tienda, aquí me alcanzó para el mío y los de mis dos hijas«, asegura Mileidy Salazar, quien luego fue increpada por otra ciudadana —que también estaba en la cola— ya que «ahora todos nos vestiremos igual».

Cola para comprar zapatos ofrecidos por el Gobierno en Sabana Grande

Pero las colas son la menor de las preocupaciones para los comerciantes. Al problema del bajo poder adquisitivo del venezolano, que año tras año ha impactado aún más en las ventas del sector comercio, ahora se le suma el hecho de que deben vender mercancía de la que obtendrán poca o nula ganancia.

En la tienda Prime Shoes, por ejemplo, muchas personas llegaban directo a buscar a un vendedor, pero no en busca de asesoría sino para preguntarle por los productos de la «Fiesta Navideña», cuyo sticker estaba pegado en la entrada del local. La mercancía en cuestión fue ubicada al fondo del establecimiento, separada de la propia para evitar confusiones.

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Una empleada de esta tienda afirmó que la venta de productos que forman parte del operativo no suman a las ventas diarias del establecimiento, es decir, no generan ganancias. Aseguró que las tiendas que tienen esta mercancía solo operan como «intermediario» para que el Ejecutivo pueda vender dichos productos.

La diferencia de precios entre lo ofrecido por el Gobierno y lo que vende la tienda llamaba la atención. Mientras un par de medias largas del primero podía adquirirse en Bs. S. 120, otro par —propio de la tienda— oscilaba entre los 2000 y 5000 bolívares soberanos. «La diferencia está en la calidad, yo prefiero comprar algo que me dure a tener algo que solo voy a poder usar una vez«, exclamaba Olaya Giménez mientras esperaba en la cola para cancelar sus productos.

En la tienda Prime Shoes de Sabana Grande había más productos pero poca variedad

La calidad de dichos artículos fue algo muy cuestionado por los ciudadanos en el recorrido que hizo Crónica.Uno, así como la variedad. Carlos Álvarez, por ejemplo, se quejó porque en las cuatro tiendas que visitó siempre encontró los mismos modelos de pantalones «y la tela se veía ‘chimba'». Indicó que lo único que compró fue dos paquetes de tres interiores para su hijo de siete años (en Bs. S. 320) y tres «brasier» para su esposa —quien lo acompañaba— en 300 bolívares soberanos cada uno.

Otras tiendas del bulevar mostraban pocas prendas gubernamentales pues recibieron menos cantidad y ya la gente se había llevado las tallas más comunes. “Pantalones para caballeros solo quedan de 34 para arriba y blusas para damas solo quedan las de ese pasillo”, comentó una vendedora señalando un mueble donde quedaba, al menos, una docena de prendas de un solo diseño.

La misma vendedora, que al momento de ser entrevistada fungía como encargada del local, afirmó que los negocios que forman parte del plan “Fiesta navideña” sí obtienen ganancias de la mercancía, aunque titubea al mencionar la cifra: “30 % es la ganancia máxima que podemos tener. De hecho, aquí están los fiscales de la Sundde que verifican todo constantemente”. Y en efecto, cerca de la caja se encontraban dos señoras representando al organismo.

Algunas tiendas tenían poca mercancía del Gobierno debido a que lo demás ya se lo habían llevado

En la tienda Beco de Chacaíto, por su parte, la cola se hacía dentro del amplio local. Algunos clientes asiduos no estaban al tanto del operativo estadal y se asombraban cuando al entrar veían tantas personas esperando para pagar. “¿Volvieron las ofertas?”, le preguntaba una señora al vigilante que estaba en la entrada, haciendo referencia a las rebajas que la cadena solía hacer hasta hace pocos años.

La oferta en esta tienda, al igual que en la del centro de Caracas, era mínima. Pantalones de vestir para caballeros en Bs. S. 1900, ropa deportiva para damas y algunas prendas para niños era lo que se podía observar en el área dispuesta exclusivamente para la mercancía entregada por el Gobierno.

Un gerente de la tienda —que pidió mantenerse en anonimato— afirmó que la llegada de dichos productos ha tenido poco impacto en sus ventas puessi no les gusta algo de eso se llevan alguna prenda económica propia de la tienda que le consiga el asesor de ventas. Expresó que la ganancia que obtienen de la mercancía subsidiada es mínima: “Menos de 1 %”.

En Beco de Chacaíto la cola para pagar los peoductos llegaba hasta la entrada del local

El encargado aseguró que diariamente están funcionarios de Sundde y el Ministerio de Comercio Nacional, quienes además de supervisar les piden apoyo logístico para obtener desayuno y almuerzo pues —en algunos casos— no llevan comida para la jornada.

En la sucursal Beco del centro de la ciudad, Crónica.Uno pudo observar que el flujo de gente por la zona ha sido más alto de lo normal producto, quizá, de la venta de ropa a bajos precios. De hecho, la entrada de clientes se permite hasta media hora antes de lo habitual para así evitar congestionamientos en las cajas y que los empleados puedan salir a tiempo de sus labores.

Fotos: Alberto Torres


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