Carlos David Carrasco, de 23 años, comenzó su trabajo comunitario en el movimiento estudiantil de la UCAB. Ahora coordina una organización cuyo fin es promover la participación ciudadana y lograr cambios para desarrollar una mejor calidad de vida.

Caracas. “Falta un liderazgo eficiente y consecuente”. Parece una frase de alguien que opta a un cargo público, pero es de Carlos David Carrasco, un joven recién egresado de la escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), y que ahora está metido de lleno en las lides del trabajo comunitario.

A sus 23 años anda a cuestas con el movimiento Caricuao Propone, proyecto patrocinado por el grupo social Cesap, una red de organizaciones de la sociedad civil venezolana.

Carrasco desde el momento en que ingresó a la universidad sintió esa espinita del activismo estudiantil. En 2010 ya estaba, como quien dice, “calentando la calle” y participando en diversas protestas por la libertad de expresión. Salió electo como consejero estudiantil de la escuela de Comunicación Social, y luego a finales de 2013 ganó los comicios como Consejero Universitario. En ese ínterin, el joven ya había probado los distintos sabores del trabajo comunitario. “Porque para lograr un cambio es necesario que la gente participe”.

caricuao 1
Carrasco en actividad de calle pulsando los problemas de la gente.

Contó que tuvo una experiencia muy bonita y gratificante en el barrio Pedro Camejo de Los Telares de la parroquia Caricuao, en donde —por medio del contacto con los líderes comunitarios— pudo acercarse a los vecinos y contarles su experiencia. Además les comentaba qué quería logar para el país el movimiento estudiantil.

“Antes, durante y después del 12 de febrero de 2014, se criminalizó a los estudiantes, hubo mucha persecución. A muchos los secuestraron y pusieron presos. Esa fue una época difícil, pero no nos rendíamos, lo que queríamos era llegar con un discurso más social a la gente, a las comunidades. Por eso fue que empezamos a realizar el trabajo. Estuvimos en San Agustín, Macarao y en Antímano”, dijo.

Contó que ya se habían reunió con algunos vecinos del barrio El Carmen y que les habían dado charlas de cómo acceder a información pública y sobre los Derechos Humanos. Y cuando trataron de organizar un evento deportivo en los espacios de la UCAB  les dijeron que no podían ir a esa universidad porque ahí nunca había ganado el chavismo.

“Pero en general tuvimos buena recepción en sectores como Kennedy, en Macarao. La idea era recuperar y ganar la confianza de la gente”, declaró.

Carrasco, mientras estuvo en la universidad, participó en foros mundiales en pro de la juventud, en Panamá y Estambul. “Y eso fue muy enriquecedor porque estuvimos en contacto con otros jóvenes que viven realidades peores que la nuestra y tienen ejemplos de emprendimiento muy motivadores. Aunque también fue bueno llevarles la información nuestra y contarles que en Venezuela hay dos millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan y que hay 52 % de deserción escolar”, comentó.

Foto: Crónica Uno / Miguel González
Hablando a las comunidades sobre el buzón para quejas y sugerencias.

Desde 2014, el activista comunitario viene fortaleciendo su entrenamiento en liderazgo y políticas públicas y, con el patrocinio del grupo Cesap, está creando un observatorio ciudadano en la parroquia Caricuao, llamado Caricuao Propone.

Básicamente lo que busca es adentrarse en las realidades que vive cada sector de esta zona, pues según detalló —aunque todos los que habitan en la parroquia comparten normativas legales, autoridades, servicios y algunos problemas—, el contexto que caracteriza las necesidades de cada sector es distinto.

Explicó que Caricuao es una parroquia ecológica y que esa es su gran virtud. Por ello está ganado la idea de hacerla municipio. “No tenemos industrias ni comercios que generen impuestos, pero sí pares y áreas verdes con lo que se puede desarrollar el turismo. Esa una competencia que bien gerenciada y capitalizada da buenos dividendos a la comunidad”.

Quizá la piedra que se ha encontrado en el camino es hacer que la gente se sume y participe; también dar con las respuestas y el apoyo de las autoridades locales es otra traba. No obstante, la organización ya tiene presencia en casi todos los sectores de la parroquia. Le falta por abordar San Pablito y la UD-1.

El pasado 25 de julio hicieron la primera asamblea de ciudadanos, para la cual estaban citadas varias autoridades capitalinas. Pero solo fueron los representantes de Insetra.

El próximo encuentro es el 22 de agosto. “El propósito es hacer mesas de trabajo donde la gente plantee sus dificultades y haga propuestas”.

Lee también
Caricuao Propone realizará mesa de diálogo con autoridades del municipio Libertador

Lo primero que ha salido de estas reuniones son los problemas que hay con el transporte, la inseguridad y la comida.

De hecho, para capitalizar las inquietudes ciudadanas crearon un buzón, el cual fue distribuido por diversas comunidades y en donde no solo están las quejas. Carrasco adelantó que ya tienen más de 70 ideas vecinales con posibilidades de integrar una agenda de políticas públicas para Caricuao.

“Todo eso queremos replicarlo al gobierno municipal, pues queremos contribuir al desarrollo de los sectores populares, para que sean ellos los actores en la construcción de una Venezuela incluyente”, indicó el joven comunicador, habitante de la UD-5 de Caricuao.

Emprender esta tarea no ha sido fácil. La formación para sistematizar las denuncias y las propuestas ciudadanas, crear espacios para el encuentro y contribuir a la mejora de la participación es un trabajo que se erige con constancia. “Ya mi mamá está acostumbrada. La mitad de mi tiempo la dedico a este proyecto, porque creo en un cambio social que deben darlo las personas”, concluyó este muchacho de hablar pausado y que ya está traspasando las barreras de la polarización, ha llevado a Caricuao Propone incluso a los espacios de la Misión Vivienda.

Carrasco trabaja con otros cinco universitarios líderes del proyecto y con más de 20 voluntarios que son las réplicas del programa en las comunidades.

Fotos: Cortesía Caricuao Propone/Miguel Hernádez



Participa en la conversación