Los sectores de envases, papel, químicos y autopartes son los que están más críticos. Y las ventas van palo abajo.

Caracas. En enero, el presidente Nicolás Maduro indicó que los 15 motores de la economía “estaban encendidos”, pero la realidad es que están apagados. La producción de bienes sigue arrastrando las limitaciones de ejercicios anteriores por la falta de materia prima y los controles.

Según el Jefe de Estado, “este será el año de la contraofensiva, de la recuperación, del levantamiento de la expansión económica. Tenemos las bases creadas para la expansión”. Sin embargo, para los industriales, la actividad se deteriora debido a que no hay acciones que impulsen a las áreas clave de la economía.

Juan Pablo Olalquiaga, presidente de Conindustria, señaló que “la producción arrancó mal. Hay empresas que tienen cuatro plantas y dos están cerradas. La capacidad de venta es baja, salvo de los productos regulados, pero con esos rubros hay pérdidas”.

El sector industrial arrastra saldos negativos por los obstáculos que ha enfrentado. Uno de los escollos es la restricción en la entrega de dólares oficiales. Las cifras de Ecoanalítica mostraron que a través del Dipro (dólar protegido) y el Dicom (dólar complementario) se liquidaron 8,8 millones de dólares en enero, y eso fue 72 % menos que en igual mes de 2016.

Ese flujo es bajo para adquirir los insumos que requieren las empresas para producir y cubrir las deudas con los proveedores, que superan los 10 millardos de dólares, de acuerdo con los gremios.

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La crisis se refleja en los puertos. En Puerto Cabello son pocos los contenedores que han llegado este año y los que arribaron en gran medida traen productos para los entes oficiales. Los registros evidencian importaciones de alimentos y productos terminados de la Corporación de Abastecimientos y Servicios Agrícolas (CASA) y Corporación Venezolana de Exportación (Corpovex).

A la menor entrega de dólares, se suman las regulaciones en los precios y en la distribución que también impactan en las operaciones.

Los sectores que están más graves son: envases, químicos, autopartes, papel, artes gráficas. Alimentos produce, pero poco, añadió Olalquiaga. Por tal motivo, los venezolanos continúan padeciendo una severa escasez de bienes y altos precios.

Frente a la menguada demanda, los inventarios se extienden. El presidente del organismo señaló que “los inventarios se han extendido, porque  no se está vendiendo”. Eso significa que aquellos que, por ejemplo, tenían dos meses de inventario, ahora cuenta con cuatro meses.

Al haber menos producción, el motor exportador tampoco prende.

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Frente al descenso de los ingresos petroleros, las autoridades han señalado que hay que diversificar las fuentes, no obstante, el objetivo no se logra. El pasado año, el Gobierno le permitió a los exportadores entregar al Banco Central 40 % de las divisas que generan, y ese tope ahora baja 20 %, pero el incentivo no es suficiente.

Félix Jiménez, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Cabello, indicó que dicho sistema no ha sido exitoso “porque se requiere producir, y para ello tienen que autorizarse las importaciones de materia prima”.

En ese contexto, insistió en que “se requiere importar para poder elaborar productos y exportar”.

Las proyecciones apuntan a que la recuperación luce alejada. Según las estimaciones de Ecoanalítica, las compras externas se proyectan en 11,6 millardos de dólares, un recorte de 58 % respecto a 2015.

Foto referencial: Miguel González.


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