Pese a los ajustes, la elevada inflación deteriora del ingreso de los venezolanos. Con un día de salario, los ciudadanos pueden comprar un café en algunos negocios.

Caracas. Por ese aumento de salario ya van a volver a subir los precios. Un día de sueldo no alcanza para una empanada y un café, comentó Alí Rojas, un vigilante quien calificó de insuficiente el último ajuste de 30 % en la remuneración básica.

Para este trabajador que reside en Catia los incrementos “no sirven para nada”, debido a la elevada inflación. El salto en los precios ha impactado en el poder de compra del salario que ha caído 80 % respecto a 2012, según estimaciones de Econométrica.

Por quinta vez en el año, el presidente Nicolás Maduro subió el ingreso mínimo que pasó de 136.544 bolívares a 177.507 bolívares, y el bono de alimentación aumentó de 189.000 bolívares a 279.000 bolívares.

De manera que el salario mínimo diario equivale a 5917 bolívares, mientras que Rojas gasta en la empanada y el café unos 11.000 bolívares.

Mildred González es una trabajadora del sector público a quien el aumento aprobado esta semana tampoco le parece suficiente. “Lo que se percibe no alcanza, hoy compro un producto a un precio y mañana tiene otro”.

El sueldo mínimo más el bono de alimentación ascienden a 456.507 bolívares y en el año el aumento acumulado ha sido de 403 %, no obstante, la inflación en nueve meses fue de 536 %, según los cálculos de la Asamblea Nacional.

El director de Econométrica, Henkel García, apuntó que el más reciente incremento agrega “combustión a la dinámica inflacionaria, aunque pierde peso y ganan más las expectativas y el mercado paralelo”.

Lee también
Altos precios de las hortalizas impactan en el patrón de consumo

Ya las firmas económicas proyectan que el comportamiento de los precios para el cierre de este año será de más de 1000 %.

González relató que “lo que gano se va todo en alimentos para medio comer. Hace días compré un arroz en 18.000 bolívares y estoy segura de que la semana que viene estará en 30.000 bolívares”. Lo que destinó al kilo de arroz fue tres días de salarios.

Los ajustes también inciden en las industrias y comercios. La presidenta de Consecomercio, María Carolina Uzcátegui, en un programa en Unión Radio expresó que “los comerciantes intentarán buscar los recursos para cancelar los aumentos”, sin embargo, alertó que los empresarios para poder mantenerse frente a los elevados gastos disminuirán operaciones y puestos de trabajo.

La encuesta de coyuntura de Conindustria reveló que en el segundo trimestre, 56 % de los empresarios disminuyeron los puestos de trabajo. “Si no hay empleo, no hay ingresos y no hay consumo”, apuntó Juan Pablo Olalquiaga, presidente de la organización, hace tres semanas.

Foto referencial: Cristian Hernández



Participa en la conversación