Los manifestantes leyeron libros, jugaron dominó y se acostaron en plena autopista para protestar contra el Gobierno.

Caracas. El plantón realizado por la oposición este lunes, durante 11 horas, en la autopista Francisco Fajardo tuvo dos caras. Uno de los rostros -el que asumió la mayoría de los manifestantes- fue el de sentarse a leer un libro, jugar dominó o cartas en el Distribuidor Altamira. El otro perfil fue el de los encapuchados que, unos 300 metros más adelante, hicieron barricadas, incendiaron objetos y hasta, por unos 10 minutos, trancaron la vía con tres camiones cargados con contenedores.

“No debemos caer en el ciclo del odio y la violencia”, advirtió el diputado Miguel Pizarro (PJ) hacia el final del acto.

Una vez finalizado el plantón, que se extendió desde las 7:00 a. m. hasta poco después de las 6:00 p. m,, el parlamentario Freddy Guevara (VP) fue el encargado de dar a conocer las próximas acciones de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Este martes, la Asamblea Nacional (AN) tendrá una sesión en la que anunciará la creación del “Frente por la Defensa de la Democracia”, integrado por diversas organizaciones sociales que se oponen a la Constituyente. También convocó a hacer “marchas nocturnas” este miércoles, en las que se “iluminará el cielo con velas y celulares”. En Caracas los puntos de concentración serán el Parque del Este y el Centro Comercial La Villa en Montalbán. Agregó que el evento del jueves se “anunciará luego” y que el sábado se realizará la actividad denominada “somos millones” para “demostrar fuerza con concentraciones gigantescas” en distintos puntos del país.

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El diputado Juan Andrés Mejía (VP) pidió a las personas que continúen movilizándose. “Si no nos escuchan haremos un plantón de 24 horas, traeremos nuestras colchonetas y si todavía no hay respuesta haremos un plantón indefinido”.

Plantón en la autopista Francisco Fajardo.

Mundos paralelos

En el Distribuidor Altamira las personas llevaron mesas, comida y hasta carpas para aguantar lo que fuera necesario. Freddy Labrador, junto con un grupo de amigos, cargaron con mesas y sillas plásticas. Esto les permitió jugar una partida de Dominó sentados en uno de los canales de la vía, por donde los automóviles se desplazan a gran velocidad. “Estamos en resistencia y tenemos que estar todos los días en la calle hasta que se cansen”, explicó mientras colocaba una pieza.

Verónica López estaba a pocos metros, acostada en pleno asfalto leyendo La mestiza de Pizarro de Álvaro Vargas Llosa. “Tenemos que seguir en la calle. La alternativa es hacer una cola para la comida y las medicinas”, argumentó.

Un grupo de manifestantes construyó, en cuestión de minutos, un gran altar. En la estructura se entremezclaron símbolos de distintas creencias religiosas. Imágenes de Cristo o vírgenes, convivían con retratos de Simón Bolívar y gigantografías de María Lionza, San Miguel Arcángel, José Gregorio Hernández y hasta figuras de la religiosidad hindú.

Camiones en la vía

A pocos metros, cerca del Distribuidor Ciempiés, el ambiente era otro. Pasadas las 2:00 p. m. llegaron, sorpresivamente, 3 camiones con contenedores a ese punto. Sobre ellos iba un grupo de encapuchados, con banderas de Venezuela en las manos, que le indicaban a los conductores que los atravesarán en la vía. Luego de unos 10 minutos de discusión, los manifestantes accedieron a que los conductores prosiguieran su camino.

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El diputado Juan Andrés Mejía se acercó al lugar y trató de convencer a las personas de que regresaran al lugar de la concentración. Algunos obedecieron, pero otro grupo continuó en el lugar quemando cauchos y otros objetos. Los piquetes de la Guardia Nacional Bolivariana y la Policía Nacional Bolivariana no aparecieron. “Debe ser porque se les están acabando las lacrimógenas”, aventuró un motorizado. Sin embargo, parecía, más bien, que la orden era no acercarse a Altamira.

Fotos: Francisco Bruzco



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